Lille
es una ciudad francesa situada al norte del país galo que
destaca por ser una de las mayores ciudades industriales y la
cuarta ciudad más grande de este país.
Lille es una
de las zonas donde se encuentran las minas de carbón y
su nombre deriva de que su emplazamiento se originó en
una isla que se encontraba en el medio del río Deûle.
El primer documento que se asocia a la fecha de fundación
de la ciudad se remonta al año 1066 en la que la soberanía
de la ciudad pertenecía al conde de Flandes. Lille debido
a su situación en la frontera con Bélgica pasó
por varias manos a lo largo de su historia llevando así
en sus bastiones banderas de todos los colores.
Lille
es conocido internacionalmente por su Universidad, ya que
en esta ciudad más de la mitad de la población
son estudiantes.
Lille
es una ciudad eminentemente industrial y que destaca por sus conflictos
existentes en la sociedad que derivan de la inmigración
y de la pobreza; además los habitantes de esta ciudad francesa
hablan un dialecto francoflamenco y en algunos sectores de la
sociedad de Lille reivindican una identidad flamenca; por lo que
en muchas ocasiones se producen manifestaciones en las que se
unen a colectivos belgas.
En la ciudad de Lille viven 220.000 habitantes aunque en el perímetro
de la ciudad habitan más de un millón de personas.
Pero
a pesar de estos problemas sociales, Lille también está
formado por un bello entorno que se encuentra en el centro de
la ciudad y que recibe el nombre de Vieux Lille. Es en este barrio
del Vieux Lille donde el turista pasa la mayor parte de su tiempo
debido a que es en esta zona donde se encuentran todas las cosas
bellas que posee esta ciudad del norte de Francia. En estas calles
nos encontramos con La Bolsa, un edifico de gran ornamentación
y lujo. Actualmente este monumento pertenece al gobierno y se
ha convertido en una especie de mercadillo en el que se puede
encontrar libros, flores y un poco de todo.
En
la misma zona nos encontramos con el Teatro de la Ópera que fue construido a fin del siglo XVIII y en cuya fachada se
combina el ladrillo y la piedra, sin perder por supuesto la excesiva
ornamentación de aquella época. Siguiendo los caminos
del Vieux Lille también deleitaremos nuestra mirada con
el campanario del Ayuntamiento y con la Cámara de Comercio,
igualmente ornamentadas como el resto de edificios que querían
denotar en su época lujo y esplendor.
Lille no destaca
como ciudad por tener importantes museos, ya que únicamente
el museo de Bellas Artes de la ciudad tiene cierta relevancia.
En este centro de arte podemos encontrar exposiciones y colecciones
de cerámica, pintura y tapicería; siendo su punto
fuerte los pintores flamencos y algunas obras impresionistas de
Corot y Monet. Lo más curioso de este museo es la pequeña
biblioteca de libros de arte que se encuentra en el vestíbulo
de este lugar y que todo aquel que visite el museo puede ver y
utilizar.
Lille
como gran ciudad que es, tiene una Catedral pero sin mucho valor
artístico ya que es superada en belleza por la Iglesia
de estilo gótico de St Maurice. En las calles de este atractivo
barrio del centro de Lille también podemos hacer una parada
en el Hospice Comtesse que fue construido en el siglo XV. Este
edificio que hizo la función de hospital hasta la Segunda
Guerra Mundial puede ser visitado para ver la "Salle des
Malades" que se sitúa en uno de sus pabellones.
El
primer documento que se asocia a la fecha de fundación
de la ciudad se remonta al año 1066.
Y
ya por último como monumento a visitar tenemos que destacar
la Ciudadela que se encuentra en lo alto de un montículo
y desde la cual se puede observar una maravillosa vista de Lille.
Esta ciudadela fue construida de una manera especial ya que tiene
forma de estrella. El constructor fue Vauban quien bautizó
a su obra como "la reina de las ciudadelas". Este
monumento permitía una eficaz defensa de la ciudad. La
primera piedra de esta edificación fue puesta el 17 de
junio de 1668 y el 15 de octubre de 1670 la obra estaba finalizada.
Hoy en día, la ciudadela se ha convertido en uno de los
puntos más concurridos los domingos ya que es una de las
zonas verdes de Lille que goza de un embarque para hacer paseos
en barcos turísticos por el río.
Con
respecto a la feria más importante de la ciudad se produce
en Pentecostés, y es en esta fecha cuando toda la ciudad
de Lille se tiñe de fiesta dando lugar a una gran cabalgata
que recorre las calles de la ciudad, al igual que lo hacen el
desfile de gigantudos. Esta fiesta de nombre Grande Braderie destaca
por el grandísimo mercado que llena todas las calles de
la ciudad en estas fechas.
En lo referente
a la gastronomía regional debemos destacar los deliciosos
patés, los mejillones y los guisados de carne que están
siempre acompañados por los vinos locales y la cerveza.
En Lille se mantiene la fama de la cocina francesa que además
en estas tierras tiene un especial toque belga.
Lille
es conocido internacionalmente por su Universidad, ya que en esta
ciudad más de la mitad de la población son estudiantes.
Fue en 1854 cuando se instaló en este lugar francesa la
primera Facultad de Ciencias y algunos años más
tarde en 1896 nació la Universidad de Lille.
Gracias a estos hechos esta ciudad francesa se ha convertido en
uno de los mayores centros universitarios de Francia.