Hungría
es un país que se adapta prácticamente a todo tipo
de turismo de ahí la gran cantidad de personas que eligen
este país como destino para sus vacaciones. Las ciudades
encierran una riqueza artística fascinante, además
de una sugerente oferta de espectáculos musicales y culturales.
SUPERFICIE 93.030
km²
POBLACIÓN 10.075.034 habitantes
DENSIDAD
108 hab/km²
CAPITAL Budapest
LENGUA
Húngaro
RELIGIÓN
Católicos
63%
Calvinistas
20%
Pero
la belleza de sus paisajes y la oferta que proponen las playas
del lago Batalón seducen en igual medida al turista que
desea descansar además de visitar lugares interesantes
y cargados de historia.
Hungría
ocupa casi exactamente el centro de Europa. Esta rodeada por la
cordillera de los Alpes, los montes Dinares
y los Cárpatos, aunque más de la
mitad del país la constituye una inmensa llanura. El Danubio,
el segundo río más extenso del continente, cruza
el país de norte a sur, y el lago Batalón es un importante centro de recreo.
La capital del
país es Budapest. Está formada
por la unión de varias ciudades Óbuda,
Buda y Pest. La enriquecen espléndidos
palacios, impresionantes edificios públicos, amplios bulevares,
zonas verdes, una rica vida cultural y excelentes restaurantes.
Muchos visitantes comienzan la visita del país por la capital,
una de las más bellas de Europa, cuyo centro histórico
junto al Danubio, fue declarado por la Unesco
Patrimonio de la Humanidad. El Danubio, atraviesa
la ciudad de norte a sur y existen siete puentes que unen ambas
partes de la ciudad formando parte del maravilloso paisaje arquitectónico
de Budapest.
Una buena forma de apreciar la belleza y dimensión de la
ciudad, es admirar Pest desde las colinas
de Buda y contemplar Buda a la sombra
del Parlamento de Pest. De esta
forma se valoran mejor las proporciones y resulta muy fácil
localizar los edificios que se quieren visitar. La belleza de
los edificios reflejados en las aguas del Danubio es un espectáculo difícil de describir.
Pest,
es el centro financiero, comercial y político. Es el presente,
donde uno intenta realizar sus sueños y triunfar. Se encuentran
en esta parte de la ciudad la mayoría de los teatros, cines
y clubs, muchos restaurantes, cafeterías y tiendas. Una
vez en Pest no podemos irnos sin pasear por la
calle Váci, que lleva hasta la plaza
Vörösmarty, siempre bulliciosa y donde payasos,
músicos ambulantes, dibujantes de retratos intentan llamar
la atención de los turistas... Otros edificios significativos
son: el palacio Vigadó (en la plaza
Vigadó), el palacio Gresham (frente
al puente Széchenyi), la Academia
Húngara de Ciencias, el Parlamento,
el museo Nacional, la Basílica
de San Esteban y el edificio de la Ópera.
En Buda existen multitud de viejos edificios, testigos de un pasado glorioso
y escenario de sucesos históricos que conmovieron a Europa.
Una buena manera de comenzar a conocer Buda es
subiendo a la colina Gellért. Se eleva
140 m sobre la ciudad y destaca por el impresionante monumento
de la Liberación que tiene en su cima, construido
en agradecimiento a los soldados rusos que liberaron la ciudad
en la Segunda Guerra Mundial. El centro de Buda
corresponde al Barrio del Castillo, siendo uno
de los lugares más románticos y bellos de Budapest.
Casi cerrado al tráfico, es un sitio perfecto para pasear
contemplando sus bellas muestras de arquitectura. Las sinuosas
callejuelas y los estrechos edificios que abundan en todo el barrio
son vestigios de la Edad Media.
Los puntos claves
del recorrido por el centro de Buda son la Plaza
de la Santísima Trinidad frente a la entrada principal
de la Iglesia Matías, el Bastión
de los Pescadores desde donde se pueden ver las mejores
vistas de Pest y del Danubio,
la Iglesia de Maria Magdalena, el Museo
de Historia Militar y el Palacio Real que hoy en día alberga dos museos, el Museo de
Historia de Budapest y la Galería Nacional.
En uno de los patios del Palacio se encuentra la Fuente
de Matías y de la que la tradición dice
que quien arroja una moneda en sus aguas tiene garantizado regresar
a Budapest. Otros atractivos turísticos
de Buda son la Puerta de Viena,
el Palacio de Erödy y la Plaza de
Moscú. Óbuda, por su parte,
se encuentra al norte de la Buda actual y se
conservan impresionantes ruinas romanas que datan del siglo III.
Las mejores conservadas son las del anfiteatro y las termas militares.
El lago Batalón, en el centro del Transdanubio, es la otra gran atracción turística del país,
ya que suple la ausencia de playas del país. Su agua es
muy rica en sales minerales, como calcio y magnesio, cuyas propiedades
curativas eran ya aprovechadas por los romanos, que establecieron
en el lugar baños medicinales. La orilla sur es la que
atrae a los bañistas ya que la costa es plana y arenosa.
La del norte, angosta y rodeada por una cadena de montañas
es ideal para hacer excursiones y descubrir sus bellos parajes.
El centro turístico
más importante de la orilla sur es Siófok.
Su playa de 15 Km. es la mayor del lago y su población
se multiplica por cinco en verano. Pero existen otras muchas localidades
turísticas por la zona como Zamárdi,
un pueblo milenario con playas de agua caliente y no muy profundas
muy adecuadas para niños pequeños, y Boglárlelle actualmente repleto de turistas.
Pero son muchos
los pueblos únicamente de veraneo, Balatonfóldvár es uno de ellas, donde se respira una atmósfera agradable
y simpática. El sitio es ideal para broncearse por el día
y divertirse por la noche. La playa está muy bien cuidada
y tiene un precioso paseo marítimo. Otro es Fonyód,
situada a los pies de las colinas volcánicas y donde hay
varias playas pequeñas atractivas con campings y albergues.
Una excursión a la orilla norte del lago permite recorrer
el macizo de Bakony, que separa el lago del norte
del Transdanubio. Las colinas boscosas, los pueblos
apacibles y las aldeas milenarias hacen del recorrido una delicia
para los sentidos. En esta zona se encuentra la Península
Tihany uno de los lugares más seductores del lago.
Es un parque nacional rocoso, excelente para pescar y realizar
excursiones por los senderos que la cruzan. El monumento más
importante es el monasterio benedictino en el
que se celebran conciertos durante todo el verano.
Existen muchos
pueblos donde pasar unas tranquilas vacaciones en alguna de las
casas que se alquilan a orillas del lago, como Badacsony,
Szigliget y Balatónudvari.
En los alrededores de esta última hay varios circuitos
estupendamente señalizados en diferentes colores.