Europa: España
Melilla
:: Un mestizaje de cultura ::

Melilla es una ciudad encantadora por historia y por disposición. Su estilo de vida es el de una villa moderna y ambiciosa que ofrece al viajero un sinfín de posibilidades turísticas.

Musulmanes, hebreos, hindúes y cristianos cubren el paisaje de Melilla.  

El agradable clima que reina en la ciudad, una meteorología mediterránea con una temperatura media anual de 20 grados, la define como una ciudad ideal para pasar unas placenteras vacaciones. El buen tiempo ayuda a conocer sus playas, pasear por sus calles y plazas, contemplar sus impresionantes monumentos o practicar cualquier actividad al aire libre.

Si alguien tiene dudas en localizar a una ciudad tan desconocida como Melilla, debería saber que puede encontrarla en el norte de África, en la costa bañada por el Mar Mediterráneo. Considerada constitucionalmente como Ciudad Autónoma y perteneciente a España desde 1497, es una villa que espera ser descubierta y está preparada para regalar diversión al visitante. Se trata de una urbe pequeña pero a la vez asequible, llena de una historia y una cultura digna de ser conocida. Sin lugar a dudas, uno de los principales atractivos de la localidad es su gente. La diversidad cultural que complementa esta ciudad la hacen más seductora todavía. Musulmanes, hebreos, hindúes y cristianos cubren el paisaje de Melilla, al mismo tiempo que enriquecen una ciudad que ha visto como en los últimos años crecía hasta convertirse en una localidad moderna y cosmopolita.
Por otro lado, si uno se pregunta como llegar a Melilla deberá saber que esta ciudad de la costa septentrional del continente africano, emplazada frente a las costas andaluzas correspondientes al Mar de Alborán ofrece en la actualidad la posibilidad de llegar a la ciudad por tierra o por mar. Desde el puerto de Málaga o el de Almería podemos encontrar transporte marítimo que cubre la travesía hasta Melilla. Por vía aérea también se puede llegar a la ciudad desde la Península Ibérica y en muy poco tiempo. Existen vuelos desde Barcelona, Almería, Málaga, Granada y Madrid.

Artísticamente, la ciudad deleita al visitante con sus más de 900 edificios modernistas, sus murallas y su arquitectura en general. Todos estos monumentos son el resultado de la convivencia de las distintas culturas que han tomado esta ciudad española que sirve de enlace entre Europa y África. Las vistas sobre la ciudad antigua son inmejorables. De hecho, si empezamos un recorrido por la parte antigua quedaremos estupefactos al contemplar los cuatro recintos de murallas que resguardan Melilla. Vale la pena recorrer la Ciudadela, conocida, entre sus habitantes, como Melilla la Vieja. Aparte de las murallas construidas para proteger a la ciudad de sus invasores, Melilla también es distinguida por sus fuertes erigidos con una finalidad estrictamente defensiva y que constituyen hermosos monumentos arquitectónicos. Entre ellos, el Fuerte de Rostrogordo, situado en la meseta que lleva el mismo nombre, es el más conocido. Otros lugares de interés serán sus iglesias: la del Sagrado Corazón de Jesús y la Iglesia de la Purísima Concepción. Pero su variada realidad cultural llenará la ciudad de Sinagogas y templos de otras religiones que mejorarán todavía más la estructura arquitectónica de Melilla.

Melilla brinda la posibilidad, a los apasionados del arte y la cultura, de conocer sus museos. Recomendamos dejarse caer por el Museo Municipal y conocer, de paso y a fondo, el pasado histórico de la ciudad. Exactamente, en la misma calle Concepción, donde encontramos el Museo Municipal podemos visitar otra exposición importante de la localidad. Se trata del Museo Militar, donde podremos viajar por la tradición militar de la ciudad.

Esta ciudad entre Europa y África se transforma al llegar la noche. Es una villa pequeña pero que goza de una gran complejidad festiva. Un variado número de locales están especializados en hacer pasar un buen rato a quien no le apetezca irse a descansar. Desde los pubs de toda la vida hasta las discotecas más modernas se pueden encontrar en esta localidad, que es uno de los centros más vivificados del norte del continente africano.

El mestizaje cultural, una de las principales características urbanas melillenses y su mayor encanto, ha repercutido directamente en su cocina. Por lo que a la gastronomía se refiere, la ciudad goza de una gran variedad que va ligada a su proximidad al mar mediterráneo y a la aportación de cada una de las culturas que la habitan. Así, la cocina melillense combina el buen marisco y pescado que da el mediterráneo con las numerosas especies que le dan ese punto exótico en la comida. Uno no puede dejar Melilla sin probar sus típicas tapas con sus pinchos de carne o pescado, sus cazuelas de pescado o su famoso cus-cus.

 
La convierten en destino obligado para todos los amantes de la diversidad cultural.

Para el visitante que disfruta guardándose una tarde para salir de compras y pasearse todas las tiendas de una ciudad, Melilla ha sido el mejor destino a elegir. Podemos encontrar a precios asequibles para todos los bolsillos productos de las distintas culturas que conviven en la localidad. En este sentido, encontraremos establecimientos de hebreos, hindúes y musulmanes que nos invitarán a conocer parte de sus productos artesanales.

Las playas de Melilla son tan atractivas como poco conocidas. Cubiertas por una arena finísima ofrecen al bañista la posibilidad de sumergirse en sus cálidas y tranquilas aguas. Dos kilómetros de costa para disfrutar de sol y orilla durante las vacaciones.
Pero la actividad marítima de Melilla no se limita al disfrute de sus baños. Los amantes del deporte náutico deben saber que en esta ciudad de celebra durante el mes de agosto la Semana Náutica Ciudad de Melilla y los seguidores de la pesca submarina encontrarán en Melilla una de las costas más bonitas y ricas en peces de todo el Mediterráneo.

Melilla esconde una parte antigua constituida básicamente de murallas y otra parte más moderna y actual. Esta dualidad y su mestizaje la convierten en destino obligado para todos los amantes de la diversidad cultural. Es una ciudad rica en cultura, en variedad de colores en sus paisajes. Una localidad interesante para recorrer sus calles, mezclarse entre su gente y perderse por sus rincones escondidos. El que los encuentre se marchará de Melilla llevándose parte de su historia.