La
ciudad de Valencia está situada en la costa meridional
del litoral español. Tiene una población de 800.000
habitantes (1.500.000 si contamos la creciente área metropolitana).
Podemos
empezar el recorrido turístico de la ciudad, por
el casco antiguo.
Gracias
a la avanzada red de comunicaciones, la localidad resulta fácilmente
accesible. Se trata de una de las más relevantes capitales
de España y de Europa. Posee aeropuerto, ferrocarril, diferentes
autopistas y un puerto autónomo. En cuanto a clima, tampoco
se queda corta. Y es que la temperatura media es de 16,7º
C. Valencia se caracteriza por los inviernos templados y los veranos
calurosos, ideales para gozar de las soleadas playas de arena
blanca, que van desde la localidad misma hasta lo largo y extenso
de toda la Comunidad Valenciana. Dentro del término municipal
de Valencia, hallamos las bonitas playas de La Malvarrosa y Levante,
con una variada oferta de lugares para disfrutar y comer. En la
parte sur, la naturaleza adquiere mayor relevancia en la playa
del Saler, así como en el Parque Natural de l’Albufera.
Pocas
localidades como ésta, reúnen de forma tan armónica
los restos de su pasado más antiguo, fechado en el año
138 a. C, con las construcciones más modernas e innovadoras.
Podemos empezar el recorrido turístico de la ciudad, por
el casco antiguo. Éste se encuentra delimitado por la ruta
del tranvía, que señala el camino por donde estuvieron
las murallas de la localidad hasta 1865. En esta zona es donde
hallamos gran parte de los monumentos de interés, los cuales
mayoritariamente pertenecen a los tiempos de esplendor, tras la
Reconquista (1.238). En esta fecha Jaime I tomó la ciudad
de manos árabes. Podemos seguir un itinerario que pasa
por las últimas calles y plazuelas que quedan en la ciudad.
En esta línea, comenzamos por visitar la Catedral, que
es de estilo gótico primitivo. Sin embargo, se le han ido
añadiendo piezas y partes de diferentes estilos durante
varios siglos. Consta de tres portadas: una románica, una
gótica y otra barroca. La Capilla Mayor es de estilo barroco,
mientras que las laterales son neoclásicas. De ésta
señalamos el cimborrio, la torre-campanario de planta octogonal,
que es símbolo de la ciudad y los valencianos lo llaman
el "Miquelet". Podemos disfrutar, desde la azotea,
de unas vistas maravillosas. En la Sala Capitular se venera el
que se considera que es el Santo Cáliz que Jesucristo consagró
durante la Última Cena. En el Museo de la Catedral, podemos
contemplar diferentes cuadros de Goya, pinturas de la Escuela
Valenciana del s. XV al XVII, orfebrería de Cellini, tallas
de Paggibonsi, etc.
Nada más salir de la Catedral, nos encontramos con la Basílica
de la Virgen de los Desamparados, patrona de la localidad. En
un callejón inmediato hallamos el Almudín, un almacén
de trigo de tiempos medievales, actualmente restaurados y convertido
en Museo. Si seguimos por el este, en una plazuela, damos con
la Iglesia de San Esteban, en la que según la tradición,
el Cid casó a sus hijas. Llegados a este punto, ya estamos
cerca de la calle del Palau, donde está el Palacio de los
Almirantes de Aragón. En la de Trinquete de Caballeros,
hallamos la iglesia gótica de San Juan del Hospital. También
de estilo gótico es el Convento de Santo Domingo, que consta
de añadiduras pertenecientes al siglo XIV y XV en el interior
y con una portada, que fue diseñada por Felipe II.
En
el río Turia encontramos tres puentes de traza ojival:
el Puente del Real, el Puente de la Trinidad y el de Serranos,
con las Torres de Serranos, antigua puerta de la muralla en el
siglo XV. El antiguo cauce del río (fue modificado por
las inundaciones de 1957) es actualmente el escenario del ocio
y el deporte de los ciudadanos. En la zona pues, se puede pasear,
correr, ir en bici, jugar a rugby, a fútbol y patinar,
entre otros deportes. En frente del antiguo cauce del río,
está el Instituto Valenciano de Arte Moderno o IVAM. Un
espectacular museo, especialmente indicado para todos aquellos
amantes del arte moderno y de las nuevas tendencias en escultura
y pintura. Se trata de uno de los tres museos principales de arte
moderno en España.
En
cuanto a fiestas, no hay que olvidar las famosas Fallas
que se celebran entre el 15 y el 19 de marzo.
A
través de la calle de Serranos, penetramos en la Plaza
de Manises, en la que encontramos el edificio de la Diputación,
situado en un bello palacio y con la fachada posterior del Palacio
de la Generalitat. Un edificio del siglo XV con pinturas murales
del Salón de las Cortes, el Salón Dorado y la Galería
de Retratos de los Reyes de Valencia. Desde aquí, nos vamos
a la calle de los Caballeros, antiguo barrio aristocrático,
cuya prolongación acaba con el popular portal de las Torres
de Quart (1441). En la plaza del Mercado, está el importante
monumento arquitectónico de La Lonja, que fue construida
por los mercaderes valencianos en 1483. Al lado mismo, se halla
la iglesia barroca de los Santos Juanes, con la bóveda
pintada por Palomino. Por la calle Torno accedemos al Palacio
del Marqués de Dos Aguas, de estilo rococó. Contrasta
con este edificio el austero Colegio del Patriarca (1603) del
Renacimiento español. La Universidad, neoclásica,
está justo detrás, así como el vecino Palacio
de Justicia, también de estilo neoclásico. Cerca
de ello, damos con el innovador puente diseñado por el
arquitecto valenciano Santiago de Calatrava, estrenado en 1995
y conocido como la "Peineta".
También
podemos pasarnos por el barrio del Carmen, que es el más
castizo de la ciudad. En su plaza central, afluyen las calles
de más movimiento mercantil y también las de más
ocio. En estas últimas encontramos bares, espectáculos,
terrazas, restaurantes y comercios, entre otros. Para descansar,
nada mejor que acercarnos a los maravillosos jardines de la "tierra
de las flores". Destacan los Jardines de Alameda o los de
Monforte, de ambiente neoclásico y romántico. Además,
están los Jardines del Real o "Viveros", con
las más bonitas rosaledas y pinares.
En cuanto a fiestas, no hay que olvidar las famosas Fallas que
se celebran entre el 15 y el 19 de marzo. Música, luz y
pólvora, amenizan la semana fallera, en la que Valencia
se convierte en una ciudad-museo, abierto todo el día y
constituido por una colección de numerosos personajes de
cartón-piedra, llamados "ninots".
Por
último recordar que tenemos una cita en la ciudad el día
23 de junio de 2007, fecha en la que Valencia acogerá la
XXXII edición de la Copa América. Se trata de la
primera edición de la copa en Europa.