Muchos
son los que cuando conocen las tierras sorianas quedan encantados
por el influjo de estos parajes y por eso Soria es un paraíso
natural aún sin explotar.
Estos
paisajes hicieron que fueran muchos los que decidieran escribir
sobre esta pequeña ciudad entre ellos Machado, Gerardo
Diego, Bécquer, Unamuno o incluso grupos musicales como
Gabinete Caligari dedicaron sus versos a esta tierra a orillas
del Duero que refleja tranquilidad y belleza.
La
ciudad a pesar de sus pequeñas dimensiones está
repleta de bonitos monumentos que dan la ciudad un aire
enigmático y bello.
Lo
bucólico y lo romántico surge de los campos sorianos
y tal como cuenta la historia los restos de la civilización
soriana no se encuentran en la capital sino en Garray, un pequeño
pueblo donde se ubican las ruinas de Numancia. Fue en este lugar
donde estaba la ciudad de Aravaca quien resistió durante
veinte años a la ocupación de los romanos, hasta
que finalmente cuando el enemigo era demasiado fuerte decidieron
autoinmolarse en el año 133 a.c. antes de que tuvieran
que rendirse ante las legiones de Roma. De esta forma Numancia
es la primera representante de la fuerza del nacionalismo en España.
Dejando
a un lado las gestas históricas nos adentramos en la capital
soriana para darnos cuenta de que esta ciudad a pesar de sus pequeñas
dimensiones está repleta de bonitos monumentos que dan
la ciudad un aire enigmático y bello. Una de esas edificaciones
es la iglesia románica de San Juan de Rabanera que fue
considerada Monumento Nacional en 1929 y que en ella se aprecian
diferentes influencias artísticas como orientales y clásicas.
Este templo pertenece al siglo XII.
Justo
enfrente de esta iglesia se ubica el Palacio de la Diputación
que está presidido por una cantidad de esculturas que representan
personajes muy influyentes en la historia de Soria.
Continuando hasta llegar a la plaza mayor el turista puede observar
el templo de la Virgen del Espino. Ya a la llegada a la plaza
se puede ver como en este espacio antiguamente se celebraban espectáculos
taurinos.
En la Plaza Mayor se encuentran el Palacio de la Audiencia, el
Ayuntamiento que se alberga en el Palacio de los Doce Linares
y la Iglesia de Nuestra Señora la Mayor que pertenece al
estilo románico.
Uno de los palacios más importantes de esta ciudad es el
de los Condes de Gomara que fue declarado Monumento Nacional.
Este edificio fue construido en el siglo XVI con una fachada de
piedra de sillería y con una gran torre que en la actualidad
da cobijo a la Audiencia Nacional. El palacio está marcado
por un claro estilo renacentista.
En la plaza
de San Clemente además de haber infinidad de tascas también
se sitúa el Palacio de los Ríos y Salcedo que es
la actual sede del Archivo Histórico Nacional.
Caminando por las calles de alrededor se ubica la famosa Iglesia
de Santo Domingo que destaca por su fachada del siglo XII y por
su maravilloso rosetón.
Otro punto de interés turístico es el Museo Numantino
que fue inaugurado por Alfonso XIII y en el que se albergan diferentes
referencias culturales que comprenden la historia de la provincia
de Soria desde la época del Paleolítico hasta la
actualidad. Muy cerca del Museo se ubican el parque de la Dehesa
y la ermita de la soledad.
Otro de los
maravillosos monumentos de Soria es la Concatedral de San Pedro
de estilo románico y que fue reedificada en 1554. La parte
más sorprendente de este templo es el claustro que está
dotado de una especial belleza debido a su construcción
de sillería.
Otro claustro que fue declarado Monumento Nacional en 1882 es
el del convento de San Juan del Duero, edificio que perteneció
a la orden de los Hospitalarios de Jerusalén.
El templo de San Polo también se merece una visita ya que
a pesar de su sencillez sigue conservando la misma capilla del
siglo XIII.
Muy cerca de San Polo se ubica la ermita de San Saturio que es
el patrón de esta ciudad.
Para terminar
con la visita turística por Soria se puede subir al cerro
del castillo para disfrutar de una vista panorámica del
río Duero y para ver la ciudad la observamos desde la ermita
de la Virgen del Mirón.
Pero
Soria no es sólo la capital, sino que la provincia tiene
innumerables bellezas para ofrecer al turista. Muchas son las
poblaciones para visitar y entre ellas destacan Berlanga de Duero
que destaca por su castillo del siglo XV y su barrio judío;
Almazán con varios templos para visitar y como no el Burgo
de Osma, que se caracteriza por sus restos romanos, además
de la Catedral, la Universidad con su pórtico plateresco
y el Museo Episcopal.
Medinaceli también es otro de los enclaves dignos de visita
ya que este pueblo es completamente monumental y de origen romano.
En su plaza mayor se concentran varios edificios de relevante
belleza como el Palacio Ducal. Además en las calles de
Medinaceli también se ubica la Colegiata de Santa María.
Pero
Soria no es sólo la capital, sino que la provincia
tiene innumerables bellezas para ofrecer al turista.
San
Esteban de Gormaz posee dos joyas del estilo románico como
son las iglesias de San Miguel y de Nuestra Señora del
Rivero; y Santa María de la Huerta cuenta con un monasterio
circense en donde peregrinaban los caballeros sorianos y aragoneses
antes de partir hacia la guerra contra los sarracenos.
En cuánto
a parajes naturales el cañón del Río Lobos
que fue declarado parque Natural y destaca por su fauna y naturaleza,
que hacen al viajero disfrutar del cañón que mide
14 kilómetros .
Otro de los encantos naturales son los Picos de Urbión
en la parte noroccidental de la provincia soriana y la Laguna
Negra que se sitúa a 17 kilómetros del bello pueblo
de Vinuesa del cual se encuentra a escasa distancia otra población
llamada Molinos de Duero donde la arquitectura popular se funde
entre la madera y la piedra de sus casas dando al pueblo un encanto
rural muy acogedor.
Tampoco en lo que a naturaleza se refiere podemos olvidarnos del
pantano de Cuerda del Pozo, muy recomendable para realizar deportes
náuticos y para acampar en sus orillas ya que el paisaje
de aquel lugar es idílico al igual que todas las tierras
sorianas en su conjunto.
Por
último cabe destacar que las fiestas de esta población más
conocidas como los sanjuanes que dan comienzo en la noche de San
Juan en la que visitantes y lugareños disfrutan de las
botas de vino y de la fiesta tiñendo a la ciudad de una
alegría que inunda todos los callejones de esta ciudad
tranquila y acogedora.