Moguer.
Madre y hermanos.
El nido limpio y cálido…
¡Qué sol y qué descanso
de cementerio blanqueado!
Un momento, el amor se hace lejano.
No existe el mar; el campo
De viñas, rojo y llano,
Es el mundo, que el mar adorna sólo, claro
Y tenue, como un resplandor vano (…).
Moguer. ¡Depertar santo!
Moguer. Madre y hermanos.
Juan
Ramón Jiménez, "Diario de un poeta reciencasado".
La
pluma que escribió estos versos que podemos leer en el
libro "Diario de un poeta reciencasado" en
1917, corresponde a un hombre, un poeta, un enamorado, un Premio
Nobel de Literatura… En definitiva es la pluma de un "genio"
natural de Huelva, concretamente de Moguer que, con estos versos
nos acerca un poquito hacia la tierra que permite que miles de
curiosos se asomen por sus calles y puedan impregnarse no sólo
de la magia de la poesía sino, del encanto de sus gentes.
Conociendo
un poquito algo más de Huelva, se reclama ya el mítico
recorrido turístico siguiendo la ruta que realizó
Cristóbal Colón.
Huelva,
una de las ocho comunidades de la madre Andalucía, está
ubicada en una extensa llanura que se asoma al río Tinto.
Ciudad marítima que contribuyó con un buen número
de personas al descubrimiento del Nuevo Continente, América,
de la mano de Cristóbal Colón, se convirtió
en la ciudad andaluza con mayor tradición iberoamericana.
Hoy día, es una ciudad dedicada a la industria.
Entre
sus monumentos más simbólicos, el visitante puede
divisar en la plaza de San Pedro dentro del casco antiguo de Huelva,
la iglesia que lleva el mismo nombre levantada sobre una mezquita
de estilo mudéjar. Esta iglesia, no ha gozado de mucha
suerte porque tras el terremoto de Lisboa tuvo que sufrir una
restauración y en estilo barroco. Aunque igualmente es
bella para contemplar. La catedral de la ciudad onubense está
ubicada en la plaza de la Merced, guarda celosamente la imagen
de la patrona de la ciudad, la Virgen de Cinta. Un templo de estilo
modernista interesante de conocer es, la iglesia de la Concepción,
en cuyo interior se pueden apreciar algunas obras de Zurbarán.
Conociendo
un poquito algo más de Huelva, se reclama ya el mítico
recorrido turístico siguiendo la ruta que realizó
Cristóbal Colón por los alrededores de Huelva ciudad,
pero eso sí, hace bastantes años. Palos de la Frontera,
será la primera parada. Es una ciudad marinera por excelencia
y desde su puerto puso rumbo a las Indias Colón, un 3 de
agosto de 1492. Teniendo en cuenta este hecho histórico
que forma parte del pasado de esta bella ciudad, hay una calle
en honor a Colón. Pues bien, la calle de Colón,
es la vía principal de la ciudad que desemboca en la casa
de los Pinzón, donde se pueden encontrar claras huellas
de la arquitectura civil del siglo XV. En el interior de esta
casa de antaño, todavía se conservan célebres
mapas, documentos y ejemplares.
El
viajero, también puede conocer durante su estancia en Palos
de la Frontera, por ejemplo, la iglesia de San Jorge, que data
entre los siglos XV y XVIII, combinando distintos estilos: mudéjar,
barroco o gótico. La conocida puerta de los Novios, de
la iglesia de San Jorge, encierra grandes recuerdos pertenecientes
a una leyenda que ha marcado a la ciudad onubense. Cuenta la historia
que, por esta puerta partieron los marinos para embarcar en las
tres carabelas del descubrimiento.
Siguiendo
con la marcada presencia de Colón en toda Huelva, podemos
visitar La Rábida, monasterio de franciscanos donde vivió
Colón y fue el escenario escogido para concebir su viaje.
Este monasterio, está edificado sobre una mezquita almohade
ubicada en una amplia explanada en la que también se encuentra
el recinto de la Universidad. El monasterio, tiene su propia leyenda
que, sin duda resulta de gran atractivo para el visitante. En
1834 sufrió un asalto por parte de los franceses y las
consecuencia inmediata de este desfavorable hecho iba a ser la
desamortización del monasterio ya que, iba a ser sacado
a subasta. Y decimos "iba a ser" porque, afortunadamente,
no hubo compradores así que, se pensó en su demolición
pero, gracias a la influencia y restauración de los duques
de Montpensier, se impidió semejante barbarie. No sólo
no fue demolido sino que, en el año 1856 fue declarado
Monumento Nacional.
Huelva
goza de una gastronomía onubense que es "para
chuparse los deditos".
Al
norte de Palos de la Frontera está situada Moguer, villa
natal de Juan Ramón Jiménez, en la que su figura
omnipresente domina toda la localidad. El poeta onubense está
en la memoria de todos los habitantes y seguro que, permanecerá
por un largo tiempo en el recuerdo del caminante que visite Huelva.
En Moguer, concretamente en la calle Ribera, es donde se alza
la casa natal de Juan Ramón Jiménez, del eterno
enamorado de "su Zenobia".
En
general en toda Andalucía existe algo muy típico
y degustado por muchos "el tapeo" y, como no podía
ser menos, Huelva goza de una gastronomía onubense que
es "para chuparse los deditos" …se pueden degustar
platos que van desde una suculenta gamba blanca de la costa, las
cañaillas, caracoles marinos, los ostiones (parecidos a
las ostras), los frescos langostinos hasta llegar a deleitarnos
con una cocina más elaborada, casera o tradicional como,
la que combina los productos del mar y campo: caballa a la brasa,
raya en pimentón…y, por supuesto, todo ello acompañado
de los mejores vinos de la ciudad, para que el turista pueda saborear
bien todo lo que ha degustado y visto.