La
isla de Ibiza es uno de los lugares más frecuentados por
el turismo en el Mediterráneo. Sus hermosos arenales y
calas, siempre concurridos, son un gran atractivo para la mayoría
de los visitantes.
Pero
además de sol y playas, la isla ofrece otros alicientes
que conviene conocer, como son sus apacibles pueblos interiores
(por ejemplo Sant Agustí des Vedrá), las suaves
montañas que articulan la isla (Serra Grossa) y abundantes
restos históricos de gran interés (Dalt Vila). Sin
duda, un destino turístico muy demandado por muchos.
La
UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad el recinto
amurallado de Dalt Vila y la necrópolis del Puig
des Molins.
El
municipio de Eivissa (Ibiza), o Vila, que es como la denominan
los isleños, es el más pequeño de la isla
pero donde habita el mayor porcentaje del la población
de hecho, más de 44.000 personas. Vila se divide en dos
zonas claramente diferenciadas: la ciudad nueva y la ciudad vieja.
En la primera, además de la sede de la máxima institución
política Pitiusa, el Consell Insular, tienen cabida las
escuelas de Turismo y Hostelería, cuatro institutos de
secundaria y el espacio cultural Can Ventosa, donde a lo largo
de todo el año se desarrollan distintas actividades culturales
protagonizadas tanto por grupos de artistas locales como por actores
de talla nacional e internacional, además de conferencias
y exposiciones de toda índole. La ciudad, también,
acoge cada año a diferentes citas culturales como la Mostra
de Jazz o los desfiles de las últimas creaciones de la
moda Adlib, así que, tanto ibicencos y turistas no sólo
lucirán un bronceado palmito bañado por el sol de
la ciudad blanca, sino que también podrán vestir
las ultimas tendencias.
En
cuanto a la parte antigua, se compone de los barrios de Dalt Vila,
la Marina y las calles adyacentes al puerto. La UNESCO declaró
Patrimonio de la Humanidad el recinto amurallado de Dalt Vila
y la necrópolis del Puig des Molins, esta ultima data del
siglo VII a.C. La necrópolis tiene un museo monográfico,
que permanece cerrado. Por otra parte, en la ciudad se encuentran
el Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera, donde se exponen
objetos encontrados durante las excavaciones y el Museo de Arte
Contemporáneo de Ibiza, ambos en Dalt Vila.
Ibiza
(Eivissa), capital de las Pitiusas (islas de Ibiza y Formentera),
conserva numerosos vestigios de su pasado, hasta el punto que
su casco histórico ha sido declarado Conjunto Histórico
Monumental, suscitando en el caminante un momento de reflexión
e interés por rememorar la leyenda histórica de
esta hermosa ciudad blanca. El visitante, va descubriendo a su
paso que, la zona monumental de Ibiza se centra en Dalt Vila,
ciudad encaramada sobre una colina y protegida por potentes murallas
y baluartes del siglo XVI; se conservan las siete fortalezas,
siendo uno de los más relevantes el de San Joan, orientado
hacia el barrio de Sa Marina, que aloja el Museo de Arte Contemporáneo.
La puerta principal de acceso es el llamado portal de Ses Taules,
que luce el escudo de Carlos V.
Siguiendo
con el paseo por la isla blanca, se alza ante los ojos del transeúnte,
la Catedral, dedicada a Nuestra Señora de las Nieves, está
erigida sobre la mezquita árabe precedente. Data de los
siglos XIII y XIV, aunque tiene añadidos de centurias posteriores
y está concebida como un templo de nave única con
capillas entre los contrafuertes, cabecera poligonal y esbelta
torre campanario, esquema propio del gótico catalán.
Sant
Anthoni de Portmany es la segunda población en número
de habitantes de la isla de Ibiza y el principal centro de animación
estival. Situado en la bahía del mismo nombre, fue un codiciado
puerto desde la Antigüedad. Pocos son lo edificios que muestran
la trayectoria histórica de la villa, ya que la mayor parte
de su casco viejo está invadido por construcciones modernas
destinadas al turismo. Merece la pena visitar su iglesia parroquial,
de Sant Antoni Abat (siglo XIV), que responde a una tipología
típicamente ibicenca, precedida de un atrio abierto y una
realización en mampostería totalmente encalada.
Si
el paraíso está en la tierra es probable que
un trocito de él se encuentre en las costas pitiusas.
Los
210 kilómetros de costa y 56 playas, unas de fina arena
y otras de agreste belleza, que comparten un mar de aguas azules
y turquesas cuya fama traspasan fronteras, son el principal atractivo
para que cada año miles de veraneantes conozcan Ibiza.
La accidentada costa meridional y occidental de Ibiza está
articulada por acantilados entre los que se asientan encajadas
calas o pequeñas playas de arena. La bahía y puerto
de Sant Antoni de Portmany constituye una excepción en
la zona, ya que tienen una considerable ensenada donde se concentran
varias y hermosas playas de arena. En sus cercanías se
encuentran espacios como Cala Bassa y Cala Compta, que forman,
junto con las islas del Poniente cercanas y fácilmente
divisibles, un Área Natural de Especial Interés.
Más interesantes aún en lo que a naturaleza se refiere
son los numerosos islotes de esta zona sur occidental de Ibiza:
el de Conillera, que alberga nutridas colonias de aves-gaviotas
y pardelas-, Illa des Bosc, Espartar-paiños y gaviotas
de Audouin-, el pequeño archipiélago de Ses Beldes-
con una subespecie de lagartija, etc.
Como
se suele decir, si el paraíso está en la tierra
es probable que un trocito de él se encuentre en las costas
pitiusas, donde en algunas de sus playas se pueden practicar diferentes
deportes como el voley-playa, windusurf, vela, submarinismo, ski
acuático, kayak, motonáutica o pesca, mientras que
en otras lo que se busca es disfrutar de un enclave casi virgen
y recóndito donde el acceso es más viable por mar,
como Cala Llentrisca, al sur de la isla, o Ses Formgues, al norte.
Las playas de Eivissa (Ibiza) permiten, además de broncearse,
ver y ser visto, para lo que las mejores son Ses Salines o Platja
d’en Bossa, entre otras.
Disfrutar
de la gastronomía local al borde del mar es otra buena
opción y para los amantes del nudismo cuentan desde hace
años con Es Cavallet y s’Aiga Blanca, en Eivissa,
con unas aguas que tienen fama de ser las más transparentes
del Mediterráneo.