Batal-Y-Aws: Badajoz, fue una de las ciudades más importantes de España desde la prehistoria hasta la Guerra Civil.
Actualmente el desarrollo de la provincia ofrece una variada oferta turística que además de las visitas culturales en relación con su historia, nos permite un turismo activo, de encuentros con la naturaleza y el deporte, disfrutar del flamenco más característico o bailar hasta el amanecer en la discoteca de moda. A través de su geografía e historia vamos a descubrir los secretos de la que fue la perla del reino Aftasí.
El espacio geográfico de Badajoz es de una gran diversidad paisajística.
La ciudad de Badajoz se encuentra a poca distancia de la frontera Portuguesa y sobre una colina de escasa altura, en un lugar estratégico, a medio camino entre Lisboa, Madrid y Sevilla. Es la capital de la provincia del mismo nombre y capital de Extremadura. Su carácter urbano, de raíz romana, se consolidó en la etapa medieval musulmana y cristiana por ser centro de la rica área agrícola de Las Vegas Bajas y plaza fuerte fronteriza. Fue la antigua capital del Reino Aftasí.
En Badajoz existen desde la prehistoria asentamientos típicos. Podemos afirmar que ya hace 500.000 años existían grupos humanos establecidos. El asentamiento de población precedente a la fundación de la ciudad lo podemos fijar 5.000 años antes de Jesucristo.
En la época Prerromana, se han encontrado pocas restos, lo que hace suponer que fuese un periodo de inestabilidad en la zona.
En la época romana la importancia en la zona de Badajoz, radica en las "Villas" que existían en los alrededores, favorecidas por factores climatológicos: aguas, tierras y temperaturas. En las villas destacaban su construcción y la decoración a base de mosaicos, pinturas y cerámicas; realizadas muchas de ellas en los talleres de Mérida, centro político y cultural de gran importancia en época romana.
Tras las incógnitas suscitadas en el estudio de la época visigoda por los interrogantes sobre los importantes restos hallados, se cree que en este periodo Badajoz más que ciudad era un centro importante de sede episcopal.
Pero los restos y monumentos árabes son los más característicos y definitorios del poderío y la creación definitiva de Badajoz. Resumir en pocas líneas la historia árabe para este viaje, es imposible pues en esos momentos y con rango de reino fue una de las ciudades más importantes de la Península. En el año 875 se toma por los árabes la ciudad, y ya en el 930 contaba con todos los servicios de una auténtica Medina: Baños, Mezquitas, Alcázar... Durante este periodo el reino de Badajoz se hizo famoso también por el cultivo de las Letras y de las Ciencias, existiendo una gran biblioteca en el Alcázar pacense y reuniéndose en su corte gran número de sabios y literatos. Se escribe la mayor Enciclopedia de Ciencias y Arte de la época musulmana en España, que contenía 50 volúmenes. Se podrían citar también a destacados Visires, poetas, gramáticos y teólogos. Además convirtieron a la ciudad de Badajoz en una de las mejor amuralladas de la península.
En 1169 se adueña de la ciudad el rey portugués Alfonso Enríquez, que se la intenta usurpar a D. Fernando de León; volviendo más tarde a dominio musulmán. Poco queda de la influencia portuguesa sino es su continua relación por la proximidad.
En 1230 Alfonso IX de León toma Badajoz, abriéndose así una nueva etapa de la historia de la ciudad: la de la conquista cristiana. Se establece o restablece el Obispado y se construyen nuevas iglesia, algunas de ellas sobre anteriores mezquitas. Alfonso X El Sabio manda levantar la nueva Catedral, actuando como tal la iglesia de Santa María del Castillo.
En el S. XIII Badajoz es escenario de cruentas luchas entre los dos bandos dominantes en la ciudad: Bejaranos y Portugaleses; que se resuelve con el ejemplar castigo del rey Sancho IV, que en 1289 viene a Badajoz y manda degollar a 4000 Bejaranos.
Tras distintos abatares históricos por ser Badajoz plaza fuerte, es en el S. XVI, la sede de operaciones del rey Felipe II, que decide ejercer sus derechos sobre Portugal; por lo que la ciudad será durante casi dos años la virtual capital del Imperio. El magnífico ejército que se concentra en Badajoz era mandado por el Duque de Alba.
En 1580 muere en Badajoz la reina Ana de Austria que es enterrada en el Monasterio de Santa Ana y en 1589 Felipe II convoca Cortes en la ciudad.
Los nobles que se dan cita en estos siglos dejan su huella junto con las familias ilustres de la misma, como los Figueroa, Tovar, Sánchez de Badajoz…, enterrándose muchos de ellos en las iglesias de la ciudad.
