Carlos
Pumares fue, es y será un hombre de radio, además
de los que quedan pocos, con una personalidad tan suficientemente
poderosa y fuerte que siempre dará que hablar, a veces
para bien y otras para mal, pero que logra calar muy hondo entre
unos y otros. Por mucho que las emisoras de radio, con sus reestructuraciones
le hagan desaparecer de antena, seguirá siendo un referente
para los amantes del cine.
No
sólo representa una forma de mirar el cine; es mucho más,
Pumares tiene patentada una manera de mirar el mundo. Es una enciclopedia
cinematográfica, como siempre ha demostrado en su programa,
cualquier pregunta, de cualquier película, de cualquier
época, era contesta y conocida por este hombre que no dejaba
de fascinar a sus oyentes.
Pumares pasó por Antena 3 Radio, siempre tenía su
programa después del de José María García,
lo que, como él siempre ha dicho, era muy importante por
la audiencia que tenía el periodista deportivo; también
estuvo en Radio Voz, para acabar, hasta ahora, en Onda Cero, donde
al principio tenía el programa de lunes a viernes, luego
sólo los sábados y domingos, nunca a una hora fija,
y después la cadena no encontró hueco para él.
En
su programa, llamado siempre "Polvo de estrellas", la
gente llamaba y podía consultar a Pumares cualquier tema
relacionado con el cine, información, alguna sugerencia,
su opinión sobre alguna película, director, actor
etc... Eso habla claramente de la improvisación que existía
en el programa y del dominio que demostraba su presentador, ya
que era muy difícil que se quedara sin saber qué
decir. Y eso que en algunas ocasiones los oyentes preguntaban
algo que desconocía Pumares, pero de forma increíble
esto sucedía en contadas ocasiones.
Pasaba muchas veces que los oyentes siempre preguntaban lo mismo
una y otra vez. Según Pumares hubo una
racha importante de cuestiones relacionadas con la película
"Blade Runner" de Ridley Scott, pero el tema estrella
del programa era el famoso "monolito" de la película
"2001, Una Odisea en el espacio", de Stanley Kubrick,
sobre todo en la etapa de Antena 3. Tanto es así que dedicaba
de vez en cuando un programa especial al filme de Kubrick, y exponía
su punto de vista y contaba historias sobre esta película
tan personal del director norteamericano. También realizaba
otros especiales, por ejemplo, el de la noche de los Oscar (cuando
estaba en Antena 3) donde desde Los Ángeles retransmitía
la ceremonia íntegra.
Las
conversaciones que mantenía con los oyentes, como sucede
en la vida real, a veces se desviaban a otras cuestiones, y no
era raro oír temas relacionados con la comida, restaurantes,
lugares de interés etc, aunque siempre se quejaba de que
muy pocas mujeres llamaban al programa, y cuando alguna lo hacía,
la conversación se podía prolongar indefinidamente.Casi
siempre dejaba una parte de su programa para la medicina natural,
y para hablar del tema contaba con las llamadas de los oyentes
y con algún especialista como el doctor Pérez León.
En una de esos momentos se dio una situación que ya se
ha convertido en mítica entre los oyentes de ese programa
y casi de la radio: una mujer gallega llamó, expuso su
problema y cuando el doctor le indicó lo que tenía
que tomar, la oyente no fue capaz de apuntar el nombre (Fibergrand)
correctamente. Entonces intervino Pumares, se
lo repitió, se lo deletreó, una y otra vez, se lo
dijo con calma, gritando, desesperado, pero era inútil.
Fue una situación esperpéntica, divertida a la vez
que triste. A raíz de ese día, muchos oyentes han
pedido que repitiera ese episodio de nuevo, y fue uno de los símbolos
del programa.
Esa
mujer fue tratada bastante bien por Pumares y a veces no siempre
era así. Muchos oyentes podrían demostrar que fueron
colgados en antena, en mitad de la conversación, porque
Carlos lo creía así oportuno. Desde luego no era
lo habitual, pero esta situación tan inusual en la radio
se daba con relativa frecuencia. Incluso era parte ya de las "tradiciones"
del programa, tanto es así que unos chicos pactaron con
Pumares uno de estos casos para un cortometraje que estaban realizando.
Durante
los festivales de cine más importantes de Europa, Cannes,
Berlín, Venecia y San Sebastián, Pumares acudía
a estas ciudades y realizaba el programa desde el hotel y con
las condiciones tecnológicas más simples que encontraba.
Según comentaba en el programa, le gusta conducir y va
en coche hasta Berlín, primero entraba en Heidelberg o
en Baden Baden, se quedaba a dormir en Estrasburgo, comía
en un restaurante, en La Oca... y ya después hacía
el trayecto de un "tirón". Siempre decía
que le encantaba ir a Venecia y tenía una espina clavada
en un festival de cine mudo, en una ciudad italiana que se llama
Pordenone, con películas mudas, al que no podía
ir. Desde cada ciudad comentaba las películas que había
visto, y además hablaba de todas, porque, como buen cinéfilo
presumía de "tragarse todas las películas"
desde las 8.30 de la mañana a las 12 de la noche.
Otro
de los elementos fundamentales de "Polvo de estrellas"
era la música, siempre bandas sonoras de películas,
hasta que en los últimos años sólo podía
pinchar música clásica, de la que es un gran conocedor.
Incluso Stanley Kubrick, antes de morir, le mandó una carta
con la banda sonora de "La chaqueta metálica".
Pumares
tiene sus detractores y seguidores, puede caer mejor o peor, puede
que tenga a veces un humor desconcertante, pero lo que está
claro es que es un profesional de la radio de los que dejan huella,
comprometido con su trabajo porque realmente le entusiasma lo
que hace, y lo conoce como casi nadie, ya no desde el punto de
vista periodístico, sino cinematográfico; un enamorado
del cine que sabe propagar su pasión a los que están
empezando y eso es fundamental. No en vano, según comentaba
después de acabar el programa a eso de las cuatro de la
mañana, se iba a su casa a ver una película que
ya hubiera visto antes. Por cierto, ha escrito algunos guiones
y si alguna vez hiciera una película sería "una
comedia salvaje con algo de thriller. No sé, algo entretenido".
...por
Sergio Yuguero  |
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