Kenia,
llamada oficialmente República de Kenia, es un país
del este de África con una superficie total de unos 582.600
kilómetros cuadrados y una población aproximada
de 30.000.000 habitantes.
SUPERFICIE 582.646
km²
POBLACIÓN 31.138.735 habitantes
DENSIDAD
53 hab/km²
CAPITAL Nairobi
LENGUA
Inglés, swahili, kikuyu, luo y lenguas
indígenas
RELIGIÓN
Católicos
30% Protestantes 40%
Limita
por el norte con Etiopía, por el noroeste con Sudán,
al oeste con Uganda, al este con Somalia y por el sur con Tanzania.
El Océano Índico baña las costas keniatas
por el sureste.
El
idioma oficial es el inglés, aunque el idioma nacional
es el suahili, con numerosas lenguas locales, como el kikuyu,
el luyha o el kamba. Existe además otra lengua, el sheng,
mezcla entre el inglés y el suahili. Nairobi es la capital de Kenia, y su moneda es el chelín keniano. Al
ser un país atravesado por el Ecuador, Kenia es poseedor
de unas temperaturas similares durante todo el año. No
obstante, nos encontramos con variaciones climatológicas
en las distintas regiones del territorio, debido generalmente
a las diferencias de altitud. En Kenia podemos destacar el verano
boreal, durante los meses de julio, agosto y septiembre, así
como el invierno boreal, en enero, febrero y marzo. Precisamente
entre marzo y junio observamos la presencia de precipitaciones
abundantes o lluvias largas. Entre octubre y diciembre tienen
lugar lluvias más moderadas, las llamadas lluvias cortas.
A la hora de elegir Kenia como destino de su viaje, el turista
deberá tener en cuenta estas dos estaciones húmedas.
La
geografía del país comprende principalmente cuatro
zonas: por un lado podemos hacer referencia a la meseta occidental,
donde tenemos el Monte Elgán, el famoso
lago Victoria, cuna del Nilo y con una extensión
impresionante de unos 70 000 kilómetros cuadrados, así
como los más visitados Parques Nacionales.
Por otra parte se encuentra la meseta central, paraje sometido
casi en su totalidad por el Valle del Rift, donde
encontramos también el lago Magadí
o el lago Turkana. Al noreste existe une región
semidesértica dominada por el desierto de Chalbi.
Finalmente, cabe destacar los más de 500 kilómetros
de costa de Kenia, que forman el cinturón litoral.
Como
símbolo geográfico, podemos mencionar el Monte
Kenia, con sus 5199 metros de altitud, elevación
situada en el corazón del país, en medio de cadenas
montañosas volcánicas, considerado patrimonio nacional
y montaña sagrada. En estos montes, el alpinismo se impone
como una de las actividades preferidas, sin dejar de lado opciones
tan placenteras y agradables como el senderismo o disfrutar de
las mejores vistas del mundo.
Una
de las principales ciudades de Kenia es Nairobi,
la capital. Esta concurrida localidad constituye una ciudad urbanizada,
por lo que el turista podrá apreciar el lado más
moderno del país y podrá visitar el Museo
de las Serpientes o el Museo Nacional.
Otra ciudad considerada también centro de interés
es Mombasa, situada en una bahía del Océano
Índico y principal puerto marítimo keniano.
Aunque
la gastronomía no es el punto clave de este país
africano, la cocina suele ser excelente, aunque fuerte para paladares
poco acostumbrados a esta combinación aromática
de sabores. Existe un plato nacional conocido como nyama
choma, que es en realidad carne de cabra a la parilla.
La carne y el pescado destacan en multitud de platos keniatas,
con una mezcla de influencias europeas, árabes o hindúes.
Con carne se elaboran kebabs (salchichas) o sambusas (empanadillas rellenas de carne y verdura). Podemos acompañar
esta comida con bebidas como cerveza, vino de palmera o de papaya
y refrescos con frutas. Y como postre natural, en Kenia podemos
degustar mangos, cocos, piñas o suculentas papayas.
Lo
más destacable y espectacular de este país es sin
duda su fauna y su flora. Esta última es especialmente
abundante gracias a las largas estaciones lluviosas: baobabs,
musgos, lianas colgantes, helechos, manglares y bambús
se entremezclan para formar una vegetación única,
profusa y fértil. El turista quedará impresionado
por la variedad fascinante de esta flora profunda.
La
fauna es sencillamente alucinante. La lista de animales salvajes,
en armonía con el medio ambiente, que el turista afortunado
podría llegar a ver es interminable: cebras, jirafas, avestruces,
búfalos, cocodrilos, impalas, hienas, babuinos o hipopótamos
por citar sólo unos cuantos, y esto sin mencionar las aves:
cigüeñas, garzas, colibríes, gaviotas, buitres,
búhos, mochuelos, quebrantahuesos, águilas o loros,
entre muchos otros.
Toda esta fauna y flora puede ser admirada en cualquier parque
o reserva natural, de los tantos que podemos encontrar en Kenia.
En la Reserva Forestal de Kakamega el turista
podrá realizar a pie un interesante itinerario para contemplar
una fauna variada, entre la que destacamos el mono azul o el mono
de cola roja. En el Parque Nacional de Amboseli podemos
apreciar manadas de elefantes en su ambiente natural, así
como una especie en peligro de extensión, el rinoceronte
negro. Y como telón de fondo podrá deleitarse con
la majestuosidad del Monte Kilimanjaro (en Tanzania). El Parque
Nacional de Nairobi (cerca de la capital) acoge también
gran variedad de animales. La Reserva Natural de Masai Mara es considerada, con sus 320 kilómetros cuadrados,
el más popular espacio protegido de Kenia. Animales de
todas razas (leones, cebras, ñus, búfalos entre
otros) podrán ser observados en su hábitat. Además,
en esta espectacular reserva se encuentra la Escarpadura de Esoit.
Y
no menos importancia tienen la Reserva Nacional de Losai
o la Reserva de Marsabit. Precisamente en estos
parques naturales, el amante del deporte podrá disfrutar
de una actividad casi obligatoria cuando se visita el país:
el safari (que significa justamente "viaje" en suahili).
Sin duda, una de las maneras más divertidas e entretenidas
de realizar un safari es a lomos de un exótico camello.
Aunque si lo que le entusiasma es pisar tierra, tendrá
a su alcance interesantes itinerarios para realizar a pie o en
coche. Las ocasiones para desarrollar ocupaciones atrevidas, sobrecogedoras
y dispares no le faltarán en Kenia. En
definitiva, si usted está buscando un destino diferente,
este país africano puede ser una buena elección.
Kenia le sorprenderá a cada paso, aportando a su viaje
un aire distinto, aventurero y sugerente. Kenia agota los adjetivos,
pero nunca lo dejará indiferente. Si finalmente se decide
por ella, habrá encontrado sin duda la mejor manera de
conocer esta asombrosa tierra.