República
del Senegal ::
Tradición y modernidad ::
La
república de Senegal, país al oeste del continente
africano, limita al norte con Mauritania, al sur con Guinea Ecuatorial
y al este con Mali. Por el oeste, los 600 kilómetros de
costas senegalesas son bañados por el Océano Atlántico.
SUPERFICIE 196.722
km²
POBLACIÓN 10.589.571 habitantes
DENSIDAD
54 hab/km²
CAPITAL Dakar
LENGUA
Francés, wolof, serer, diola, mandingo,
otras lenguas indígenas
RELIGIÓN
Musulmanes
92%
Creencias
indígenas 6%
El
idioma hablado es el francés, pero también se hablan
algunos dialectos como el siula o el mandinga. La moneda oficial
es el Franco Centroafricano y la reputada ciudad de Dakar es la
capital.
El territorio senegalés
posee un clima tropical. Las temperaturas son templadas en general,
con una estación seca y otra lluviosa, pero con lluvias
escasas que tienen lugar principalmente entre los meses de mayo
hasta octubre, con algunas variaciones según las zonas
geográficas. El tiempo suele ser caluroso por el interior
y más suave por la costa.
Geográficamente, podemos considerar que el país
es llano, con elevaciones de poca altitud. En Senegal encontramos
una exuberante vegetación que vive acomodada al clima del
lugar. En las regiones desérticas, las dunas, la arena
y los arbustos constituyen un paisaje de lo más exótico
e inusual. En el resto del territorio senegalés, baobabs,
tecas, caobas o bambús conforman la flora del país.
Las especies que podrá apreciar en Senegal son monos de
cola roja, majestuosas águilas reales, kudús, guepardos,
cocodrilos, hipopótamos, babuinos, elefantes, antílopes,
jabalíes, entre otros muchos espectaculares especímenes.
En el Parque Nacional
de Djoudj, declarado patrimonio mundial por la Unesco
y considerado uno de los más impresionantes parques del
continente africano, tendrá la posibilidad de contemplar
aves como el ganso, el flamenco o el pelícano entre otras
miles de especies. Así mismo, podrá observar más
ejemplares en el excepcional Parque Nacional Langue de
Barbarie. El Parque Nacional Niokolo-Koba es otro paraje de indudable interés. Encontrará
una variedad increíble de flora y fauna (leopardos, búfalos,
cocodrilos, entre otros) en el prolífico Parque
Nacional de la Baja Casamance, que posee unos 35 kilómetros
cuadrados.
Entre las más espectaculares
localidades que ofrece el país, algunas merecen una atención
especial. Principal puerto marítimo, la concurrida ciudad
de Dakar posee un ambiente peculiar como resultado
de una acertada mezcla entre modernidad y tradición. En
esta memorable urbe podemos visitar algunos interesantes lugares
como el Museo Ifan (en la plaza de Soweto),
el Museo Nacional, el Palacio Presidencial
o la Gran Mezquita, impresionante muestra de
arte marroquí. Si le entusiasma el trato con la muchedumbre,
le atraerá particularmente el Mercado Kermel
o el Mercado de Sandaga, renombrados focos de
interés. Otra buena opción consiste en dirigirse
hacia la conocida Playa de Bel-Air.
Cabe hacer referencia a la animada
ciudad de Thiès, la segunda urbe más
grande de Senegal. Tendrá la oportunidad de visitar la Fábrica de Tapices, donde pueden verse
algunos de los más preciosos tapices. Y no menos envidiable
es la bonita ciudad de Saint-Louis, al norte
del país, ubicada en una isla cerca del río Senegal
y unida al territorio nacional por el Puente Fairdherbe.
Antigua capital senegalesa, esta agraciada localidad goza de una
serenidad y de una sencillez que el visitante agradecerá.
Es digna de ver su catedral, actualmente la parroquia más
antigua de todo el país. Si se decide por la pequeña Isla de Gorée, en ella encontrará
una llamativa variedad de destinos por descubrir. Podrá decantarse por el instructivo Museo Marítimo,
por la Mezquita, por la impresionante Iglesia
de San Carlos, además podrá optar por adentrarse
por el Fuerte de San Francisco, por el
Fuerte de San Miguel o por el Fuerte Portugués.
La sobrecogedora Maison des Esclaves (Casa
de los Esclavos) bien merece una visita. La cosmopolita
ciudad de Kaolak seducirá al visitante,
pues posee algunos encantadores emplazamientos, como su bonita Mezquita o su enorme Mercado cubierto,
el segundo más grande del continente africano. Localidades
como Zinguichor, Oussouye o
Tambacounda también fascinarán
al visitante.
Aparte de recorrer estas ciudades,
podrá aprovechar la buena alternativa de relajarse en cálidas
playas en las costas del país, como la increíble
Playa N’Gor, las cautivadoras Islas
del Saloum o las bonitas Islas Carabane donde podrá realizar interesantes actividades naúticas
como el submarinismo, el esquí acuático o el surf.
La tranquila Diembéring goza de agradables
playas donde podrá escapar del alboroto y acomodarse en
la dulzura de la arena.
Algunas alternativas a las olas son el excursionismo por los parques
nacionales, donde disfrutará con fascinantes paisajes,
además de poder practicar deportes como el piragüismo,
para los más audaces. La pesca es también una buena
opción.
Otro reclamo turístico de gran interés es el conocido Rally París-Dakar, que empieza en la ciudad de
la Luz y termina en la capital senegalesa, pasando
por numerosos lugares. Los aficionados del motor sin duda disfrutarán
con este tan esperado acontecimiento.
La gastronomía de Senegal
es suculenta y se caracteriza por su sencillez. El arroz es el
alimento estrella en la mayor parte de los platos y suele servirse
acompañado de carne o de pescado, así como de sazonadas
salsas. Podrá degustar rico tiéboudienne,
plato típico senegalés elaborado con arroz, verduras
y pescado. También podrá probar excelente Yassacon pescado o Yassa con pollo, ambos acompañados
del alimento base. En este país encontrará bebidas
locales como el Bissap, hecha con agua y flores de Hibiscus.
Para finalizar, podemos señalar
que Senegal se caracteriza por ser un país con una belleza
natural y unas tradiciones ancestrales que contrastan agradablemente
con una modernidad envidiable. Resulta pues evidente cuales son
las ventajas de visitar un territorio de esta índole. Nos
estamos refiriendo a tierras enteras donde el visitante tendrá
la posibilidad de adentrarse en un mundo diferente y cautivador.
Si opta por Senegal como destino de su viaje, podrá estar
seguro de quedar seducido por estas fecundas tierras de calidad.