Muchas
son las virtudes de esta ciudad francesa que ha sido llamada por
algunos la ciudad de los campanarios y que para otros ha sido
modelo de sus obras pictóricas como es el caso de Monet.
Lo
que está claro es que está ciudad por la que pasa
el Sena tiene gran interés turístico debido a sus
habitantes, a su carácter y a su historia.
Rouen
está repleta de campanarios y de iglesias con lo que
debemos hacer un alto en la Iglesia de St-Ouen de marcado
estilo gótico.
Rouen
es la capital de la región de Normandía y callejeando
por sus calles nos damos cuenta de que cada hora del día
tiene una gama de colores distinta que hace que la ciudad cambie
a cada instante, algo que fue muy bien representado por el famoso
pintor de cuadros Monet, en sus pinturas de la Catedral de Notre
Dame de esta ciudad francesa.
Además
los barrios de Rouen están muy bien conservados con su
fachadas recubiertas de madera y sus acontecimientos históricos
que son parte de la memoria colectiva de esta ciudad como el recuerdo
de Juana de Arco.
Muchos son
los monumentos de esta ciudad como el Gran reloj, la Catedral,
sus iglesias góticas y sus maravillosas calles peatonales
en el barrio de los anticuarios que provoca al caminante perderse
en estos caminos y disfrutar de la belleza de lo antiguo.
En el centro
de esta ciudad nos encontramos con el Gros Horloge que se sitúa
en la calle que lleva el mismo nombre.
Este gran reloj de grandes proporciones no siempre estuvo situado
en ese lugar sino que originariamente se encontraba al lado del
campanario, aunque más tarde en 1529 decidieron ponerlo
en un lugar más visible ya que consideraban que aquella
belleza no podía quedar relegada a un segundo plano.
Muy
cerca del Gran Reloj nos encontramos con la Catedral de Notre
Dame que ha sido perfectamente conservada ya que fue construida
en los siglos XII y XIII con lo que su estilo es claramente gótico.
Por todos ya es conocido que esta Catedral fue elegida por Monet
para hacer una serie de estudios sobre los cambios de la luz,
algo que quedo plasmado en diversas obras pictóricas que
se encuentran albergadas en el Museo d´Orsay de París.
En el interior de la Catedral podemos disfrutar de las escenas
de la vida de aquella época en las diferentes tallas que
se encuentran en el coro.
Ya
hemos dicho que Rouen está repleta de campanarios y de
iglesias con lo que debemos hacer un alto en la Iglesia de St-Ouen
de marcado estilo gótico. Este monumento está situado
al lado del ayuntamiento de la ciudad y las proporciones de esta
iglesia son aún mayores que las de la propia catedral,
aunque está menos ornamentada. Esta iglesia se construyó
al mismo tiempo que la iglesia de Maclou que también cuenta
con una gran belleza y cerca de la cual se encuentra el Aître
San Maclou que sirvió de cementerio para todas las víctimas
de la peste que murieron en esa época.
Actualmente el antiguo cementerio es un jardín de una escuela
de bellas artes pero si miramos al suelo podremos descubrir las
ornamentaciones de las tumbas, la igual que un gato momificado.
En los alrededores a esta iglesia se puede disfrutar de callejuelas
repletas de librerías en las que venden libros antiguos
y en las que se pueden encontrar auténticas curiosidades .
Destacamos
también la Iglesia moderna dedicada a Juana de Arco que
se encuentra en la plaza de Vieux- Marché, lugar donde
murió este personaje histórico.
Hablando de
historia debemos referirnos a un acontecimiento cuanto menos curioso;
ya que según dicen un habitante de esta ciudad francesa
fue el inventor del filtro de café. Este hallazgo se lo
debemos a el señor Descroizilles quien tenía un
taller donde realizaba sus inventos en la legendaria calle del
Gros Horloge. En este lugar fue donde este inventor creó
una especie de cafetera muy antigua con filtro. Este hecho se
produjo en estas calles de Rouen en el siglo XVIII.
Un recorrido por las calles de Rouen es un placer.
Pasando
a la parte más cultural de Rouen, nos encontramos con los
museos que son variados y de excelente valor artístico.
Entre ellos destacamos el Museo Le Sec des Tourelles que se sitúan
en la iglesia de St- Laurent y en el cual se puede disfrutar de
una excelente colección de objetos de hierro forjado.
Otra de las maravillas de la ciudad es el Museo de Bellas Artes
en el que entre sus pasillos encontramos obras pictóricas
de Sisley, Monet y de Gericault, quien por cierto era habitante
de esta ciudad.
Y ya por último nos encontramos en esta ciudad con el museo
de Antigüedades, el museo de Cerámica y el museo de
la Educación, un lugar donde se plantean los diferentes
problemas y cuestiones que atañen a la pedagogía
de hoy en día.
Rouen
es una hermosa ciudad plagada de cosas bellas ya que su gasto
del presupuesto en monumentos es más grande que el que
pueda tener cualquier otra ciudad francesa, algo que sin duda
alguna se manifiesta en sus calles ya que están muy bien
conservadas. Un recorrido por las calles de Rouen es un placer
sobre todo el poder pasear por la calle del Gran Reloj y admirar
la belleza de este monumento que sirve de cronómetro a
habitantes y turistas. El Sena es otro encanto de la ciudad ya
que un paseo por sus orillas es un lujo para todo aquel que pueda
disfrutar de la tranquilidad de un viaje por tierras francesas
y por esta región de Normandía.