En 1801 el pacense Godoy, Príncipe de la Paz, firma el Tratado de Badajoz, por el que Portugal se compromete a renunciar de sus pretensiones invasoras.
Durante la Guerra de la Independencia, pasaron los militares mas eminentes de la contienda, librándose muy cerca, en la Albuera, la batalla más cruenta de la guerra. En 1807 se alza la población de Badajoz contra los franceses.
Otros episodios importantes los depararán el siglo XIX y XX; sobre todo la Guerra civil, especialmente virulenta en la ciudad de Badajoz. Así como la importancia militar es parte fundamental de la historia de la ciudad, no lo es menos su importancia religiosa, que ha sido objeto de una historia aparte realizada en el S. XVII D. Juan Solano de Figueroa y Altamirano. Este hecho queda demostrado, con la existencia desde el S. XIII de gran cantidad de conventos e iglesias, llegando en el S. XVIII a existir simultáneamente 16 grandes centros conventuales; además de las parroquias, Catedral, ermitas, Seminario Diocesano etc... Estas, junto con las cofradías atendían los diversos hospitales.
En el mundo cultural y artístico, basta con citar a pintores, como Zurbarán o Luis de Morales, escultores, como Jerónimo de Valencia, Hans de Bruselas, Bernardino Torres de Badajoz, escritores, como Rodrigo Dosma, Arias Montano... y una sucesión de artistas que han llegado hasta nuestros días, dejando su huella en los museos de la ciudad y en iglesias, conventos y otros edificios.
Es curioso destacar las bodas reales celebradas en Badajoz, así como entrevistas, negociaciones diplomáticas etc... pues por su privilegiada situación geográfica era paso obligado entre la corte española y la portuguesa. Entre los enlaces destacan el de Juan I de Castilla con Beatriz de Portugal en 1383 y el de Fernando VI con Bárbara de Braganza, en 1729.
La Provincia
Las comarcas integrantes de Badajoz son las siguientes: Tierra de Barros, La Liberia, Vegas Altas, Tentudía, Los Baldíos, Sierra Suroeste, Campiña Sur, Zafra-Río Bodión, Llanos de Olivenza, La Serena y Tierras de Merina.
Badajoz es la provincia más extensa y poblada de Extremadura, situada en el ángulo Sur Oeste de la Meseta Sur. La estructura morfotectónica de la provincia es simple: En el Norte destaca la cuenca media del Guadiana, separada de la del Tajo por los montes de Toledo; al Sur las estribaciones septentrionales de Sierra Morena.
La provincia se llena de fiestas y celebraciones desde enero a diciembre. Romerías, vendimias, fiestas patronales, religiosas y laicas. Debemos coordinar con las oficinas de turismo correspondiente para seleccionar el momento oportuno de nuestro viaje y coordinar con alguno de los tradicionales festejos. Por sus características recomendamos las siguientes visitas turísticas a destacar:
La ruta de la naturaleza
El espacio geográfico de Badajoz es de una gran diversidad paisajística, por ser la mayor provincia española en extensión (21.657 km2), y por confluir en su territorio entornos naturales –tan distintos y singulares- que la convierten en una tierra de fuertes y sorprendentes contrastes. La pluralidad del paisaje badajocense favorece la existencia de ricas comunidades botánicas y zoológicas, con la presencia de especies de alto interés no sólo científico o ecológico, sino también cultural, social y económico. Existen extensas zonas de naturaleza virgen. Paisajes recónditos, donde olvidarse de prisas y problemas. Kilómetros de costa dulce. Aire sin contaminar.
En la diversidad de la provincia de Badajoz conviven la dehesa y el bosque mediterráneo: la estepa y las grandes masas de agua: el secano con regadío. Cada lugar con su flora y fauna específica. Una zona tan amplia y dispar ofrece muchos contrastes paisajísticos, proclives a la práctica de variados deportes.
La gran extensión de agua embalsada convierte a Badajoz en una zona apta para deportes náuticos como el piragüismo, la vela o la pesca. Las extensas dehesas, las grandes llanuras y los numerosos valles de vegetación mediterránea son, todavía hoy, grandes parajes sin masificar: un auténtico paraíso para el turismo natural en todas sus modalidades: senderismo, equitación, bicicleta de montaña, deportes aéreos o escalada, golf, caza, pesca y tiro con arco.
En todos es posible el Turismo Activo. Sólo es necesario elegir cuál se desea, cómo, cuándo y dónde. Los amantes de la naturaleza y del deporte lo tienen fácil en la provincia de Badajoz.
