República
de las Seychelles ::
Un paraíso en medio del Océano ::
Un
grupo de 115 islas constituye las increíbles Seychelles,
situadas en el Océano Índico y al este del continente
africano, concretamente al noroeste de Madagascar. El idioma oficial
hablado es el criollo, aunque también se conoce el inglés
y el francés. La moneda en curso es la rupia de Seychelles,
y la bonita Victoria es su capital.
SUPERFICIE 2.381.741
km²
POBLACIÓN 80.098 habitantes
DENSIDAD
176 hab/km²
CAPITAL Victoria
LENGUA
Creole, francés, inglés (idioma
oficial)
RELIGIÓN
Católicos
90% Anglicanos 8%
En referencia a su clima tropical,
podemos decir que estas islas se caracterizan por sus temperaturas
medias muy agradables, por sus fuertes vientos del sudeste y por
sus lluvias abundantes, de ahí que nos encontramos con
una vegetación de lo más fructífera y exuberante.
En Seychelles prolifera una flora compuesta por variedades como
el bambú o el mango. Se sorprenderá con peculiares
plantas exóticas, que difícilmente encontrará
en otro lugar del mundo: el Coco de Mar, el Árbol de Pan,
las Gardenias de Wright o la extraña Planta Medusa son
buen ejemplo de ello. Igualmente impresionantes son los llamativos
arrecifes de coral que podrá ver en estas agraciadas islas.
En cuanto a ejemplares de vida salvaje, el visitante podrá
contemplar algunas destacables especies. Aunque a grandes rasgos
no podemos decir que los animales terrestres sean especialmente
característicos, sí se puede apreciar en estas islas
una diversidad de especies volátiles que llaman la atención.
Podrá ver aves como el papagayo, la grulla, el majestuoso
albatros, por citar sólo unos cuantos. La profusión
de su fauna marina resulta también muy interesante, tendrá
la posibilidad de apreciar desde baracudas hasta peces vela e
incluso algunas tortugas de mar. Tendrá la oportunidad
de observar toda esta variedad en el Jardín Botánico
o en el Parque Nacional Sainte Anne Marine de
la isla Mahé, entre muchos otros destinos.
En los espléndidos parajes de la Reserva Flycatcher habita el inusual ejemplar Papamoscas, extraño y pequeño
pájaro de plumaje gris que se alimenta de insectos.
Aparte de esta exuberancia vegetal
y animal, lo indiscutiblemente sobresaliente de estos parajes
son por supuesto sus paradisíacas playas de película.
Su fina arena blanca, su clima suave y sus cálidas aguas
resultan muy tentadores para los amantes del sol y del mar. Empezando
por la isla más grande de todas, en Mahé podrá disfrutar con algunas de las playas más hermosas
del mundo, como por ejemplo la famosa Beau Vallon,
la bonita Anse Intendance, Baie Lazare
o Anse à la Mouche. Asimismo, la isla
goza de unos parques nacionales que merecen ser visitados. Podrá dirigirse hacia el Parque Nacional Morne Seychellois,
donde se encuentra una de las elevaciones más altas de
la isla -905 metros de altitud- que presta su nombre a este parque.
La capital del país, Victoria, también
se sitúa en Mahé. Su pintoresco
ambiente le seducirá y en ella encontrará algunos
itinerarios muy atractivos. Podrá dirigirse hacia la Avenida
de la Independencia y visitar el Centro Cultural
Francés, con numerosas muestras artísticas,
o el Museo Nacional, entre muchos otros recorridos
de interés. Y no menos importantes son la magnífica
Torre del Reloj o la bonita Catedral de San Pablo.
La isla de la Digue es particularmente apreciada
debido a su tranquilidad en contraste con el bullicio de las costas
más animadas. Podrá optar por relajarse en Anse
Patate, Anse Union o La Mare
Soupape. Para finalizar, no podemos olvidar mencionar
la isla de Praslin, que goza de algunos sugerentes
rincones, como puede ser el Valle de Mai. Declarado
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en este bonito rincón
podrá ver una agradable multiplicidad de variedades vegetales,
como el Coco de Mar (el visitante se sorprenderá con la
evocadora forma de sus extravagantes frutas). También puede
estar seguro de que la vista que obtendrá en su playa más
importante, la incomparable Anse Lazio, no le
decepcionará.
Pero si prefiere alejarse de las rutas más frecuentadas,
puede ser interesante una visita a Silhouette,
solitaria isla que cuenta con multitud de leyendas que añaden
a su encantador aire enigmático. Otra buena opción
nos la ofrece la misteriosa Aldabra, relajante
arenal cuyos mayores atractivos residen en su extraordinaria profusión
de tortugas gigantes terrestres y en sus impresionantes arrecifes
de corral.
Entre las actividades que podemos
practicar en estos sugerentes islotes, es obvio que las relacionadas
con el agua son las preferidas por los visitantes. El surfing
y la natación gozan de muy buena aceptación, así
mismo el submarinismo o el buceo le brindarán la oportunidad
única de vislumbrar una riqueza acuática envidiable.
Para los más desenvueltos, el snorkelling o el paracaidismo
pueden revelarse una novedosa experiencia. También podrá
disfrutar de la pesca de altura. No obstante, si prefiere la tierra
al mar, podrá realizar excursionismo, senderismo o alpinismo,
e incluso alquilar una bicicleta con la que podrá recorrer
muchos itinerarios que le entusiasmarán.
Si quiere traer de vuelta a su
país algún nostálgico recuerdo de su estancia,
en los mercados encontrará una buena variedad de productos
para adquirir. Las islas Seychelles, y en particular
la bonita Mahé, cuentan con numerosos
artículos de interés: la artesanía local
abarca desde bonitas pinturas hasta bisutería confeccionada
con perlas, coral o conchas de mar. De igual modo, podrá
decantarse por la compra de aromáticos perfumes o ropa
típica del territorio, como caftanes y vestidos llamativos.
Como era de esperar, en los suculentos
platos isleños el pescado vuelve a ser el elemento estrella.
Su diversidad es enorme, pues encontrará desde atún,
caballa o barracuda hasta calamar o tiburón, si le gustan
los sabores peculiares. Elaborado de forma creativa, lo podemos
saborear de mil maneras, todas igualmente apetecibles. Podrá
tomarlo sólo – su exquisito sabor poco tiene que
envidiar a otros pescados del mundo- o bien acompañado
de arroz, de especias o de verduras; También suele servirse
en forma de nutritiva sopa o guiso, como el tektek, crustáceo
preparado con cebolla, ajo y especias. Podrá probar sabores
nuevos si se decide por pescado servido con salsa de coco (el
Carii Coco), o por pescado con salsa de tomate (la típica
Rougaille). La carne también suele acompañarse
de especias o verduras. Las frutas exóticas pueden ser
un buen postre natural, existe además una selección
variada, por lo que encontrará desde mangos o maracuyás
hasta papayas.
En definitiva, estas islas albergan
una belleza y una heterogeneidad natural tan impresionantes, que
son consideradas uno de los destinos preferidos por los turistas.
Por tanto, si desea vivir una estancia mágica y sentirse
protagonista de unas vacaciones de película, no dude en
decantarse por este paraíso en medio del Océano:
las maravillosas Islas Seychelles.