La certeza de que el mejor conocimiento de las cosas,
cuando son bellas, nos procura su mayor disfrute, es lo que le
llevará al visitante a encontrarse con las sensaciones
que calles, monumentos y tradiciones se ofrecen en Murcia.
Teniendo
en cuenta sus acogedoras plazas, que invitan a la reunión,
al descanso, al disfrute de un café o de la tradicional
tapa, esta autonomía uniprovincial se convierte en un destino
muy apetecible con una climatología que nos invita a descubrir
el gran litoral de la Región de Murcia.
La
historia de Murcia, data desde el año 825 con la
fundación de Abderramán II.
Descubrir
Murcia es despertar todos los sentidos hacia una ciudad de gran
tradición artesanal y legado histórico-artístico.
Si el caminante quiere arriesgarse a conocerla deberá encauzar
sus pasos hacia el vértice sur oriental de la Península
Ibérica, entre la Comunidad Valenciana, Andalucía
y Castilla-La Mancha. Murcia, capital de la Región de igual
nombre, se extiende por un territorio de 11. 317 km2 (el 2,2%
de la superficie total de España). Si tenemos en cuenta
su superficie, la Región de Murcia ocupa el noveno lugar
entre las Comunidades Autónomas del territorio español.
Se ubica en pleno centro del Arco Mediterráneo peninsular,
lo que le proporciona unas temperaturas muy cálidas y agradables
para ser "saludada" en cualquier estación del
año.
La
historia de Murcia, data desde el año 825 con la fundación
de Abderramán II. Dos constantes han marcado su pasado:
la primera, su carácter naval, como base marítima
del expansionismo cartaginés, fuente de aprovisionamiento
de sus innumerables riquezas minerales y sede de la primera colonia
romana con la fundación de Cartago Nova en el siglo III
antes de Cristo; la segunda, su fértil agricultura, ya
explotada con avanzados sistemas de moriscos, que ha dado fama
internacional a los productos de su huerta. De ahí que
sea conocida por muchos como "La Huerta de Europa".
Alfonso X el Sabio, quien tanto la amó, dijo que era "la
mejor ciudad de toda Andalucía, quitando Sevilla".
La única manera de comprobar si estas palabras son acertadas
es, visitando esta bella urbe de origen musulmán.
Ante
los ojos del turista, se alza la Catedral de Santa María,
construida entes los siglos XIV y XVIII sobre el solar que ocupara
una antigua mezquita árabe, presenta una singular superposición
de estilos arquitectónicos que han hecho de ella una obra
ecléctica. El exterior de la Catedral destaca por la torre
campanario, formada por cinco cuerpos, y por la magnífica
puerta de los Apóstoles, que está flanqueada por
arquivoltas apuntadas en las que se insertan estatuas de los apóstoles.
En torno a la Catedral, se pueden encontrar diferentes plazas
como: la de los Apóstoles, que toma el nombre de una de
las puertas de la catedral, la plaza de la Cruz, la plaza de Santo
Domingo, la plaza de Santa Eulalia, donde muy cerca se ubica la
plaza de Toros y el campo de fútbol, La Condomina…Todas
ellas ofrecen algo en común para el caminante: recuerdan
a los viejos patios de vecindad, lugares propicios para el descanso,
la charla o la contemplación mientras se saborea un café
con tostadas, un zumo de naranja natural, un vino con la ineludible
tapa o unos "espaguetis" a la carbonara, que de todo
hay en estos contornos de la Catedral.
Murcia,
también cuenta con un rinconcito destinado a la cultura.
El marco escogido para estos actos es El Teatro Romea, donde se
evoca la figura de Fernández Caballero. La efigie del compositor
murciano, mira al Teatro Romea, inaugurado por la Reina Isabel en 1862; víctima de dos incendios, arrastra la maldición
de un tercero por haberse construido sobre un cementerio de frailes.
En este recorrido por la ciudad también destacan
tales obras como, el Palacio Almudí, El Convento de Santa
Clara del Real, o más conocido como el monasterio de "Las
Claras", el Casino de Murcia, el Palacio de San Esteban,
sede de la Presidencia del Gobierno Regional o el Puente Viejo,
construido sobre el Río Segura, obra del siglo XVIII. Este
puente es un mirador sobre el río y una clara devoción
por la Virgen de los Peligros que mira a los transeúntes
desde el retablo neoclásico de Cayetano Ballester.
Pocas
regiones tienen la fortuna de contar con un lago de agua
salada junto al Mar Mediterráneo.
Todo
tiempo es bueno, para apoyarse en las barandas del Puente Viejo,
pues desde allí se obtiene una panorámica muy hermosa:
el Malecón, la Pasarela de Monterola, el Plano de San Francisco,
la Glorieta, el Ayuntamiento, el antiguo Palacio de los Obispos
o la Torre de la Catedral. Hay dos calles principales que son
la memoria de la ciudad: Trapería y Platería. Calles
apretadas y bulliciosas con aires de zoco que se abrazan en las
Cuatro Esquinas, y parece una premonición, pues en tan
breve espacio se prodiga el beso, la enhorabuena, el pésame
o el cotilleo. Paseantes de toda condición se dan cita
en esta encrucijada que huele a café, a huevo hilado y
a tortas de chicharrones.
La
Región de Murcia, tierra bañada por el río
y casi de manera permanente por el sol, su clima, seco y templado
incita al turista a visitar El Mar Menor. Pocas regiones tienen
la fortuna de contar con un lago de agua salada junto al Mar Mediterráneo.
Este Mar entrañable, históricamente conocido, visitado
y poblado consta de 73 kilómetros de Costa en la que se
van sucediendo playas de aguas transparentes y poco profundas
(la profundidad máxima no es superior a 7 metros) lo que
convierte a la albufera del Mar Menor en el lago de agua salada
más grande de Europa. Merece la pena visitar, LA Manga,
un mar con mucha historia dividido entre dos mares: El Mar Mediterráneo
y el Mar Menor. Además, La Manga dispone de atractivas
instalaciones deportivas.
Cartagena,
la antigua Cartago Nova, fundada por los cartagineses es la segunda
ciudad en importancia de la Región de Murcia. En ella tienen
lugar el Festival profundo y desgarrado del Cante de las Minas
y la convocatoria internacional de La Mar de Músicas. En
general, las fiestas en toda la región contienen grandes
dosis de espectáculo y sentimiento en estado puro.
Encrucijada
de caminos y culturas, a la capital de la llamada Huerta de Europa
la rodea un tapiz de verdes, un collar de flores y frutos de cuyo
olor se impregna la ciudad, Murcia.