La Ruta del Vino
De aquellos vinos de Badajoz, demandados por la imperial Roma y llevados hasta América, poco quedó a finales del siglo pasado y principios del s. XX: la filoxera, los vinos destinados a producir alcoholes para alegrar los de otras zonas, el arranque de viñedos para implantar regadíos… Después de años de ardua tarea de recuperación, se ha creado la Denominación de Origen "Ribera del Guadiana" (1997); que llevan a los vinos de Badajoz, en la primera década del nuevo milenio, a figurar entre los más prestigiosos del panorama vinícola mundial.
La Ruta del queso
En la comarca de La Serena desde tiempos inmemoriales, las ovejas de raza Merina han aprovechado los pastizales de secano para, con su leche, dar lugar al Queso "D.O. La Serena" que destaca, por su calidad, origen e inconfundible sabor.
La Ruta del jamón
La Denominación de Origen "Dehesa de Extremadura" nace en las postrimerías del año 87 para el Jamón extremeño que sale exclusivamente de los cerdos de la dehesa.
La visita de las zonas productoras de ibéricos es otro de los lugares de obligado conocimiento para los que deseen viajar y vivir Badajoz.
La Artesanía
Variados son los trabajos en madera, como puertas, ventanas, enseres del hogar, o elementos decorativos de torneros; carpinteros, ebanistas y tallistas. En la artesanía elaborada con fibras vegetales, destacan el corcho y el mimbre (bayón); y hay que recordar la espartería, dedicada a la elaboración de asientos para caballerías, aguaderas, capachos, serones o bozales, aunque de manera casi testimonial. El corcho se trabaja en la localidad de San Vicente de Alcántara, para la elaboración de piezas de carácter utilitario, sin olvidar objetos decorativos y prendas de vestir.
Existen extensas zonas de naturaleza virgen. Paisajes recónditos, donde olvidarse de prisas y problemas.
Las hilanderas, que ya ejercían su oficio el siglo XVI, o las bordadoras, en la época actual, nos dejan muestras de artesanía textil a destacar. Hay que mencionar la elaboración de distintas manufacturas que, tradicionalmente, se realizaban en lino (sábanas y toallas) o lana (colchas, mantas o alforjas). Los Bordados tienen gran importancia en la provincia de Badajoz, siendo varias las localidades que cuentan con estas labores, en blanco o en colores. Los Encajes, de hijos entretejidos, se realizan con las técnicas de "a la aguja" o con "bolillos"; y los Deshilados son labores caladas, que exigen sacar los hilos de un tejido (deshilar). Después, se elaboran adornos con hebras de igual, o diferente calidad a la del tejido inicial de lienzo. Otros artesanos textiles son los Tapiceros y los encargados de la realización de la indumentaria típica de los trajes folklóricos extremeños.
El cobre, el latón y el bronce, son trabajados con mimo para la elaboración de candelabros, lámparas, braseros, ornamentación y piezas diversas. La Orfebrería, que procede de fenicios y visigodos, se centra, sobre todo, en el aderezo femenino, en forma de pendientes, gargantillas, pulseras, alfileres...
Los trabajadores de la piedra y el mármol han realizado, a través de los tiempos, funciones relacionadas con la construcción, el labrado de alféizares de ventanas y escalinatas, empedrado de las calles, columnas, escudos... Las actuales técnicas de construcción han delimitado mucho la labor de estos artesanos, reducida a campos muy concretos.
La alfarería y cerámica es la actividad artesanal más relevante de la provincia, por el gran número de talleres y la importante producción de piezas de todo tipo. El centro alfarero, por excelencia, de la provincia de Badajoz, es Salvatierra de los Barros, con más de 40 talleres. En esta localidad se celebra la "Feria Ibérica de la Artesanía y el Barro", con carácter bianual, siendo San Pedro de Corval (Alentejo portugués) la otra ciudad que acoge este evento al que acuden alfareros de España y Portugal. También cuenta Salvatierra con el "Museo de la Alfarería", el que se muestra una visión general de la localidad y su marco geográfico, histórico, económico y social, se informa sobre los referentes históricos de la tradición alfarera y sus conexiones con Portugal, y se muestra el proceso de producción desde la extracción de la materia prima, hasta la creación de una pieza.
La Guarnicionería, Albardería y Marroquinería se han dedicado a la confección de piezas destinadas a los animales de carga o transporte; aunque, en otros tiempos, la piel se utilizó para hacer zahones, chalecos y zapatos. En la actualidad se elabora, además, complementos de vestir y para usos deportivos, de caza y pesca.
La ruta del flamenco
La ciudad pacense más importante en el flamenco es la de Badajoz; pues en ella se gestaron, y se han conservado, los dos principales cantes autóctonos, los Jaleos y los Tangos. A estos cantes se les han apellidado "Extremeños”.