La
ciudad de Santiago de Compostela es la capital de Galicia y constituye
el fin del Camino de Santiago. Ha tenido varios momentos de esplendor
y tiene diferentes herencias del pasado.
Así,
la urbe cuenta con un legado medieval importante y magníficas
construcciones barrocas. Los visitantes pueden dirigirse al maravilloso
Parador de Turismo de Santiago, en la plaza Obradoiro. Allí,
los viajeros estarán bien atendidos y podrán disfrutar
de la típica gastronomía gallega. El lugar adquiere
especial relevancia durante las Fiestas del Apóstol Santiago,
que han sido consideradas de Interés Turístico Internacional.
Santiago
de Compostela, al igual que el Camino de Santiago, es Patrimonio
de la Humanidad, tanto por ser una senda histórica
como cultural.
Según
la leyenda, esta metrópoli se originó a partir de
la aparición de los restos de Santiago, apóstol,
en el siglo IX. Así, la urbe se convirtió, en poco
tiempo, en un centro de peregrinaciones y en ciudad santa. En
la Edad Media, Santiago de Compostela vive periodos de relevancia
científica y artística. Y es que los peregrinos
que venían de toda Europa eran muy numerosos y entre éstos
siempre había algún personaje excepcional. Santiago
de Compostela, al igual que el Camino de Santiago, es Patrimonio
de la Humanidad, tanto por ser una senda histórica como
cultural. En la época de los Reyes Católicos empieza
a desarrollarse el proyecto de la Universidad. En los siguientes
años, varias órdenes religiosas se ubicarán
en la ciudad y vivirán en monasterios y templos. Ello promovió
toda la riqueza artística del Renacimiento y el Barroco.
El
centro de la urbe es la plaza Obradoiro. En esta zona tendremos
la oportunidad de visitar interesantes monumentos y edificios.
Destaca la Catedral. Tras la portada barroca, hallamos la portada
románica de la construcción original. Aquí
podremos observar el Pórtico de la Gloria, obra del Maestro
Mateo (s. XII). En el interior del templo encontraremos diferentes
muestras de arte gótico, románico y barroco. Veremos,
pues, diferentes elementos culturales de varias épocas.
Según la tradición, una vez estamos en la Catedral,
podemos golpear la cabeza sobre la figura del autor del pórtico
románico. Así, según se dice, ganaremos dos
virtudes fundamentales: prudencia y sabiduría. Un bonito
busto del Apóstol Santiago, decora el altar mayor. A éste,
como se suele hacer, lo podemos abrazar. En los festejos más
solemnes es muy típica la presencia del Botafumeiro. Se
trata de un grandioso incensiario, que con sus oscilaciones, llega
hasta las bóvedas.
La catedral está rodeada por diferentes plazas como la
de Quintana, la de Azabachería y la de Platerías.
Éstas rodean las puertas del templo y la última
mencionada es de estilo románico. También en el
Obradoiro hallamos distintas muestras de arte románico,
renacentista y neoclásico. El Pazo de Gelmirez, el Colegio
de San Jerónimo y el Pazo Raxoi los encontramos cerca de
la Catedral y del antiguo Hospital Real. Cabe destacar el Pazo
de Gelmírez o Palacio de Gelmírez. Éste fue
levantado durante los siglos XII y XIII, después da las
revueltas que deterioraron el antiguo palacio episcopal. Ha sido
considerado como un excepcional ejemplo del románico civil
español. Tiene una fachada austera que contrasta totalmente
con las fabulosas estancias del interior. Tienen relevancia las
bóvedas de crucería, que están apoyadas sobre
ménsulas, las cuales cubren la amplia estancia del refectorio.
Otra
de las joyas de la ciudad que hemos mencionado es el Pazo Raxoi
o Palacio Rajoy. Éste está situado frente a la Catedral
y fue levantado por orden del arzobispo Rajoy en 1766. Lo proyectó
Carlos Lemaur. Tiene una inmensa y bella fachada de estilo neoclásico,
la cual se sustenta sobre un soporte de granito con catorce arcos
de medio punto. Al principio se utilizó como un seminario
de confesores. No obstante, hoy en día la zona sur del
edificio acoge la sede del Ayuntamiento de Santiago de Compostela
y el ala norte, la presidencia de la Xunta de Galicia.
Santiago
de Compostela tiene numerosas iglesias, monasterios, y conventos.
Y es que hay a las relevantes órdenes religiosas asociadas
al Camino de Santiago y a la Universidad. También podremos
contemplar las distintas casas nobles. Entre éstas señalaremos
la del Cabildo, de la Parra y la de monasterios,los Canónigos. Los
monasterios más importantes son los de San Martín
Pinario y San Paio de Antealtares (s. XVII). También destacaremos
el convento de San Francisco y el colegio de San Clemente.
Vale
la pena degustar la gastronomía típica y los
alimentos jacobeos como las vieiras, los santiaguiños
y la tarta de Santiago.
Después
de ver la parte más antigua de la metrópoli (s.
XII): las rúas Franco Vilar y Nova, podemos visitar el
mercado típico de abastos, que tiene una estructura medieval.
Muy cerca de esta zona, se ubica la Universidad, que tiene una
planta de estilo neoclásico. Nos detendremos en este importante
edificio que fue construido en el siglo XVIII y fue modificado
en varias ocasiones. Sin embargo, actualmente sólo da cabida
a la Facultad de Geografía e Historia. La construcción
actual se remonta al siglo XVIII y es obra del prestigioso arquitecto
Melchor de Prado. Más tarde se instaló un colegio
de jesuitas y así, se realizó un piso nuevo. Hoy
en día, es un edificio muy importante de la Universidad
Compostelana. Tiene diferentes salas de las que señalaremos
el Paraninfo, en el que hallamos frescos de Fenollera y González.
También está el Rectorado que consta de una preciosa
sillería del siglo XVII y además están las
Bibliotecas.
Vale
la pena degustar la gastronomía típica y los alimentos
jacobeos como las vieiras, los santiaguiños y la tarta
de Santiago. El marisco de la tierra hacen las delicias de cualquiera.
También están los pescados de las rías, los
grelos de Santiago y los pimientos de padrón. Se trata,
sin duda, de una de las gastronomías más completas
y variadas de toda Galicia. Podemos acompañar el apetitoso
manjar con un vino de Galicia. Podemos escoger entre las cinco
denominaciones gallegas.
Santiago
de Compostela puede ser la meta del peregrino o el punto de partida
de una gran excursión que nos puede llevar a diferentes
puntos por los que pasa el Camino de Santiago. Algunos de éstos
son: Samos, Portomarín, Melide y Lavacolla. También
podemos realizar la ruta de los monasterios gallegos que nos conducirá
a la abadía cisterciense de Sobrado dos Monxes y los monasterios
de Caaveiro y Monfero, en el Parque Natural de las Fragas del
Eume. El maravilloso panorama gallego lo podemos admirar también
en el Complejo dunar de Corrubedo y en las Lagunas de Carregal.