Inmerso
en ella, el visitante descubrirá sus casi infinitas posibilidades,
que se reparten entre el indudable atractivo que las huellas de
su historia y su arte nos han dejado, el talante de sus gentes,
su gastronomía, sus fiestas…
Todo
ello enmarcado por la caída de la noche zaragozana que
garantiza un espectáculo fascinante de risas, chispas y
madrugadas que nadie se debería perder.
Zaragoza
brilló –y sigue brillando- como la piedra más
preciosa de la Corona de Aragón.
Capital
de Aragón y ciudad principal del Valle del Ebro, Zaragoza
está situada a 200 metros sobre el nivel del mar, ocupando
terrazas aluviales del gran río peninsular y parte de los
valles interiores de los afluentes Gállego y Huerva. Su
clima es mediterráneo/ continentalizado, tendiendo a la
aridez, y su población, que supera los 600.000 habitantes,
la convierte en una de las capitales españolas más
densas.
La notoriedad
de Zaragoza está vigente en toda España pero, si
nos remontamos a su pasado histórico vemos que, encuentra
su origen con la fundación por parte de los romanos en
el año 14 a.d.C, en el mismo solar de la indígena
Salduie, pueblo ibero fortificado junto al Ebro, cuyos vestigios,
fundamentalmente numismáticos, se encuentran en el Museo
de Zaragoza. Históricamente, durante la Edad Media, la
ciudad de Zaragoza fue capital del Reino de Aragón y era
en la Catedral de la Seo donde los Reyes deberían coronarse
de manera solemne al comienzo de su reinado. Por ello, Zaragoza
brilló –y sigue brillando- como la piedra más
preciosa de la Corona de Aragón, que abarcó a los
Reinos de Aragón, Valencia, Mallorca, Cerdeña, Sicilia
y Nápoles, al Condado de Barcelona , a los Ducados de Atenas
y por si fuera poco a la Neopatria y al Señorío
de Montpellier.
Zaragoza,
ciudad gótico-mudéjar, nos presenta una obra del
gótico local que no es otra que, la catedral de San Salvador
o La Seo, en cuyo exterior debe admirarse la bellísima
decoración mudéjar, formada por la combinación
de ladrillo y azulejo, en la cara norte de la llamada "parroquieta
de San Miguel", así como la parte superior de los
ábsides. En el interior, se puede encontrar el retablo
mayor, el cimborrio, el tesoro catedralicio….y, como no,
el impresionante Museo de Tapices, considerado como auténtica
joya mundial. De claro estilo mudéjar son, entre otras,
las iglesias de San Pablo, San Miguel, La Magdalena, San Miguel
y San Gil. Un estilo que nos evoca a tiempos de antaño
y permite al visitante, mientras encauza sus pasos hacia una calle
u otra de Zaragoza, que vaya percibiendo a lo largo de los rinconcitos
zaragozanos las huellas de un brillante pasado.
Un monumento
religioso que la mayoría conocen de Zaragoza y de obligada
visita es, El Pilar, principal foco de turistas y curiosos donde
depositan su devoción hacia "La Pilarica".
Construido sobre una primitiva iglesia mozárabe, muestra
diferentes estilos ornamentales y constructivos. Hay que destacar:
el coro, con su bella sillería, el impresionante retablo
renacentista de alabastro cuyo autor fue Damián Forment,
la Santa Capilla donde se venera la imagen de la Virgen y las
cúpulas pintadas por Goya, figura importante en la historia
de Zaragoza y más concretamente de Fuendetodos, tierra
natal del artista.
Entre los
monumentos religiosos que encuentra a su paso el transeúnte,
debe de conocer la iglesia de Santa Engracia, cuya fachada es
renacentista y la cripta, el antiguo Seminario de San Carlos,
con su bellísimo retablo de estilo barroca ya las iglesias
de Santiago,
San Felipe, Santa Cruz…Zaragoza también conserva
palacios procedentes del renacimiento aragonés: de los
conde de Morata, los Pardo, Argillo, Vástago, Maestranza
o Morlanes…Todos ellos clasificados dentro de la arquitectura
civil aragonesa.
Goya, Francisco
José de Goya y Lucientes, nació un 30 de marzo de
1746 en Fuendetodos, pueblecito de la provincia de Zaragoza que
parecía vaticinar que "iba a ser de todos aquellos
que quisieran visitar la casa natal del insigne pintor".
Está claro, que Goya ha dejado una importante huella en
la capital zaragozana, el legado de su Casa Natal, declarada Monumento
Histórico Nacional en 1982, el Museo Grabado de Goya, en
donde se pueden contemplar las cuatro series más importantes
de grabados del pintor aragonés: Caprichos, Desastres,
Tauromaquia y Disparates y un Espacio Didáctico dedicado
a las diferentes técnicas de grabado.
El
carácter extrovertido y acogedor de sus gentes convierten
a la ciudad en un escenario festivo al que todos están
invitados a sumarse.
Por
otra parte, Zaragoza ofrece un buen número de ocasiones
para acercarse a gozar de actividades lúdicas y culturales
en su calendario festivo. El carácter extrovertido y acogedor
de sus gentes convierten a la ciudad en un escenario festivo al
que todos están invitados a sumarse, además, uno
de los principales objetivos es, que el turista se sienta como
un ciudadano más. La conocidísima Fiesta del Pilar,
en Octubre, constituye la más grande manifestación
festiva de Zaragoza: vaquillas, exposiciones, conciertos, toros…esta
festividad cuenta cada año con una gran participación,
no sólo por parte de los propios zaragozanos sino que se
acercan a disfrutar visitantes procedentes de distintos lugares.
Ya se sabe,
después de una gran fiesta, hay que reponer fuerzas y de
qué manera, pues tapeando. Tapear, es una de las pasiones
de los zaragozanos, bien pronto compartida por quienes visitan
la capital aragonesa. Se ejercita en centenares de lugares tradicionales
y también en los modernos, y constituye ya una suerte de
minicocina de caprichos gastronómicos, que nada tiene que
envidiar a la mesa más lujosa, y lo mejor es que, está
al gusto de casi todos.
Y,
como en todo buen calendario festivo que se precie, no podría
faltar La Noche que se cierne al final de una ajetreada jornada
turística. Las terrazas, los pubs, bares e incluso los
nights clubs, multiplican los encantos de Zaragoza.