República
de Cabo Verde ::
Amalgama de culturas ::
El
archipiélago de la República de Cabo Verde, al oeste
del continente africano, está formado por un conjunto de
diez islas y ocho islotes, situados en el Océano Atlántico,
a unos 650 kilómetros de las costas de Senegal.
SUPERFICIE 4.033
km²
POBLACIÓN 408.760 habitantes
DENSIDAD
101 hab/km²
CAPITAL Praia
LENGUA
Portugués (oficial), crioulo
RELIGIÓN
Catolicismo
fusionado con creencias indígenas
Por el norte encontramos las Islas
de Barlovento, que son Santo Antao,
Santo Vicente, Santa Lucía, San Nicolás, Boa Vista y
Sal. Ubicamos al sur las Islas de Sotavento,
Maio, Sao Tiago, Fogo
y Brava. La capital es la ciudad de Praia (situada en Sao Tiago) y los idiomas hablados
son el portugués y el portugués criollo (crioulo),
siendo la moneda nacional el escudo de Cabo Verde.
Podemos decir que estas bonitas islas gozan en general de un clima
tropical seco, con temperaturas muy templadas. Las lluvias tienen
lugar de julio hasta octubre y durante todo el año sopla
el viento. La mejor época de visita son los meses de agosto,
septiembre y octubre, cuando el tiempo suele ser más agradable,
con temperaturas más elevadas.
Debido a su origen volcánico
y a unas lluvias más bien escasas, las islas de este archipiélago
poseen un paisaje montañoso y casi desértico, no
carente de encanto.
La flora puede ser abundante en algunas islas. La vegetación
más común está constituida por el marmulano
o el rododendro, variedad de planta arbustiva con bonitas
flores acampanadas. La flora acuática es especialmente
interesante. Las especies más espectaculares que habitan
las aguas atlánticas son los delfines, las tortugas bobas,
los peces loros, las barracudas, las ballenas azules, entre otros
insólitos especímenes. En estas islas también
viven alojados algunos magníficos ejemplares como la fragata,
la curruca, el esplendoroso alcatraz o el peculiar eslizón.
En estas islas son especialmente
recomendadas algunas actividades como el montañismo, gracias
a su propicia geografía rocosa y escarpada. El senderismo
resulta también muy aconsejable, pues el visitante tendrá
la posibilidad de descubrir un paisaje cautivador y conmovedor,
alejado de cualquier idea preconcebida. Sin duda, una de las más
apasionantes ocupaciones que difícilmente podrá
olvidar es el submarinismo. Al zambullirse en estas aguas azules,
descubrirá un sumergido mundo paralelo, colorido y llamativo
que cautivará su atención. Otras buenas opciones
son la pesca deportiva o el windsurfing, gracias a los vientos
favorables. Pero si lo que en realidad está buscando es
un acercamiento
sosegado al pueblo caboverdiano
y a sus costumbres o simplemente le entusiasma recorrer calles
para recrearse de su ambiente, cada isla ofrece unos parajes y
unas localidades con distintos focos de interés. Empezando
por la importante isla de Sao Tiego, donde se
encuentra la apacible capital de Cabo Verde, la ciudad de Praia
goza de unos atractivos que merecen ser visitados. De esta localidad
con un embriagador aire propiamente africano, podemos destacar
sus bulliciosos mercados o sus paradisíacas playas. Buen ejemplo de ello son Quebra-Canela
o Praia Mar, con sus magníficas costas
blancas. La ciudad de Mindelo está situada en la bonita Santo Vicente,
la segunda isla caboverdiana en importancia. Esta localidad, poseedora
de evidentes influencias portuguesas y británicas, es reputada
por sus movidas noches festivas. En Febrero tienen lugar las "Fiestas
de Carnaval", animadas celebraciones que divertirán
al visitante. Y envolviendo este ambiente alegre, podrá
disfrutar con interesante música regional. Contamos entre
las más populares la coladeira o la morna,
pausada y lánguida melodía. De esta localidad también
distinguimos su sobresaliente puerto natural.
La isla de Santo Antao alberga una impresionante vegetación, lo que la convierte
en una de las islas más bellas de todo el archipiélago
caboverdiano. Además se sitúa en uno de los parajes
más interesantes a la hora de realizar actividades deportivas
como el excursionismo, la bicicleta de montaña o el senderismo,
debido justamente a su riqueza paisajística. No dude en
acercarse hasta el Delgadinho, una sobrecogedora
cresta rocosa, o hacia Ribeira Grande, importante
ciudad isleña.
Al hablar de Isla de Sal,
debemos destacar particularmente su aeropuerto internacional.
Los amantes del windsurf podrán deleitarse con tan refrescante
deporte en la localidad de Santa María,
que goza de largas e impresionantes playas. También podrá decantarse por Espartos.
Si se decide por Fogo, de esta hermosa isla de
Cabo Verde podrá apreciar su increíble volcán,
el Monte Fogo (el pico más alto de todo
el archipiélago) o su original playa de arena negra volcánica. Brava es la ínsula habitada más
pequeña. Otras islas que merecen su atención son Santa Lucía, San Nicolás,
Boa Vista o Maio, con algunos
puntos muy interesantes. La
gastronomía de Cabo Verde ha recibido claras influencias
portuguesas, pero ha sabido incorporar un toque personal y exótico.
La cocina caboverdiana es excelente, apetitosa y nutritiva, además
existen especialidades según las zonas. La cachupa,
carne de cerdo servida con patatas, legumbres y maíz, es
la comida típica. Asimismo tendrá la oportunidad
de consumir rico marisco y pescado fresco, que podrá degustar
en sopa (coldo de peixe). Otro delicioso alimento que
podrá probar es el suculento Pastel com diablo dentro,
sabroso manjar compuesto de masa de patata cocida rellena de atún,
tomate y cebolla. Las bebidas que podrá tomar son cerveza
o zumos tropicales. Los licores de naranja, canela o menta son
reputados exquisitos.
Las tremendas influencias portuguesas
y las raíces africanas de Cabo Verde se hacen sentir en
los distintos puntos del archipiélago. En algunas ocasiones
el ascendiente africano es más fuerte, como es el caso
en Sao Tiago, donde la mayoría de la población
es de origen africano. Otras veces, la influencia de los portugueses
se hace más manifiesta, como podemos observar en la cocina
caboverdiana. En general podemos subrayar la extraordinaria hospitalidad
de los isleños, que se caracterizan por ser gente agradable
y altruista. Por tanto,
podemos considerar Cabo Verde como poseedora de una acertada mezcla
de influjos que aportan al lugar un aire particular y atrayente,
además resulta evidente que estas vistosas islas agotan
los adjetivos calificativos. Si está contemplando la posibilidad
de elegir Cabo Verde como destino de su viaje, quedará
seducido por la belleza peculiar de sus parajes y por su característico
encanto, convirtiendo su estancia en un recuerdo inmejorable.