República
Árabe Libia Popular y Socialista ::
El inmenso Sahara ::
Libia,
al norte del continente africano, posee una superficie de 1.757.000
kilómetros cuadrados y una población aproximada
de 5.368.585
habitantes, la mayor parte de ellos agrupados en las fértiles
costas libias. La capital es la ciudad de Trípoli.
SUPERFICIE 1.757.000
km²
POBLACIÓN 5.368.585 habitantes
DENSIDAD
3,1 hab/km²
CAPITAL Trípoli
LENGUA
Árabe, beréber, italiano Y
inglés
RELIGIÓN
Musulmanes
suníes 97%
Este territorio limita por el
sur con Chad y Níger, por el sureste con Sudán;
al oeste limita con Túnez y Argelia y al este con Egipto.
Las costas, con una extensión de unos 1.900 kilómetros,
son bañadas al norte por el Mar Mediterráneo. La
moneda oficial es el dinar libio y el idioma hablado es el árabe.
El inglés puede ser una lengua usada, sobre todo para los
negocios.
Libia posee un clima sahariano,
sometida casi en su totalidad por el inmenso Desierto
del Sahara. Por tanto, las temperaturas pueden llegar
a ser muy elevadas. Además, las lluvias son escasas, sobre
todo por el interior del país. Dado que la mayoría
del territorio libio es desértico, la flora y la fauna
están formadas por especies que viven acomodadas a este
tiempo seco y caluroso. Arbustos, cactus, matorrales conforman
la vegetación principal en los arenales, siendo más
rica y variable en los oasis. El norte, se que beneficia de un
clima más húmedo, posee una flora más abundante.
La fauna está compuesta principalmente por chacales dorados,
zorros, murciélagos, erizos, gatos salvajes y por supuesto
el conocido dromedario, animal de excepcionales aptitudes para
sobrevivir en las dunas.
Esta flora y fauna podrá ser apreciada en algunos de los
bonitos parques nacionales que posee Libia, como el Parque
Nacional Kouf, el Parque de Abu- Ghailan o la Reserva Natural de Bier Ayyad.
Libia posee distintos lugares
de indudable interés. Una de las principales urbes del
país es Trípoli, de reconocida
belleza y prestigio. Esta moderna ciudad posee un importante puerto,
además de ofrecer al visitante un amplio abanico de acogedores
parajes por visitar. Podrá dirigirse hacia la Medina
(la denominada ciudad antigua), donde pueden recorrerse pintorescos
callejones o contemplar la maravillosa Mezquita de Gurgi,
una de las más importantes, así como otras muchas
encantadoras mezquitas. Podrá optar por visitar la Mezquita
Karamanli, situada en la llamada Plaza Verde
o la bonita Mezquita de Ahmad Pasa. Si quiere
obtener una de las mejores vistas de toda la ciudad, es aconsejable
que vaya al emblemático Castillo Rojo (o también conocido como Asal Al- Hamra,
con unos aproximados 13.000 metros cuadrados) que nos brinda un
panorama sobrecogedor. Y sin duda no podemos olvidar uno de los
más importantes monumentos de arquitectura romana, el afamado Arco de Marco Aurelio, que el visitante apreciará. Benghazi es otra urbe libia de reconocida importancia,
la segunda más grande del país. Posee agraciadas
playas y un importante puerto, así como las Montañas
Verdes, que benefician de unos parajes con magníficos
paisajes dignos de ver.
Así mismo, cabe destacar los numerosos
vestigios (por ejemplo, la Plaza de Apolo o el Templo dedicado a Zeus) que el visitante podrá observar.
Se estima que Ghadames,
protegida por Unesco, es la puerta de entrada al misterioso Desierto.
Situada en la región sahariana de Fezzán (en pleno corazón del Sahara, en la frontera con Túnez
y Argelia), esta interesante ciudad vive estructurada alrededor
de un fructífero oasis. Conocida con el acertado nombre
de "Perla del Sahara", en
esta llamativa localidad podremos visitar la Mezquita
de Sidi Bedri o acercarnos hasta la Meseta de
los Ídolos, de indudables atractivos.
Menos frecuentado pero no por
ello menos destacable son las regiones de Marmarica,
una extensa planicie desértica de insólitos paisajes,
o Kufra, lugar formado por un grupo de cinco
oasis ubicados en el desierto Cirenaico,
cuyos parajes impresionarán al visitante. Los aficionados
a las alturas se encontrarán satisfechos con la cadena
montañosa, el Djebel Akhdar, que constituye
una agradable alternativa a las dunas desérticas. Sabratha es testigo del paso del tiempo y goza de increíbles restos
arqueológicos, mausoleos, basílicas, templos, columnas
y pilares, entre otras ruinas.
Una de las actividades más
placenteras a la hora de visitar el desierto es la de adentrarse
por estos arenales en coche todo terreno, siguiendo una ruta generalmente
programada y preferentemente acompañado de un experimentado
guía. Estos circuitos son especialmente recomendados para
la gente aventurera, además de ser un buen modo de acercarse
a los innombrables imanes que posee el desierto y que merecen
ser contemplados. Si le atrae la aventura más exótica,
las dunas pueden ser cruzadas en camello. Pero si lo que le entusiasma
es la arena de la playa, la mejor manera de disfrutarla es dirigiéndose
hacia la costa. El mar sigue siendo irrefutablemente una de las
mejores formas de sofocar el calor libio, así mismo las
temperaturas suelen ser más moderadas al norte del país.
Las alternativas acuáticas que podrá realizar son
múltiples y atrayentes. Para los amantes de vestigios arquitectónicos
históricos, Libia goza de numerosas ruinas renombradas
distribuidas por todo el territorio. Y sin ir más lejos,
a lo largo de la costa libia podemos visitar algunos de los restos
arqueológicos más bonitos. Finalmente, aparte de
sus interesantes parajes por visitar, Libia es un buen lugar para
adquirir productos regionales de buena calidad como joyas, tejidos,
artesanía en cobre u otros metales, ropa tradicional del
país, entre otros artículos de interés.
La cocina libia es excelente y
se basa principalmente en la carne, que suele ser de cordero o
de camello. Podrá probar el Kebab o el Tajín,
sabrosos manjares elaborados con carne. Pero si prefiere las verduras,
tendrá la posibilidad de degustar el Shakshougq,
apetitoso preparado de tomate y huevo. La sherba es una
suculenta sopa típica del país. El plato principal
es el cuscús, pero la pasta (en particular el macarrón)
también es un alimento utilizado en la dieta de este país,
debido a influencias italianas. En la zona costera se puede consumir
delicioso pescado y marisco. El alcohol es bebida prohibida en
Libia, pero podrá tomar refrescante té, que suele
ser bastante fuerte, o bebidas gaseosas, así como agua
embotellada.
Los habitantes de tan caluroso
territorio suelen ser gente amable, respetuosa, a la vez que discreta.
Le sorprenderá su agradable trato con los extranjeros.
No hace falta señalar pues que estamos hablando de un país
completo, con su cultura, sus costumbres, sus atractivos y su
hospitalidad. Por tanto, si decide incluir Libia en sus planes
de viaje, además de valiosos productos artesanales y apreciados
testimonios fotográficos, sin duda traerá de vuelta
a casa un bonito recuerdo de su acogedora estancia.