Zimbabwe,
país del sur de África, posee una extensión
de unos 390.580 kilómetros cuadrados y una población
aproximada de 12.900.000 habitantes. Este país africano,
sin costa, limita al norte y noreste con Malawi y Zambia, al oeste
con Bostwana, al este con Mozambique y al sur con la República
Sudafricana.
SUPERFICIE 945.100
km²
POBLACIÓN 11.376.676 habitantes
DENSIDAD
29 hab/km²
CAPITAL Harare
LENGUA
Inglés, chishona, sindebele
RELIGIÓN
Sincretismo
50% Cristianos 25%
Su capital es Harare,
y los idiomas hablados son principalmente el inglés, el
shona y el ndebele. La moneda oficial nacional es el dólar
zimbabwés.
El clima tropical de este territorio
africano nos proporciona en general un ambiente templado, aunque
con noches más frescas. Es estación de lluvias desde
noviembre hasta marzo, mientras que la estación seca se
prolonga de mayo hasta octubre, siendo esta época la mejor
del año para visitar el país.
Lo menos que podemos decir de
su gastronomía es que posee un gusto peculiar. La particular
mezcla de platos ingleses y africanos confiere a la cocina de
Zimbabwe un aroma especial, que sorprenderá al turista
poco acostumbrado a esta paleta de sabores.
Podemos decir que el alimento indispensable utilizado generalmente
como base culinaria es la carne de cerdo, de pollo, de oveja,
o incluso de cocodrilo para los más atrevidos. El pescado
también suele usarse en la elaboración de algunas
comidas, sobre todo pescado de agua dulce de río o de lago.
Casi siempre, estos deliciosos platos sencillos se sirven acompañados
de arroz, de maíz o de verduras varias. Tendrá además
la posibilidad de probar la bebida nacional, el chibuku,
que es cerveza de palma. Podemos encontrar frutas como el melocotón,
la manzana o la pera.
Sin duda, los destinos turísticos
preferidos por los visitantes son las excursiones por los numerosos
parques naturales que ofrecen unos paisajes impresionantes, una
flora y una fauna que difícilmente podrá ver en
otro lugar, además de una vista sin igual a algunas de
las cataratas más famosas de todo el mundo.
El Parque Nacional Wankie es un envidiable ejemplo
de belleza paisajística, pues aparte de poder observar
especies como cocodrilos, cebras, elefantes o hipopótamos
en su hábitat natural, el turista quedará deslumbrado
por una de las siete maravillas del mundo: las famosas Cataratas
Victoria. Disfrutará de un cuadro panorámico
si decide admirar esta maravilla desde una avioneta, una alternativa
más que podrá escoger durante su viaje. Otras cataratas
de máximo interés son las Cataratas del
Diablo o las Cataratas del Arco Iris,
de nombre prometedor. Asimismo, en zona de cataratas se brindan
alternativas para poder realizar todo tipo de actividades deportivas,
como el piragüismo, el rafting o el riverboarding,
para los amantes del riesgo y la aventura. Se puede realizar un
interesante safari a pie en el Parque Nacional Hwange,
el más grande de Zimbabwe, situado al oeste del país
y donde al parecer se concentra el mayor número de elefantes
de toda África. En la frontera con Mozambique, el Parque
Nacional Chimanimani ofrece también un amplio
abanico de parajes por visitar: las Cascadas Bailey,
el Valle Wizard, el Monte Binga o las Cuevas Banana.
Hacia el norte, el Parque
Nacional Mana Pools, es un lugar precioso en el que podemos
ver aves de diversas clases o especies en peligro de extinción
como el rinoceronte negro. Además, existe la atractiva
opción de realizar safari en canoa. El Parque Nacional
Matusadona posee una fauna y una vegetación exuberante.
Y a escasos 30 kilómetros, gracias al enorme lago
Kariba, el visitante podrá optar por un agradable
paseo en canoa, en el que descubrirá una flora submarina
difícilmente igualable en otro rincón, o inclinarse
por un rato de pesca en aguas africanas. En el Parque
de Serpientes, tal y como indica su nombre podrá
ver estos curiosos reptiles. La selección de aves más
heterogénea sin duda la contemplará en el Airport
Game Park, o en el Jardín Ortinológico
Larvon. Si la flora le cautiva particularmente, no dude
en acercarse hasta el Jardín Botánico Ewanrigg,
también al norte del país, cerca de la capital.
Además de unos bonitos
paisajes, estos parques y reservas naturales privilegian al turista
con un panorama impresionante. La flora y la fauna de Zimbabwe
merecen una mención aparte. Rinocerontes negros, leopardos,
babuinos, impalas, guepardos, búfalos, antílopes,
leones o jirafas son algunas de las especies que podrá
ver. Le sorprenderán las cebellinas, una singular especie
de antílopes. Y, envolviendo esta vida salvaje, encontramos
la conocida sabana, gran llanura con abundancia de vegetación
herbácea, mientras que cerca de los ríos o en zonas
húmedas prolifera la exuberante selva tropical. Si
aparte del contacto con la naturaleza, lo que le agrada es el
trato con nuevas costumbres y formas de vida, sin duda le interesa
conocer las ciudades más importantes de este fantástico
país africano. Harare, la capital, es
una urbe moderna donde el visitante tendrá la oportunidad
de zambullirse de lleno en un ambiente distinto. Empezando por
el Museo Nacional Reina Victoria, la Galería
Nacional o los Archivos Nacionales,
el turista podrá obtener unos valiosos conocimientos acerca
de la historia y el arte del país. También podrá optar por los Jardines Harare (un lugar simbólico
de la localidad), el Jardín Botánico o incluso deleitarse con uno de los puntos más famoso de
esta ciudad, la magnífica Catedral Anglicana.
Si lo que le gusta es el roce con la gente, no dude en dirigirse
hacia el Mercado, con artesanía local
para adquirir. No menos considerable es Bulawayo,
centro comercial del país. De ella podemos destacar el Museo Nacional, el Museo de Historia
Natural, el Centro de Arte Mizilikazi o el Museo del Ferrocarril.
Al este del territorio, Umtali posee un encantador
ambiente más tradicional. Uno de sus parajes más
significativos, los Montes Vumba, goza de rincones
idóneos para hacer senderismo o alpinismo, así como
un paisaje cautivador. Finalmente, cabe señalar otra ciudad
de relevada importancia, Masvingo, considerada
la urbe de mayor antigüedad. Situada al sur de Zimbabwe,
ofrece al visitante una arquitectura fascinante, a través
del Templo y de la Acrópolis,
distinguida fortaleza construida para proteger este santuario.
En resumen, no hace falta insistir
en que Zimbabwe se beneficia de unos parajes privilegiados, así
como de una historia imperecedera. Si usted se decide por esta
aventura, olvidará los tópicos acerca de esta tierra
salvaje y construirá su propia historia. Pues Zimbabwe
no está hecha para ser contada, está hecha para
vivirla!.