La
República de Sudáfrica, o más conocida como
Sudáfrica, es un país del sur del continente con
una superficie de unos 1.220.000 kilómetros cuadrados y
una población aproximada de 43.000.000 habitantes, con
varios idiomas oficiales: el inglés, el afrikáans,
el zulú, el sesotho o el ndebele entre otros.
SUPERFICIE 1.219.090
km²
POBLACIÓN 31.138.735 habitantes
DENSIDAD
36 hab/km²
CAPITAL Ciudad de El Cabo, Pretoria
y Bloemfontein
Sudáfrica
limita al norte con Namibia, Botsuana, Zimbabwe y Mozambique,
siendo el resto una extensa franja costera (unos 3000 kilómetros)
bañada por el Océano Índico, al este y el
Océano Atlántico, al oeste. Sudáfrica posee
tres capitales. Pretoria, Bloemfontein y Ciudad del Cabo gozan del apelativo de capital del territorio sudafricano, siendo
el Rand la moneda oficial.
Podemos
decir que el clima sudafricano es agradable en general, dependiendo
ligeramente según las zonas geográficas. El territorio
es más húmedo hacia la costa, debido a las precipitaciones,
que son más abundantes (al este podemos considerar el clima
como subtropical). En el resto del país las regiones suelen
ser más secas, con lluvias escasas y con zonas semidesérticas.
Si
nos orientamos por el territorio africano según sus principales
ciudades, cabe destacar las urbes sin duda más atrayentes: Johannesburgo, Pretoria, Ciudad del Cabo y
Bloemfontein.
La
Ciudad del Oro o Johannesburgo, en cuanto a cultura
ofrece un variado itinerario de museos como el Museo de
Arte africano, el Museo de Arte Judío
Harry and Friedel, el Museo Bernberg, el Museo Bensusan de Fotografía, sin
olvidar el Museo Adler de la Historia de la Medicina.
También cabe destacar la Galería de Arte
o el Planetario de la ciudad. Pero si el visitante
se decide por una alternativa más "natural",
existe además la opción de dirigirse hacia el norte
de la ciudad, pues en los alrededores tenemos el Museo
al Aire Libre de los Pioneros o el Jardín
Botánico. Y
no menos culturizada es Pretoria, capital administrativa
del país y de la provincia de Transvaal, pues posee el Museo Pierneef, el Museo del Correo
o el Museo del Arte de Pretoria, por citar sólo
unos cuantos. Otra opción es visitar el Templo
Hindú Miriammen, el Jardín Zoológico (uno de los más grandes del mundo) o darse una vuelta por
el llamativo Parque Magnolia Dell.
Bloemfontein es la capital judicial del país
y del estado de Orange. Entre sus lugares más sugerentes
encontramos el Jardín Botánico,
el Parque del Rey, que alberga un número
impresionante de rosas, o la Fountain (de ahí el nombre de Bloemfontein). Si preferimos los museos, podemos
apreciar el Museo de la Guerra o el Museo
Nacional.
En
la provincia del Cabo (la más grande de todo Sudáfrica), Ciudad del Cabo es la capital ejecutiva del territorio,
poseedora de numeroso edificios históricos. Y entre ellos,
el Castillo, uno de los edificios europeos más
antiguos del país. Además, la ciudad goza del Museo
Surafricano y del Museo Cultural Histórico.
Table Montain merece ser contemplada, pues nos
brinda una de las vistas más sobrecogedoras del mundo. Otras
ciudades dignas de atención son Port Elizabeth,
Upington, East London, Kimberley
y finalmente Durban, cuyo mayor atractivo son
sus estupendas playas donde se puede practicar surf, entre otras
divertidas ocupaciones ya que esta ciudad beneficia de un clima
muy agradable.
La
gastronomía sudafricana posee influencias de la cocina
inglesa y se basa principalmente en la carne y en el pescado,
que pueden acompañarse con deliciosos vinos y licores de
producción nacional. El turista tendrá la posibilidad
de probar sabrosos y fuertes platos típicos. Por ejemplo
el braai, carne de vaca con especies servido
con maíz, suculentas brochetas de carne o sabrosas cazuelas
de verdura.
De
todos sus parques nacionales o reservas naturales, los más
reputados son El Parque Natural de Kruger, que
cuenta con 2.000.000 de hectáreas y donde pueden observarse
especies como el rinoceronte blanco, el hipopótamo o el
impala, el Parque Natural De Hoop, donde incluso
pueden verse ballenas en el Océano Índico, la Reserva
de Santa Lucía, el Parque Addo Elephant,
que cobija al elefante Addo o Zebra Park,
en cuyas tierras se aloja la cebra de montaña. Existe infinidad de actividades para quién desea aventurarse por
Sudáfrica, aunque sin duda la más interesante es
el conocido safari, donde el visitante tendrá la oportunidad
única de acercarse a la variada fauna y flora del territorio
africano, sin desdeñar una increíble belleza paisajística.
La privilegiada Sudáfrica hospeda un número impresionante
de animales como el guepardo, el cocodrilo, la jirafa, el avestruz,
la iguana, la hiena o el pelícano, formando una fauna dispar
pero llamativa.
La
flora representa otro imán adicional. Sudáfrica
aloja una diversidad de vegetación muy interesante: baobabs,
flores del desierto, bosques de acacia, eucaliptos, entre muchas
otras especies vegetales. Gracias al safari usted puede presenciar
en un ambiente natural la vida de mamíferos salvajes como
el leopardo, el chacal, el rinoceronte blanco, el búfalo,
el elefante africano, e incluso un ser tan pequeño, aunque
no insignificante, como la musaraña pigmea. Otras alternativas
atractivas son el senderismo, el alpinismo, los vuelos en globo,
el paracaidismo o incluso el rafting, para los más atrevidos.
En
definitiva, las posibilidades de este país son prácticamente
inagotables, desde disfrutar con insólitos paisajes, observar
una exótica flora y fauna, recorrer parques y reservas
naturales, visitar ciudades o relajarse en playas blancas. En
Sudáfrica, viajar se convierte en privilegio de acercarse
a una cultura diferente y a una naturaleza viva, por lo que decidirse
por estas tierras fértiles puede convertirse en una elección
acertada.