Leiden
:: El encanto de
una ciudad universitaria ::
Leiden
es un ciudad de la región holandesa conocida con el nombre
de Randstad y que es la más poblada del país.
Es
el lugar de nacimiento de Rembrant, y la sede de la universidad
más antigua y prestigiosa de Holanda. De hecho, su actual
encanto reside en su tranquilo y espiritual ambiente académico.
Leiden también destaca por su significativo papel histórico
cuando en 1574 sufrió el mayor asedio a manos de los españoles.
Su liberación gracias a su táctica de romper diques
para que los invasores se anegaran ha quedado como emblema en
la tradición popular. En la ciudad todavía se observan
varios molinos de viento que se destacan entre los demás
edificios.
La Universidad de Leiden, que fue fundada en 1574, fue el punto
de encuentro de los principales pensadores y científicos
de los siglos XVI y XVII, como el filósofo René
Descartes.
Las estaciones de ferrocarril y de autobuses están en el
noroeste de la ciudad, a unos diez minutos del centro. Justo enfrente
( Stationsplein 210) los turistas pueden adquirir mapas y folletos
diversos en la VVV, así como también reservar habitaciones
en casas particulares.
El barrio más bonito de la ciudad tiene su centro en Rapenburg.
Se trata de una zona de calles peatonales y canales donde se encuentra
el principal atractivo turístico de la ciudad: el museo
nacional de antigüedades (Rijksmuseum Van Oudhen). La pieza
cumbre se puede contemplar gratuitamente en la explanada de la
entrada principal del museo. Es el templo de Teffeh, un regalo
del gobierno egipcio que data del siglo I d. C, pero que en el
siglo IV se adaptó al culto de Isis.
En las diferentes salas se conservan muchas antigüedades
egipcias, relieves murales, estatuas, sarcófagos y momias,
como también varias obras del arte griego y romano.
Siguiendo
el canal de Rapenburg se llega al Hortus Botanicus de la Universidad,
el jardín botánico más antiguo de Europa.
Cuenta con lechos de flores, plantas exóticas, invernaderos
de naranjos, un jardín japonés y multitud de otras
bellezas naturales.
Justo al
terminar el canal Rapenburg y en uno de los enclaves más
llamativos de la ciudad está el Café De Waterlijn.
Es un café extremadamente moderno, de muros acristalados
y situado en un barco amarrado. Aquí se pueden ver vistas
de barcos antiguos y un molino de viento.
Al otro de
Rapenburg y pasando por una red de calles estrechas se llega a
Pieterskerk (iglesia de San Pedro), construida en 1438 y que es
la más antigua de la ciudad. En la misma plaza se alza
el edificio que fuera residencia de los condes de Holanda conocido
con el nombre de Gravensteen.
El inicio
de la zona más comercial de Haarlem lo señala Breestraat.
Muy cerca se encuentra el punto más animado de la ciudad:
el mercado, que se extiende cubriendo los puentes hasta llegar
a la calle peatonal con más comercios de Leiden: la Haarlemmerstraat.
Para obtener
unas buenas vistas de Leiden, se recomienda subir a las almenas
del Burcht, una fortaleza construida sobre un terraplén
desde donde se pueden contemplar las torres y tejados de la ciudad.
Otra iglesia
que merece la pena visitar es la Hooglandsekerk. Es alta y luminosa;
el epitafio que hay en el pilar central está dedicado a
Pieter van der Werff, burgomaestre de Leiden, quien en el asedio
de los españoles hizo todo lo posible por infundir fuerzas
a los debilitados habitantes de la ciudad.
El museo de
antigüedades, (anteriormente citado), no es el único
que merece la pena visitar de Leiden. En la calle Lange Agnietenstraat
nº 10 está el museo Boerhaave, en el que se pueden
contemplar los principales avances médicos de los últimos
tres siglos. A tan sólo cinco minutos (Oude Singel nº
28) se ubica el museo municipal, con obras de Rembrandt, de su
maestro Jacob van Swanenburg, y que tiene como pieza central el
lienzo de "el juicio final" de Lucas van Leyden. Por
último, citar el Molenmuseum de Valk que es uno de los
molinos de grano que rodeaban Leiden, que ha sido restaurado y
decorado en el estilo austero de la época. Allí
se proyectan diapositivas que ayudan a conocer la historia de
los molino de Holanda.
Leiden, junto
a Haarlem, es el mejor lugar desde donde acercarse en primavera
a contemplar algunos de los campos de girasoles más hermosos
del país.
El mismo
tren atraviesa las principales plantaciones y desde la ventanilla
se puede admirar la belleza de los campos divididos en cuadros
perfectos.
Sin embargo,
si deseamos verlos con detalle, debemos desplazarnos hasta Lisse,
donde se encuentra el jardín de flores más grande
del mundo: los Jardines Keukenhof. En los jardines, en periodo
de floración pueden llegar a haber hasta casi 7 millones
de flores.
Desde la
estación de Leiden, salen autobuses especiales cada media
hora hasta los Jardines Keukenhof, de modo que si disponemos de
tiempo es muy recomendable realizar esta excursión.
Otra
interesante visita es la del mercado de flores de Aalsmeer, a
tan sólo 23 km al norte de Leiden. Todos los días
hay subasta de flores en un edificio de grandes dimensiones, donde
se puede adquirir cualquier tipo de planta.