Haarlem
:: Una tranquila
ciudad en el entorno más típico de Holanda ::
Haarlem
es una de las ciudades más importantes de la región
de Randstad, la más poblada del país. A la zona
se la conoce con el nombre de "ciudad del borde" y
se extiende en medio de un paisaje de campos llanos cortados por
acequias y canales, el más típico de Holanda.
La ciudad se encuentra a tan
solo 10 minutos en tren de Amsterdam, y aunque se organizan muchas
visitas de un día desde la capital, se recomienda pasar
por lo menos una noche en Haarlem para poder profundizar más
en ella.
Es una ciudad pequeña,
de unos 15000 habitantes, pero armónicamente integrada
y que tiene uno de los órganos más hermosos del
mundo. De hecho muchos visitantes la utilizan como base para visitar
la región de Randstad, e incluso Amsterdam.
La estación del ferrocarril
está en la zona norte de la ciudad, a tan solo diez minutos
caminando desde el centro. Al lado de la estación se encuentra
la VVV, donde se proporcionan mapas a los turistas y desde donde
se pueden reservar habitaciones a precios bastante económicos.
Muy cerca de la ciudad hay varias playas de gran calidad y algunos
de los mejores campos de tulipanes.
Harleem, durante la República
holandesa, fue uno de los centros más importantes del país,
sobre todo en lo que respecta a las artes y todavía conserva
ese espíritu que le hizo destacar artísiticamente.
Como en la mayoría de las ciudades holandesas,
el corazón de Harlem es la Plaza del Mercado. Justo al
lado está la Casa Corrie ten Boom, un edificio de tejado
a dos aguas que rinde homenaje a una familia de la resistencia
que escondió a varias familias judías durante la IIª Guerra mundial, antes de que ellos mismos fueran capturados.
La familia fue llevada a campos de concentración
donde todos perdieron la vida excepto Corrie que volvió
a Haarlem y escribió un libro autobiográfico al
que tituló: "el escondite".
En la planta baja se mantiene la relojería
familiar tal y como era, mientras que las habitaciones se exponen
objetos, documentos, fotografías, etc...
Los visitantes pueden acceder también
a un escondite que la Gestapo nunca encontró, pero permanecieron
seis días en la casa para que si todavía quedaba
alguien allí muriera de hambre.
Rodeando el Grote Markt (el mercado) se ubican:
el Ayuntamiento medieval que data del siglo XIV; las antiguas
lonjas de pescado y carne construidas en el siglo XVII (que se
utilizan con frecuencia como salas auxiliares por el museo Frans
Hals; y el espectacular edificio de la Grote Kerk San Bavón
(Iglesia de San Bavón), de estilo gótico tardío
y donde se encuentran los restos mortales de los pintores Frans
Hals y Pieter Saenredam, a los que se les ha construido dos monumentos
conmemorativos.
La iglesia, alberga el mundialmente famoso órgano
de Chistian Müller construido en 1738, decorado en estilo
barroco y que cuenta con 5.000 tubos. Entre los músicos
que lo han tocado sobresalen Haendel y Mozart. Se le considera
el mejor del mundo y ha sido conservado y restaurado con gran
cuidado para mantener el sonido original. Entre mayo y octubre,
los organistas oficiales de Haarlem interpretan dos conciertos
semanales gratuitos.
Debajo se encuentran unas maravillosas figuras
de Xaverij, en actitud de agradecimiento al patrón de la
ciudad; y en el coro hay una pintura del siglo XV que se atribuye
al artista Geertgen tot Sint Jans.
Pero sin ninguna duda, la auténtica atracción
de la ciudad es el Museo Frans Hals situado en la calle Groot
Heiligland 62. Lo que hace tiempo fue una serie de pequeñas
casas, hoy se ha convertido en galerías donde se exponen
pinturas, muebles antiguos, objetos de plata, etc...
El museo conserva gran cantidad de retratos
del siglo XVII del pintor Frans Hals, y obras de otros pintores
de la Escuela de Haarlem como, Judith Leyster, Johannes Verspronck,
Pieter Claesz, , Adriaen van Ostade y Jacob van Ruisdael. La figura
principal de esta escuela es Carel Van Mander, que fue maestro
de la mayoría de pintores que figuran en la colección.
Entre los cuadros de Fran Hals, destacan los retratos de la "Guardia
Cívica" que asentaron su faceta de retratista.
El museo tiene también una colección
de arte moderno con obras en su mayoría de los impresionistas y expresionistas holandeses, en la que además de pinturas
también hay esculturas, tejidos y cerámica. Por
último, en el museo se puede contemplar una casa de muñecas
del siglo XVIII y la reconstrucción de una farmacia de
ese mismo siglo.
Si desde aquí se toman los canales que
lo rodean hacia la izquierda se llega a otro importante museo
de la ciudad, el Teyles Museum situado en la calle Spaarne nº
16. Es el más antiguo de la ciudad, fundado en 1788 por
el rico filántropo Pieter Teyler, y para muchos el más
curioso de toda Holanda. Su principal atractivo es que guarda
obras maestras del dibujo y el grabado de artistas como Miguel Ángel y Rembrandt, entre otros, y que en otro tiempo pertenecieron
a la reina Cristina de Suecia.
Por raro que parezca también tiene fósiles,
huesos y ejemplos de máquinas antiguas e instrumentos científicos.
De todas formas se deben visitar las demás salas en las
que se exponen obras de pintores holandeses de los siglos XVIII
y XIX.
En los alrededores de Haarlem, se encuentran los campos de tulipanes
más bellos de toda Holanda. El mismo tren atraviesa algunas
plantaciones, pero si queremos contemplarlos detenidamente podemos
desplazarnos hasta Lisse, para visitar los Jardines Keukenhof,
que son los más grandes del mundo.