Aunque
Amsterdam es la capital oficial de Holanda, en la Haya se encuentran
la sede del gobierno y de la monarca que reina actualmente: la
reina Beatriz.
Es
una ciudad elegante, llena de parques y plazas muy amplias, cuya
forma de vida seria y tradicional está en consonancia con
su papel de capital diplomática y con el de centro mundial
de paz y justicia.
La Haya está conectada al centro playero y puerto pesquero
de Scheveningen, en el que se pueden ver todavía a mujeres
que llevan el traje tradicional a diario.
El centro de la ciudad lo marca el mismo Binnenhof, sede del parlamento
de Holanda. Guillermo II construyó aquí en el siglo
XIV un castillo alrededor del cual creció un asentamiento.
El complejo actual es algo artificioso. Cuenta con un lago, el
Hofvijver, en el que se refleja la fachada. La Ridderzaal ( Sala
de los Caballeros), un edificio de esbeltos torreones, es el lugar
desde donde la reina se dirige a su gobierno en otoño,
en la apertura de sesiones del Parlamento. El complejo, cuenta
además con edificios utilizados por la Primera y Segunda
Cámaras de los Estados Generales. Hay una exposición
que explica el origen y métodos del gobierno holandés.
Hay visitas guiadas a todo el recinto, pero es necesario reservar.
En una esquina
de la parte de atrás del Parlamento se alza un pequeño
palacio del siglo XVII, el Mauritshuis, conocido como la Real
Galería de Pintura. Su fama se debe a su colección
de pinturas flamencas y holandesas de los siglos XV al XVIII.
Entre sus obras destacan los tres autorretratos de Rembrandt y
su sorprendente "Lección de Anatomía",
que fue el primer encargo que tuvo en Amsterdam. Pero hay obras
también de otros importantes artistas como Vermeer con
"Joven con la perla" o "Diana y las ninfas",
entre otras, de Hals, Ruisdael, Van Dyck y Rubens. De este último
destacar " el retrato de Isabella Brant" un cuadro
de gran formato, y el enigmático "Adan y Eva en el
paraíso" que pintó con ayuda de Jan Bruegel
el Viejo .
Con la misma
entrada del Mauritshuis, se puede visitar la pinacoteca del Príncipe
Guillermo V. Se ubica en el Buitenhof, el patio exterior y zona
más alejada del complejo del Parlamento (en Buitenhof 35).
Es una pequeña galería, emplazada en una casa de
estilo Luis XIV y que alberga obras de artistas del XVII que ilustran
la vida cotidiana de Holanda en esa época. La galería
es una reconstrucción de una del siglo XIX, y como ocurría
entonces, las paredes están abarrotadas de pinturas del
techo al suelo.
Justo al
lado, en Buitenhof 33, está el Gevangenpoort, un actual
museo de tortura y castigo en el que se pueden ver: cuchillas
de guillotina, potros de tortura, horcas, etc... En sus orígenes
formaba parte de las fortificaciones de la ciudad, pero en el
siglo XIX se utilizó como prisión.
Sin salirnos
del centro, en Groenmarkt 13, se encuentr el ‘T Coude Hooft,
el restaurante más antiguo de la ciudad que tiene un comedor
tradicional holandés.
A diez minutos
hacia el norte se puede contemplar el Panorama Mesdag, ( en Zeestraat
65). Fue pintado por Hendrik Mesdag a finales del XIX. La obra
es una representación de Scheveningen (una localidad playera
cercana a La Haya) tal y como era en 1881 y que destaca por su
figuración naturalista. Muy cerca se encuentra la Casa
Mesdag. Actualmente es un museo que contiene cuadros de pintores
de la escuela de La Haya, así como obras de Delacroix,
Rousseau, Millet y Antonio Mancini, entre otros.
Más
allá del centro de la ciudad, en la calle Carnegieplein
nº 2, se alza otro de los edificios más destacables
de La Haya: el Vredespaleis o Palacio de la Paz, que alberga el
Tribunal Internacional de Justicia. El palacio lo inició
el zar Nicolás II de Rusia que invitó a 26 naciones
a constituir un tribunal mundial de arbitraje; pero, en realidad,
el edificio actual fue construido en 1903, gracias al donativo
de un empresario americano.
Las naciones
fueron haciendo donativos que ayudaron a embellecer su arquitectura
con obras escultóricas, vidrieras, verjas, puertas, etc...
Otros dos
museos son también muy interesantes y se encuentran uno
a continuación del otro. El primero es el Haags Gemeentemuseum
( museo Municipal de La Haya). Es internacionalmente famoso por
tener la mayor colección de obras de Piet Mondrian y 50
dibujos de Karl Appel.
También
se pueden ver muestras de artesanía local en plata, cristal,
barro, etc..., así como algunas obras de la escuela de
La Haya.
El otro museo,
ubicado en un edificio moderno es el Museom, en el que se pueden
ver un conjunto de exposiciones sobre actividades humanas relacionadas
con la historia de la Tierra y de la humanidad.
Al lado del
Museom se encuentra el espectacular teatro IMAX Omniversum, que
proyecta, de forma rotativa, representaciones de tema futurista
o actual sobre una gran pantalla de dimensiones descomunales.
Si se desea acudir a alguna proyección es recomendable
reservar con antelación.
No podemos
abandonar La Haya, sin desplazarnos hasta la localidad playera
de Scheveningen donde entre otros placeres se pueden tomar baños
en piscinas de agua marina. Cuenta con un famosísimo hotel,
el Kurhaus, que tiene un gran casino así como varios restaurantes.
También es un buen lugar para realizar nuestras compras,
ya que es el único lugar de Holanda donde los comercios
permanecen abiertos en domingo.
Antes de llegar a Scheveningen, está la ciudad Miniatura
de Madurodam que es una representación en maqueta de una
ciudad holandesa, que merece la pena visitar, especialmente si
viajamos con niños.