León
se ha convertido en poco tiempo en una ciudad abierta y con gran
turismo debido a sus grandes atractivos arquitectónicos
entre los que destacan monumentos como la Catedral de León,
la basílica de San Isidoro o el Hostal San Marcos.
Aunque
sin duda alguna uno de los mayores encantos con los que cuenta
esta ciudad castellana-leonesa es el barrio húmedo donde
lo antiguo seduce a los paseantes que disfrutan de los vinos y
tapas de la ciudad.
Son
muchas las bellezas de esta urbe leonesa que deja perplejo al
viajante por sus calles acogedoras que remontan a tiempos medievales
y que en ellas se puede respirar la tranquilidad de las rúas
peatonales y estrechas.
León
es una ciudad con mucho encanto, belleza y tradición.
Entre
los monumentos de León nos encontramos con el tan conocido
Hostal San Marcos, un antiguo monasterio que se encuentra ubicado
a las orillas del río que atraviesa León que es
el Bernesga. Este enclave monumental recibía a los peregrinos
que se dirigían a Santiago de Compostela en el siglo XII.
Este edificio se encuadra en el estilo plateresco y su convento
se ha reformado y se ha transformado en un parador de lujo repleto
de objetos pertenecientes a épocas ya pasadas.
La iglesia también destaca por el coro que es autoría
de Juan de Juni y Guillén Doncel. En esta iglesia de estilo
gótico también nos encontramos una pequeña
estancia de escasas dimensiones donde tal y como cuenta la leyenda
estuvo preso Quevedo.
En este mismo Hostal se sitúa también el Museo Arqueológico
Provincial en el que se pueden encontrar por ejemplo una colección
de monedas o una cruz mozárabe.
Otro
de los monumentos emblemáticos de León es la basílica
de San Isidoro Este edificio es uno de los mayores representantes
del románico español y está compuesto por
dos portadas llamadas: del Cordero y del Perdón.
Una de las zonas más famosas de la basílica es el
lugar donde se encuentra el Panteón de los reyes de León
que está formado por hermosos frescos de una calidad extrema.
En lo referente al museo de esta basílica debemos decir
que contiene una gran cantidad de objetos de mucha valor artístico
como el cáliz de Doña Urraca.
Ya
en la plaza de la Regla nos encontramos con la gran obra maestra
de piedra, la extraordinaria Catedral de León de la cual
sus vidrieras la han hecho conocida mundialmente.
Esta catedral se construyó entre los siglos XIII y XVI
siguiendo los modelos de las catedrales de Amiens y Reims, ambas
situadas en el país galo.
Las dimensiones de la Catedral de León son superlativas
ya que mide 91 metros de largo y 40 metros de ancho. Este edificio
con forma de cruz latina y tres naves está acompañado
por una fachada principal en la que se encuentra como principal
punto de atención la escultura de la Virgen Blanca.
Las vidrieras de esta Catedral son el elemento más apreciado
y admirado de este monumento debido a que esta colección
de cristales policromados es de una belleza inigualable sobre
todo en lo que se refiera al rosetón que ha sido calificado
por muchos como una obra de ingeniería y por supuesto maestra.
Exactamente son 1800 metros cuadrados los que ocupan estas vidrieras
que en los días de sol inundan la catedral de León
con infinidad de colores diferentes.
En
la plaza de la Regla nos encontramos con la gran obra maestra
de piedra, la extraordinaria Catedral de León de
la cual sus vidrieras la han hecho conocida mundialmente.
Pasando
a otro escenario leonés el viajante no puede dejar de visitar
el barrio húmedo, un lugar histórico de esta ciudad
con muchas reminiscencias medievales y en el que los nombres de
las calles están dirigidos a oficios artesanales de aquella
época .
El barrio húmedo además de destacar por su encanto
de sus casas antiguas también es el principal punto de
ambiente nocturno y diurno de León. En estas calles se
sitúan bares y restaurantes donde tan solo con pedir "un
corto de cerveza" ya te ponen una tapa gratis por lo que
turistas y lugareños suelen dedicar sus mediodías
a recorrer las tascas de esta zona y degustar así las míticas
raciones de patatas del "El Flechazo", los montaditos
de lomo y morcilla de "Bicha" o las porciones de pizza
de "La competencia". Sin duda alguna todo un lujo
que ofrece esta ciudad y que da calidad de vida a los habitantes
de León.
Alrededor
del Barrio Húmedo se sitúan una gran cantidad de
iglesias como la de San Martín que data del siglo XI, la
de San Salvador del siglo X o la de San Marcelo. Cerca de estas
calles nos encontramos con la Casa de Botines, un edificio muy
bello que fue obra del gran artista catalán, Gaudí.
En la plaza Mayor de León se encuentra el Ayuntamiento
que es de estilo renacentista y que fue construido en el siglo
XVI.
Paseando
por las calles de León no podemos olvidarnos de visitar
el Palacio de los Condes de Luna que aún conserva la torre
del siglo XVI y el Palacio de los Guzmanes.
En lo referente a espacios verdes son varios de los que se puede
disfrutar en la capital leonesa. Quizá el más conocido
es el parque de Quevedo que se sitúa al lado del puente
de San Marcos y en el que se puede pasear junto a la ribera del
río Bernesga viendo como los jubilados juegan a la petanca.
Otro de los pulmones de la ciudad son los jardines de San Francisco
que se encuentran próximos a la Universidad.
En
el apartado de Museos debemos destacar el Museo Etnográfico
"Ildefonso Fierro" que merece una visita obligada
ya que en él se albergan colecciones de trajes, joyas,
y elementos de labranza.
León
es una ciudad con mucho encanto, belleza y tradición. En
las calles leonesas se respira cultura e historia y eso lo denotan
sus edificios, sus monumentos, sus lindas casas y su gente. Además
la gastronomía es un punto a favor de esta ciudad que es
de gran atractivo turístico al igual que su provincia,
donde lugares como Astorga, las cuevas de Valdevimbre, y las médulas
entre otros, dotan a esta provincia de una gran belleza natural
.
Uno de los grandes placeres para el visitante es poder tomarse
un café en uno de los locales de la plaza de la Catedral,
se lo recomendamos.