República
de Tunicia ::
La joya del Magreb africano ::
Túnez
forma parte de los tres países que configuran el Magreb
africano. Tiene una extensión de 164.418 kms y su atractivo
principal reside en sus soberbias playas de fina arena que bordean
casi la totalidad de sus 1.440 kms de costa mediterránea,
las cuales son responsables de que el país se haya catapultado
a la vanguardia del turismo internacional.
SUPERFICIE 164.418
km²
POBLACIÓN 31.167.783 habitantes
DENSIDAD
60 hab/km²
CAPITAL Túnez
LENGUA
Árabe, francés, berebers
RELIGIÓN
Musulmanes
98% Cristianos 1% Judíos 1%
Representa una sutil síntesis de las culturas islámica
y occidental. Lejos de repudiar la contribución de Francia,
ha integrado esta influencia, consiguiendo un gran éxito
a la hora de conjugar progreso e identidad propia. Aunque el islam
continúa siendo la religión del Estado, la constitución
garantiza que las leyes se promulguen en el Parlamento sin intervención
de los teólogos.
Toda
su extensión se divide en cuatro regiones, presentando
montañas al norte, unas extensas mesetas en el centro,
llanuras meridionales que limitan con el Sahara y llanuras que
recorren toda su costa. El norte es el centro neurálgico
del país y donde se encuentra su capital. Túnez tiene algunas de las mejores playas de esta parte de la costa
norteafricana, como Ghar, Melh
y Tabarka, entre otras. El país también
ofrece la posibilidad de hacer trekking (senderismo): el bosque
de las Montañas de Kroumirie puede ser
un escenario perfecto; y como no, el visitante puede disfrutar
de un relajante paseo en camello. Los mejores salen de Zaafrane y en el recorrido pueden verse dunas y oasis. En relación
a estos últimos se puede acceder a ellos fácilmente
ya que las carreteras son excelentes.
Los
oasis más notables se hayan al noroeste de Chott
el Jerid, Tozeur y Nefta y encajonados
entre las dunas destacan los de Blidet,
Sabria y Douz, al sureste.
Otras
opciones deportivas son los vuelos en hidroplano, ala-deltas y
parapentes, sobre todo en Tozeu y Aghir y el
yachting, que se puede practicar en ciertos lugares.
Una de las actividades más populares de Túnez es
la observación de pájaros, a pesar de que las principales
especies son migratorias, con lo que para poder observarlas es
necesario desplazarse en primavera u otoño.
La
capital del país, llamada igualmente Túnez,
se presenta como una de las grandes metrópolis de África
que se encuentra en pleno desarrollo. Está situada al norte
del país y se comunica con el antepuerto de la Goleta mediante un canal construido a finales del siglo pasado
y que aprovecha el lago Túnez. En la parte
más elevada de la ciudad se encuentra el casco antiguo,
mientras que la fracción más moderna se ubica en
la zona oriental de la ciudad. La medina, es
el corazón histórico y cultural de la moderna Túnez y uno de los mejores lugares de la ciudad. Fue declarada parte
del Patrimonio Universal de la Humanidad en 1981. En sus callejuelas
y sus pasajes cubiertos se respira un ambiente único y
sorprendente para el turista. En la medina son
muchos los lugares a visitar como el Mercado de los Perfumes
y Especias, donde los puestos están repletos de
aceites aromáticos, aguas perfumadas y condimentos, la mezquita de Youssef Dey, el mercado Soug
el-Berka, el mausoleo Tourbet el –Bey,
el Centro de Artes Populares y Tradicionales
y el Museo Dar Ben Abdallah. Por último,
destacar la mezquita Zitouna, reconstruida en
tiempos islámicos y en la que se utilizaron 200 columnas
procedentes de ruinas romanas de Cartago para
la principal zona de rezos.
En
relación a la parte nueva de la ciudad, sorprende la gran
cantidad de edificios afrancesados con estilo colonial de ventanas
abalconadas. Sobresale en esta zona la catedral de San
Vicente de Paul, curiosa mezcla de arte gótico y bizantino y el Museo Bardo, antiguo palacio
del mismo nombre y residencia oficial de la monarquía histórica
tunecina.
Otra
ciudad importante del país es Cartago.
El mejor sitio para comenzar su visita es la colina de Byrsa,
desde donde se observan unas preciosas vistas. En su base, está la catedral de San Luis de descomunales proporciones.
A las espaldas de la catedral se encuentra el Museo Nacional y al oeste de la colina se alza el Anfiteatro romano que fue uno de los mayores en su tiempo y su grandeza se percibe
entre sus restos.
Dejando a un lado las dos grandes urbes del país, la penísula
de Cap Bon es otro de los principales destinos
turísticos. Al igual que también los son las playas
del sureste del país, alrededor de Hammamet y
de Nabeul. Al final del golfo de Hammamet encontramos la ciudad. Aquí, la medina o centro histórico,
se une a discotecas, restaurantes y tiendas de recuerdos. En Nabeul,
por su parte se encuentran las mejores áreas de acampada
del país.
Otra
preciosa villa es Sidi Bou Saïd, situada
en otra colina, sobre el golfo de Túnez y a unos 10 kms de la capital. Su encanto se debe a sus callejuelas
estrechas con escalinatas de piedra, a sus muros ornamentados,
a las ventanas decoradas al estilo local y a la abundancia de
geranios y buganvillas. Es muy relajante pasear por el pueblo
y pasarse a ver las tiendas de souvenirs que hay en la Plaza
central. El faro que hay sobre la villa
es del siglo IX. El pueblo cuenta con una playa cercana aunque
no es muy frecuentada.
Por último destacar la ciudad de Kebilia,
con numerosas playas y un fabuloso fuerte del siglo VI sobre el
puerto. Cerca de esta ciudad está Kerkoune,
fundada en el s. VI a.C. y que permaneció 300 años
antes de ser destruida por los romanos. Se descubrió en
unas excavaciones en 1962 y entre sus restos lo que más
llama la atención es el sarcófago de madera de la
princesa de Kerkouane.