Boston
es la capital del estado de Massachusetts. Se ubica en la parte
septentrional de la región de New England. A causa de su
situación geográfica, tiene unas temperaturas específicas.
El invierno es muy frío, con lluvia y nieve. Así,
el mejor momento para visitar la metrópoli es la época
estival.
El
Freedom Trail o Camino de la Libertad nos ofrece justamente
esto: un retorno al pasado.
Boston
es una ciudad americana con reminiscencias europeas. Esto lo comprobamos
en sus calles estrechas, sus barrios separados y, sobre todo, en
su pasado. Tiene las construcciones históricas más
bien conservadas de EEUU. Se trata, sin duda, de una urbe antigua,
pero llena de modernidad. Estamos, además, ante una ciudad
llena de contrastes y de una riqueza cultural considerable, puesto
que encontraremos aquí múltiples culturas diferentes.
No resulta extraño que caminando por sus calles podamos
oír seis idiomas distintos a la vez. Numerosos inmigrantes
de todo el mundo han llegado a formar parte de la ciudad, contribuyendo
a crear uno de los ambientes urbanos más variados y fascinantes
del planeta.
Pocas
son las calles del centro de Boston que no han recibido un nombre
de origen inglés. Ello es debido a los colonizadores puritanos
(s. XVI-XVII) que procedían mayoritariamente de Inglaterra.
Todo el pasado queda vivo para el visitante. Desde la rebelión
(s. XVIII) del Boston Tea Party, en protesta de los impuestos
de la corona, hasta el Central Market, que se levantó en
1826. En la plaza Louisburg, de estilo británico, falleció
Bronson Alcott. Aquí hallaremos un gran número de
preciosas fachadas neoclásicas. Muy cerca, en Cedar Lane
veremos las típicas farolas de gas. Todo este ambiente
lo encontramos en Beacon Hill, el vecindario aristocrático
de la ciudad. La atmósfera que respiramos aquí,
el refinamiento de sus gentes y sus características viviendas
parecen sacadas del pasado.
Siguiendo
con la antigüedad, el Freedom Trail o Camino de la Libertad
nos ofrece justamente esto: un retorno al pasado. Es una excursión
de unos ocho kilómetros que pasa por todos los sitios interesantes
de Boston. Entre otras cosas, podremos ver el famoso Cementerio
de Granary, donde hallamos los restos de los firmantes de la independencia,
varios políticos de Massachusetts, los padres de Benjamin
Franklin, etc.
Con excursión preparada o sin ella, vale la pena visitar
el Old State House. Un emblemático edificio que fue levantado
en el año 1713. Se trata de una de las construcciones más
antiguas de EEUU. Originariamente fue la sede del poder real.
Más tarde lo fue del gobierno de Massachusetts. Cabe recordar
que en el balcón del edificio se leyó públicamente
el discurso de la declaración de independencia.
Uno
de los atractivos más grandes que tiene Boston para
los extranjeros es su universidad.
Más
allá del barrio histórico, los atractivos de Boston
no se acaban. Back Bay es otro vecindario interesante que no nos
podemos perder. Es un barrio que está repleto de casas
típicamente victorianas. Una lección de historia,
de cultura y de entretenimiento que, sin duda, vale la pena. Además,
en esta espléndida zona de la ciudad hallaremos tiendas
de todo tipo que satisfacen los deseos de cualquier clase de persona.
Hay objetos para todos los gustos. También aquí
encontraremos varias galerías de arte y la popular Biblioteca
Pública, de la que podremos contemplar los fantásticos
leones de mármol y las magníficas pinturas de John
Singer y Puvis de Chavannes.
Boston sigue teniendo fama de bella ciudad portuaria. No obstante,
hoy en día, casi todo son lanchas rápidas las que
dominan las aguas. Un paseo en barco nos permitirá observar
la mágica impresión que nos produce la mezcla de
rascacielos y mansiones antiguas.
Si
cruzamos el río, podremos visitar en Cambridge las mansiones
típicas, que los profesores de Harvard solían cuidar.
Y es que la presencia de la Universidad de Harvard, en Cambridge,
a 20 minutos del centro de la ciudad, tiene una importancia increíble
para Boston y sus ciudadanos. Así, los ciudadanos, sobre todo
WASP (blancos, anglosajones y protestantes) e irlandeses, están
profundamente orgullosos tanto de su universidad como de la metrópoli
misma y su historia. Y es que, no en vano, uno de los atractivos
más grandes que tiene Boston para los extranjeros es su
universidad. Por ello, la urbe es considerada un verdadero centro
cultural.
También
vale la pena visitar el Museo de Bellas Artes. Aquí tendremos
la oportunidad de ver preciosas obras de arte. Y es que el edificio
alberga una de las colecciones más grandiosas de la nación.
Hallaremos fabulosas piezas egipcias, asiáticas y europeas.
También encontraremos muestras modernas. Los viernes, podremos
tomar algo en el ala oeste del museo, abierta hasta tarde. De
la colección artística, destacaremos una escultura
tibetana del siglo XVII. Está tallada en cobre pintado
y simboliza la unión de la ira con la sabiduría,
lo que acaba con el egoísmo. En cuanto a cuadros europeos,
en las salas destinadas a éstos contemplaremos pinturas
tan importantes y hermosas como las obras de El Greco, Tintoretto,
Rubens y Velázquez. Como vemos, hay una gran variedad de
estilos.
El Museo Stewart Gardner tampoco se queda corto. Se trata de un
majestuoso palacio veneciano que fue levantado alrededor de un
patio repleto de fantásticas esculturas y vegetación
colorida. Aquí, entre otras obras, veremos una colección
impresionante de pintura renacentista.