En la
época de Radio Juventud, los años sesenta, se vivieron
tiempos de cambio ya que la radio fue evolucionando en España,
pero se encontró con el nacimiento de un invento revolucionario
y fundamental, la televisión.
Muchos profesionales
de la radio se cambiaron a la televisión durante la década
de los sesenta y setenta. Sólo el boom de la radio informativa
después de la muerte de Franco y la FM Musical en los primeros
ochenta permitirán un reequilibrio de las respectivas audiencias.
En la localidad murciana de Mazarrón había al mismo
tiempo dos emisoras: la primera "La Voz del Mar", y
la segunda "Radio Juventud de Mazarrón", puesta
en marcha por iniciativa municipal.
Radio Juventud
de Mazarrón comenzó sus emisiones el 2 de septiembre
de 1961, tras todo un verano de pruebas. Para la inauguración
se eligió la transmisión en directo de una fiesta
celebrada en el Teatro Circo, cuyos protagonistas eran los mismos
ciudadanos de la localidad. La emisora fue dirigida por José
Serrano y los primeros locutores que pasaron por esos micrófonos
fueron Ana Aznar, Ginés Jorquera y Paco Pérez.
Al principio los
problemas económicos fueron importantes, se intentaron
sofocar con la venta de una especie de bonos-acciones que no tuvieron
demanda, por lo que decidieron que la única solución
era la autofinanciación, obteniendo dinero de socios, algo
de publicidad y hasta de dedicatorias que aparecían en
antena. La emisora de radio ocupaba las instalaciones de un edificio
que pertenecía al ayuntamiento de la localidad, que no
ocupaba más de unos 30 metros cuadrados, y en donde los
locutores encontraban lo estrictamente necesario para desarrollar
su trabajo. El locutorio tenía unas paredes poco recomendables
para una emisora de radio pero colocaron cortinas gruesas para
favorecer la calidad del sonido. Compartía la entrada con
la Jefatura Local del Movimiento, cuya influencia ideológica
sobre la programación era evidente. La mesa de control
constaba de platos giradiscos (reproducía los discos de
vinilo y se podía arrancar la aguja en el punto preciso
cuando se desea seleccionar un fragmento determinado, hoy en desuso)
y unos pocos mandos de interruptor o volumen. En ese mismo lugar
se encontraba el aparato emisor y el amplificador. La antena consistía
sólo en un cable que saliendo de esta sala llegaba hasta
las inmediaciones de un castillo, donde se había colocado
un mástil que la sostenía.
La programación
de Radio Juventud tenía como principal protagonista a la
música, que ocupaba la mayoría del tiempo. Al principio
las emisiones eran muy breves, por la mañana y por la tarde,
y más tarde fueron incrementando el número de horas
hasta llegar a doce, interrumpidas sólo por el obligatorio
"parte" de Radio Nacional. Había dos secciones
idénticas, en cada una de las cuales la audiencia dedicaba
las canciones que salían en antena, al final del día
se "pinchaban" unos 8 ó 10 temas con dedicatoria.
Costaba sólo una peseta en el caso de las dedicatorias
ordinarias, y de 3 a 5 pesetas en las "especiales",
donde además el oyente podía elegir la hora que
quisiera para su canción. Sin embargo la fórmula
no tuvo mucho éxito porque apenas había solicitudes,
así que algunos locutores inventaban estas dedicatorias.
El espacio solía durar media hora pero en grandes ocasiones,
fiestas celebraciones etc., se alargaba de manera interminable.
Otra emisora de la época, Radio Andorra, también
hacía este tipo de programas.
También
había dos tarifas para la inserción de publicidad:
la más económica, si el anuncio se leía dentro
de la llamada "Guía comercial", a una hora fija;
y la más cara, que permitía al anunciante elegir
las horas de emisión o patrocinar algún concurso
de los que había. En los concursos de Radio Juventud se
participaba a través del teléfono, se hacían
preguntas de todo tipo, en especial de cultura general, y los
concursantes ganaban premios. En otras ocasiones inventaron formatos
más originales, como presentar en los estudios una fotografía
en la que apareciesen solamente dos personas, en este caso una
suegra y el yerno.
Otro programa
de participación popular fue el de "Peñas amigas".
Eran grupos de amigos que se escondían en el anonimato
con nombres muy extraños como "Las indibilimandonias",
"Las chicas del taller", "El fideo", "La
chica del amor imposible", y que se comunicaban entre sí
por cartas que eran leídas por los locutores y donde se
increpaban, siempre con respeto.
La música
preferida por los oyentes era la de artistas españoles
o hispanoamericanos de la época como Manolo Escobar, Antonio
Molina, el Dúo Dinámico, Marisol, José Guardiola,
Dolores Abril y Juanito Valderrama, Los Cinco Latinos, Rudy Ventura,
Miguel Aceves Mejía... Los no hispanos encontraban su oportunidad
si cantaban en castellano: Paul Anka, Adamo, Charles Aznavour,
aunque la gran excepción era Elvis Presley. También
tuvo mucha aceptación en la época la zarzuela. La
Música clásica disponía de muy pocos efectivos
en la discoteca y, generalmente, se sustituía por la zarzuela,
que contaba con más preferencias populares.
Existían
espacios de humor, escasos, que se limitaban a grabaciones del
ya fallecido Miguel Gila o de Emilio El Moro y a la lectura de
chistes del TBO. Del mismo modo se hicieron muy pocas entrevistas
por lo que la entrada al locutorio de personas ajenas a la emisora
eran esporádicas. El informativo del día se llamaba
"Lo que dice la prensa" y se ajustaba rigurosamente
a ese título con la lectura, preferentemente, del diario
Linea ( del Movimiento Nacional ). Los programas culturales no
interesaban demasiado por lo que los programadores decidieron
que no hubiese muchos. Durante estos años esta localidad
murciana tuvo problemas económicos debido sobre todo a
la decadencia minera, sin embargo no se puede atribuir a esta
causa la clausura final de Radio Juventud.
En realidad casi
todas las emisoras locales fueron cerradas ante las medidas tomadas
por la administración para poner orden en el pujante mundo
de las ondas. Por este motivo Radio Juventud de Mazarrón
puso fin a sus emisiones a comienzos de 1965, unos pocos años
después de su nacimiento.