República
de Costa de Marfil ::
Naturaleza privilegiada ::
Con
el alentador nombre de Costa de Marfil, este magnífico
país del continente africano limita al norte con Malí
y Burkina Faso, al oeste con Guinea y Liberia, al este
linda con Ghana. Al sur, los 550 kilómetros de costas son
bañados por el Océano Atlántico y por el
golfo de Guinea.
SUPERFICIE 322.462
km²
POBLACIÓN 16.804.784
habitantes
DENSIDAD
52
hab/km²
CAPITAL Yamusukro
LENGUA
Francés
(oficial), akan, dioula, 60 dialectos nativos
RELIGIÓN
Musulmanes
39%
Indígenas
35%
La
capital oficial de tan característico territorio es la
hermosa Yamusukro y la moneda es el franco francés. Asimismo,
el idioma hablado es el francés, con numerosas lenguas
étnicas como el baulé, el diula, el senufu o el
yacuba.
Podemos decir que en general Costa
de Marfil posee un clima tropical húmedo, sobre
todo cerca de la costa, y que cuenta con temperaturas elevadas.
La vegetación que encontramos en este territorio es selvática
por el sur o por el interior, con predominio de unas espectaculares
variedades arbóreas muy interesantes, con una diversidad
increíble y unas alturas de vértigo (algunos árboles
pueden llegar a medir más de 40 metros de altitud). Por
el norte sobresale la sabana, gran meseta con abundante vegetación
herbácea. En relación a la fauna, cabe destacar
en Costa de Marfil una selección impresionante
de especies como el elefante, el búfalo, el antílope,
el peculiar hipopótamo enano, el mono, la pantera, el chimpancé
o el cocodrilo, entre centenares de notables ejemplares. Podemos
destacar igualmente una amplia diversidad de especies volátiles
que difícilmente podrá apreciar en otros parajes.
Indudablemente, esta heterogeneidad en cuanto a variada flora
y extraordinaria fauna es considerada uno de los atractivos más
sugerentes a la hora de decidirse por este país.
Buen ejemplo de ello es el destacable Parque Nacional Comoé, donde el visitante
tendrá la posibilidad única de acercarse a una sobrecogedora
vida salvaje. Leopardos, monos verdes, babuinos, elefantes e incluso
algunas especies de cerdos comparten este extenso territorio.
Cerca de la localidad de Yamusukro, en el Parque
Nacional de Marahoué o en el Parque de
Abokouamekro podrá contemplar animales tan particulares
como la jirafa o el rinoceronte. Si nos encaminamos hacia el oeste
de la capital, podrá visitar la Reserva Natural
de Asagni que, aunque de complicado acceso, posee unos
paisajes dignos de ver. Situado en el corazón de estas
tierras africanas nos encontramos con el Parque Nacional
de la Marahoué, cuyo salvaje encanto le fascinará
por completo. Otros reconocidos puntos de interés son el Parque Nacional del Monte Sangbé, el
Parque Nacional de las Isla Eotiles, la Reserva
de Buna o el Parque Nacional de Taï,
que beneficia de una asombrosa selva virgen.
Aparte de disfrutar con unas vistas
y una naturaleza esplendorosa, en tales regiones resulta casi
imprescindible realizar actividades al aire libre tales como el
senderismo o el alpinismo. En este caso, se recomienda optar por
la Región de Man, con indudables atractivos
para los aficionados a los deportes físicos. Asimismo,
los amantes del sol y de la arena gozarán de múltiples
actividades, como el surfing o la natación, cerca de las
costas africanas. Tabou posee estupendos litorales
y Sassandra cuenta con unas magníficas
playas, por lo que Le Bivouac o Poly-Plage pueden ser una buena elección.
Costa de Marfil
goza de envidiables ciudades que merecen ser visitadas. Por supuesto,
cabe hablar de Yamusukro, una de las urbes más
sobresalientes de este país africano. Allí podrá
disfrutar con la visita a algunos lugares tan sugerentes como
su espectacular basílica, la renombrada Notre Dame
de la Paix o su bonita Mezquita. En
Abidjan, capital económica e importante
ciudad comercial, encontrará llamativos itinerarios que
captarán su atención, pues su acertada mezcla de
tradición e innovación convierten esta localidad
en unos de los referentes a la hora de visitar el país.
Podrá dirigirse hacia el área más moderna
de esta urbe, el Plateau, donde podrá
optar por visitar el Museo Etnológico,
además de algunos de los edificios más interesantes
de la ciudad. Si prefiere dirigirse hacia la selecta zona residencial
Cocody, podrá acercarse hasta uno de los
hoteles más famosos y elegantes, el Hotel Ivoire.
Otro punto de especial interés la constituye la capital
de la cultura Senufu, la denominada Korhogo,
donde el visitante tendrá la oportunidad de zambullirse
en un ambiente tradicional, llegando a ser espectador de algunas
características ceremonias tribales que retendrán
su atención. Se recomienda también una visita a
su Museo y a su Mezquita Central.
En el corazón de esta urbe, resulta particularmente llamativo
su animado Mercado. De igual modo, el exuberante
mercadillo de Ferkessédougou bien merece
una atenta parada.
En estas bonitas localidades,
los bulliciosos mercados constituyen sugerentes puntos de encuentro
entre compradores y vendedores, donde puede practicarse el regateo.
En medio de un pintoresco ambiente, podrá adquirir objetos
de calidad, algunas veces a muy buen precio. Abundan las piezas
elaboradas con madera, tales como estatuillas, muebles o máscaras
étnicas. No menos interesante resulta la bisutería
local, por lo que podrá optar por comprar desde pendientes
hasta collares y pulseras.
Además, los alimentos son otro de los tantos productos
que podrá adquirir en estos mercadillos: con cacao, nueces
o fruta podrá componer un suculento menú.
Y refiriéndose a la cocina
de Costa de Marfil, podemos decir que los alimentos
utilizados como base son el arroz o el maíz; suelen servirse
acompañados de carne a la plancha o de marisco y pescado.
Algunas veces la comida puede ir preparada con deliciosas salsas
de nueces. En este país africano se elaboran apetitosos
platos, como el conocido cuscús o el foutou,
sabroso alimento consistente en bolas de plátano servidas
con carne. Otro exquisito plato lo constituye el kedjenou,
elaborado con pollo y verduras enrollados en hojas de plátano.
Si quiere probar bebidas desconocidas, podrá inclinarse
por savia de palmera -el Bangui- o por cerveza de mijo,
el Tchapalo. En definitiva, muchos nutritivos platos
deleitarán sus paladares con agradables sabores nuevos.
Resumiendo, queda patente que
estamos hablando de un país privilegiado por la naturaleza
y envidiado por su riqueza de costumbres y tradición. Si
está buscando un destino diferente que pueda aportarle
un aire original, sin duda Costa de Marfil puede
ser alternativa oportuna para conseguir una estancia completa.