Cáceres
se sitúa en la Alta Extremadura y es esta ciudad un conglomerado
de culturas ya que por ella desde los tiempos más remotos
han ido pasando una buena parte de poblaciones que han dejado
su impronta en las calles de esta ciudad.
Debido
a las maravillas que se encuentran en esta ciudad la Unesco proclamó
en 1986 a esta capital extremeña Patrimonio de la Humanidad.
La
visita turística por la ciudad de Cáceres
adquiere una especial belleza debido a la mezcla de estilos
y culturas que se puede observar en sus calles.
El
origen de la ciudad se remonta a la época paleolítica
ya que en la cueva de Maltravieso situada en el centro de la ciudad
se han encontrado pinturas rupestres; además también
aparecieron diferentes objetos de la Edad de los Metales en la
cueva del Conejar.
El núcleo de la ciudad surgió con el asentamiento
romano que fundó una colonia llamada Norba Caesarina de
la cual todavía se conservan diversas inscripciones que
han quedado reflejadas en los muros. Después de la ocupación
romana, Cáceres pasó a ser poblada por los árabes
quienes reconstruyeron la ciudad adaptándola a su cultura;
hasta que pasó a formar parte del mandato de los Reyes
Católicos. De esta época también quedan restos
en la ciudad ya que durante los siglos XIII y XIV los nobles del
norte bajaban a Cáceres para construirse sus casas de descanso.
En la actualidad, Cáceres es una ciudad repleta de vida
universitaria y que tiene una actividad cultural en constante
crecimiento debido a su interés turístico y a sus
diversos festivales que llenan la ciudad de visitantes. Ese es
el caso del Festival Womad que se celebra en el mes de mayo y
en el que se reúnen una gran cantidad de grupos de música
étnica. También el Festival de Teatro Clásico
de esta ciudad se ha creado un nombre en el panorama cultural
español ya que en el mes de junio la ciudad cede sus espacios
al aire libre para que en ellos se represente teatro clásico.
La visita
turística por la ciudad de Cáceres adquiere una
especial belleza debido a la mezcla de estilos y culturas que
se puede observar en sus calles. Así si comenzamos nuestro
paseo por la Cueva de Maltravieso observaremos las diferentes
pinturas rupestres en una cueva que tiene más de 25.000
años de antigüedad. Aunque la cueva no se puede visitar
existe una reproducción situada al lado de ésta.
Llegando a la plaza de Santa María nos encontramos con
la Concatedral de la que destaca el color natural de la madera
del retablo que se encuentra en el interior y que fue diseñado
por Guillén Ferrant y Roque Balduque.
En esta zona se ubican el Palacio de Carvajal del siglo XV donde
se encuentra hoy en día el Patronato de Turismo; el Palacio
Episcopal y el Palacio de Moctezuma de estilo renacentista y que
alberga al Archivo Histórico Provincial de Cáceres.
Otros edificios de notable importancia son el Palacio de Mayoralgo
en el que se encuentra en la portada una inscripción en
latín de la Biblia y el escudo de la familia que está
representado por un águila y una torre; la Casa de Hernando
de Ovando y el Palacio de la Diputación Provincial.
El Palacio de los Golfines de Abajo también tiene una especial
belleza debido a su monumentalidad y a la decoración plateresca.
Llegando ya
a la plaza de San Jorge son varias las edificaciones de interés
cultural como la Iglesia de San Francisco Javier y el Convento
de la Compañía de Jesús.
En lo alto de la ciudad se sitúa la plaza de San Mateo
donde se ubica la Iglesia de este santo que se edificó
sobre los restos de la antigua mezquita.
Otros lugares que merecen una visita son el Convento de San Pablo,
el Palacio de las Cigüeñas y el Palacio de las Veletas.
Éste último fue construido en el siglo XVI y en
su interior se puede ver un maravilloso aljibe del siglo XI que
se ha reconocido como el mejor conservado de toda España.
De hecho hoy sigue recogiendo agua de lluvia que proviene de un
patio. En este palacio también se da cobijo al Museo de
Cáceres.
Otra bella edificación es la Casa del Sol que pertenece
al siglo XV.
Quizá
uno de los lugares más acogedores es la Judería
Vieja que está ubicada en una zona de estrechas calles
empinadas rodeadas de casas pequeñas. En el centro de esta
zona se encuentra la ermita de San Antonio que se construyó
en el siglo XV en lo que era la antigua sinagoga judía.
En lo referente a los restos mudéjares hay que destacar
la Casa Mudéjar.
Cáceres
es una ciudad repleta de vida universitaria y tiene una actividad
cultural en constante crecimiento.
Fuera
de las murallas de Cáceres también se sitúan
diversos monumentos como la Iglesia de Santiago que contiene un
retablo de Berruguete; el Palacio renacentista de Godoy; la Iglesia
de San Juan, el Palacio de la Isla, el Palacio de los Duques de
Abrantes, el Convento de Santa Clara ...
Tampoco
podemos olvidarnos de acudir al el Santuario de Nuestra Señora
de la Montaña. Por
último en cuanto a monumentos se refiere debemos citar
el Arco de la Estrella que fue remodelado por Churriguera en el
siglo XVIII y que fue el lugar donde Isabel La Católica
juró los fueros y privilegios en 1477, más tarde
seria Fernando el Católico quien juró los fueros
en el mismo lugar. Otro de los encantos de Cáceres es su
provincia con lugares tan naturales y bellos como las Hurdes,
la Sierra de Gata, el Valle del Jerte, o la Sierra de Montánchez.
Y como no, todo aquel que tenga tiempo para recorrer de punta
a punta la provincia de Cáceres no puede dejar de visitar
espacios naturales como la Garganta de los Infiernos, el Parque
Natural de Monfragüe, la Sierra de San Pedro o los Barruecos.
La gastronomía de Cáceres es digna de destacar por
su calidad y variedad así podemos degustar las maravillosas
migas o los dulces tan sabrosos como las perronillas; sin olvidarnos
de los embutidos y maravillosos quesos como el ya declarado manjar:
torta del Casar.
Las
fiestas son también una buena época para visitar
esta ciudad que vibra con su conocida Semana Santa y con las fiestas
de San Jorge, patrón de la ciudad que se celebra con la
representación de la lucha entre moros y cristianos en
el mes de abril.