No
cabe ninguna duda que uno de los principales atractivos turísticos
de Finlandia es la belleza y pureza de su naturaleza que permite
la realización de todo tipo de deportes de aventura.
SUPERFICIE 338.145
km²
POBLACIÓN 5.183.545 habitantes
DENSIDAD
15 hab/km²
CAPITAL Helsinki
LENGUA
Finés (oficial) 93,5% Sueco (oficial)
6,3% Sami y ruso.
RELIGIÓN
Evangélica
luterana 89% Ortodoxa 1%
A
pesar de ser un país altamente industrializado, sus miles
de lagos, sus archipiélagos, sus bosques silvestres, las
nieves invernales y las fuertes variaciones estacionales hacen
de Finlandia un país limpio y tranquilo, en claro contraste
con Europa central.
A
un paso de las ciudades ya se encuentran idílicos paisajes,
desde antiguos centros de interés histórico hasta
páramos vírgenes.
Finlandia es el segundo país más septentrional del
mundo, estando una cuarta parte de su superficie dentro del Círculo
Polar Ártico. A pesar de esto, goza de un buen clima siendo
su temperatura media anual 6ºC superior a la de otros lugares
del planeta ubicados en la misma latitud. En realidad, existen
marcadas diferencias entre las estaciones. La más larga
de ellas es el invierno, que en el norte trae consigo casi dos
meses de oscuridad aunque en el verano el sol no se pone en más
de 70 días.
Finlandia es un archipiélago en el que hay más de
81.000 islas mayores de 100 m2 y en relación con su tamaño,
es el país con más lagos del mundo. El más
grande es el de Saimaa (4400 km2) , cuarto en Europa por su extensión,
cuyos brazos conforman en el sudeste
del país un mosaico de agua, rocas, bosques y cultivos.
A
efectos turísticos Finlandia puede dividirse en cinco regiones,
diferenciadas por sus paisajes y sus tradiciones culturales. Ellas
son: la Región Cultural, La de
los Lagos, Ostrobotnia, la Finlandia
oriental y la Laponia. Todas ellas son
muy accesibles, ya que hay una buena red de carreteras muy transitada
por autobuses, el tren llega hasta el Círculo Polar
Ártico y los vuelos internos son muy frecuentes.
A pesar de esto la mejor forma de conocer el país es en
el coche propio que puede llevarse fácilmente en barco
desde Suecia, Alemania o Polonia.
La
región sur-sudoeste del país, conocida con el nombre
de región cultural, está caracterizada por su antigua
cultura y su activa vida económica. Aquí se encuentra Helsinki, la capital del país, una encantadora
ciudad marítima que ofrece una espléndida cultura
y posee importantes centros industriales, aunque no es el único
destino turístico de esta región. A 50 kms. al este
se sitúa Porvoo, que posee un idílico
barrio viejo de madera digno de visita. Destacan también, Turku, la antigua capital del país con
su encantador castillo medieval y Naantali, una
pequeña ciudad portuaria, cuyo casco antiguo con sus casas
de madera es una auténtica joya.
La región de los Lagos es "el corazón
de Finlandia" desde donde miles de lagos desaguan por las
cuencas de varios ríos hacia el mar Báltico. Aunque
se pueden encontrar lagos por todos los rincones del territorios,
es en esta zona donde se acumulan la mayoría. Algunos lugares
y ciudades de esta región permiten disfrutar de buenas
panorámicas sobre majestuosas extensiones de agua y bosque.
Las mejores vistas se perciben desde las cubierta de los barcos
que navegan de ciudad en ciudad.
El
centro turístico más importante de la región
es Támpere. El encanto de esta ciudad
es cada día mayor, porque los viejos edificios industriales
se han abierto a los ciudadanos configurando un área de
ocio muy atractiva. La cercanía con los grandes lagos permite
todo tipo de actividades acuáticas, desde el baño
a la pesca, en un entorno de naturaleza idílica. El castillo
medieval de Savonlinna también es de obligada
visita. Los eventos y actuaciones internacionales que se celebran
en el patio del castillo durante el verano convierten a esta ciudad
y sus alrededores en un centro vacacional especialmente popular
y animado.
Miles
de islas pequeñas, puentes y ferrys y un sinfín
de casas de veraneo en las orillas de los lagos son un paisaje
típico en estas zonas. La mayoría de los grandes
lagos están conectados entre sí por lo que la región
ofrece una verdadera red acuática de sueño. La
Ostrobotnia, en la Costa Oeste, se caracteriza por cientos
de kilómetros de costa, playas de arena y llanuras cultivadas.
Historia, cultura y tradiciones marítimas son características
en esta zona. Rauma guarda un idílico
barrio antiguo de casas de madera declarado Patrimonio de Humanidad
por Unesco. Las playas más famosas de la costa oeste son Yyteri en Pori y Kalajoki al
norte de Kokkola. Oulu es una
importante ciudad industrial y universitaria, famosa por su gente
amable y hospitalaria. Algunos eventos culturales como el Festival
de Música de Káustinen y los de música de
cámara de Korshoma y Umeä han generado una animada
corriente turística.
La
zona de la Finlandia oriental es ideal para los grandes amantes
de la naturaleza y turismo activo o aventurero. Posee unos parques
nacionales de auténtica naturaleza salvaje y un aire tan
limpio que el viajero puede experimentar lo que realmente significa
la naturaleza intacta. La cultura kareliana con sus especialidades
culinarias, la religión ortodoxa y las tradiciones en música
y canto son fascinantes. Encima de las colinas de Koli se puede contemplar una maravillosa vista sobre el lago
Pielinen, la que para los finlandeses está considerada
como el paisaje nacional. Esta región ofrece las mejores
posibilides para practicar el rafting (en los rápidos de Ruunaa, Lieksa, o en el magnífico
paisaje de Kuusamo). Vuokatti,
al lado de Kajaani, tiene uno de centros de ocio
más sofisticados del país.
Más
al norte se encuentran el parque natural de Hossa
y Kuusamo, un paraíso de turismo activo
tanto en verano como invierno. En paisaje, flora y fauna, Kuusamo
se acerca ya a su región vecina, Laponia.
En invierno, su accidentada geografía ofrece excelentes
posibilidades para practicar tanto el esquí de fondo como
el alpino. La región de la Laponia es
tan grande como un país en sí. Esta reserva natural
de majestuosa y delicada naturaleza tiene más renos que
habitantes y posee los parques nacionales más grandes del
país. La gente autóctona de la zona, los sami, guardan
celosamente su cultura, su idioma y tradiciones.
El
"finlandés" más conocido del mundo, el
bondadoso Papá Noel, tiene su taller en el Círculo
Polar Ártico (Rovaniemi) y se le puede visitar durante
todo el año. Al norte de Rovaniemi ya
no son ciudades sino pequeños pueblos y estaciones vacacionales
y de esquí. A Laponia hay que venir a "hacer algo": en verano se puede participar en excursiones
a pie o en bicicleta, en barcas por los ríos o muchas otras
actividades que las casas de safaris organizan en la zona, en
invierno las diversiones y actividades se multiplican y se puede
hacer todo lo imaginable en la nieve: un crucero en rompehielos,
visitar un castillo de hielo, dormir o cenar en un igloo, conducir
un trineo tirado por renos o huskies o una moto de nieve por los
bosque y ríos. Además la vida nocturna de las estaciones
de esquí es francamente impresionante.