República
Centroafricana ::
La riqueza natural del centro de África ::
La
República Centroafricana se extiende en 622.436 km²
en el centro del continente africano. Limita al sur con Zaire
y el Congo, al oeste con Camerún, al noroeste con Chad
y al nordeste con Sudán.
SUPERFICIE 622.436
km²
POBLACIÓN 3.642.739 habitantes
DENSIDAD
5,9 hab/km²
CAPITAL Bangui
LENGUA
Francés (oficial), sango (lengua nacional)
RELIGIÓN
Protestantes
18%
Católicos
17%
Sus paisajes varían mucho
de unas zonas a otras del país y son de los más
salvajes de esta parte de África. Es un país con
enromes riquezas naturales, pero que en general están muy
desaprovechadas.
El país se asienta sobre una meseta de 500 metros de altura
media. En su parte más alta, hacia el centro del país,
predomina la sabana de arbustos; en el norte (cerca de la frontera
con Chad y Sudán) una sabana semidesértica; y en
el sur, hay unas zonas muy ricas en las que se cultiva café
y cacao y donde abundan buenas maderas como la caoba o el ébano.
Los ríos son abundantes en el país y muy caudalosos,
el más importante es el Oubangui, en el
sur y le separa de Zaire. A pesar de que aportan gran potencial
hidroeléctrico, en general está infrautilizado.
El clima, debido a su proximidad con la línea del ecuador
y las características de su relieve, se mantiene bastante
uniforme a lo largo del año. Las temperaturas están
entre los 25 y los 27ºC, y las lluvias son más frecuentes
en el sur del país.
Tiene una población de 3 millones de habitantes que pertenecen
a varias razas. Destacan los banda, los baya (ambos origen sudanés),
los zande y los pigmeos.
La mayoría de la población vive de la agricultura
de subsistencia, cultivando maíz, mandioca o bananas. También
hay importantes plantaciones de algodón y café.
Durante años, el país
ha sido un paraíso para los amantes de la caza mayor. Desde
su colonización hasta la actualidad los furtivos han sido
muy habituales en el país.
El número de ejemplares de algunas razas ha descendido
en decenas de miles. Por suerte, la naturaleza salvaje del país,
ha permitido que se hayan reproducido con relativa facilidad.
Los elefantes, principalmente por el marfil, son de los animales
más buscados.
El país cuenta con tres
parques naturales: Bamingui-Bangoran, St.
Floris y André Félix.
Todos están en el norte y acceso por carretera es bastante
complicado debido al mal estado de éstas. Se recomienda
acceder a ellos a través de los aeródromos que se
han habilitado para ello. Elefantes, leones, leopardos, rinocerontes,
jirafas, búfalos, antílopes, chimpancés,
cocodrilos, etc. son algunas de las especies que habitan en estas
reservas de una belleza natural impresionante.
En el país se pueden adquirir
variados artículos de marroquinería, los más
típicos son los realizados en piel de serpiente o de cocodrilo.
También hay una gran variedad de mariposas multicolores
muy apreciadas por los coleccionistas que se venden bajo un cristal.
Otros artículos que se pueden comprar son: máscaras
talladas en madera de ébano, joyas en marfil y armas tradicionales
que han sido fabricadas por los herreros siguiendo métodos
muy antiguos
La capital del país es
Bangui. Fue fundada en 1889 cuando el país no
había alcanzado todavía la independencia. La ciudad
era el centro de reunión de los aventureros europeos, principalmente
franceses, desde donde partían hacia sus expediciones.
Tiene aproximadamente medio millón de habitantes y es el
principal centro económico y político. Está
situada al borde del río Oubangui, de
los rápidos del este y a pocos kilómetros de la
frontera con Zaire.
La ciudad no es muy grande y es
en el centro donde se encuentran los principales servicios. La
Place de la Republique es la más importante
y de ella nacen grandes avenidas: la Avenida Boganda,
la de Janvier y la de la Victoria.
Uno de los grandes atractivos de la ciudad son los mercados. Uno,
ubicado en el centro goza de gran animación, pero el más
pintoresco es el que se encuentra a 5 Km. del centro, en la carretera
de M. Maiki. Aquí se pueden degustar comidas típicas
africanas en muchos de los puestos. Merece también la pena
visitar el río y los rápidos, así como realizar
una excursión en canoa. Desde
la capital se pueden realizar algunas excursiones interesantes.
La más recomendable es la visita a las cascadas
de Boali, situadas a cien kilómetros al noroeste
de la capital, especialmente espectaculares en épocas de
lluvias. Acercarse a la zona donde viven los pigmeos, es otra
de las posibilidades. Fueron los primeros pobladores y mantienen
sus ancestrales costumbres. Para visitarlos es conveniente pedir
asesoramiento en las agencias de viaje de Bangui.
Bangassou, con
aproximadamente 40.000 habitantes, es otro de los centros urbanos
más importantes. Actualmente es uno de los principales
pasos fronterizos debida a la peligrosidad de la zona de Zongo,
la más cercana a la capital.
En la ciudad de Bouar, se ha encontrado megalitos antiquísimos distribuidos en
bloque. El estudio de los mismos ha demostrado la existencia de
civilizaciones muy anteriores a las razas actuales.