Irlanda
es conocida con el nombre de "isla verde". La variedad
de paisajes y la riqueza ecológica son las principales
atracciones de la isla. A pesar de su modesto tamaño, tiene
una gran diversidad geográfica.
SUPERFICIE 70.273
km²
POBLACIÓN 3.883.159 habitantes
DENSIDAD
55 hab/km²
CAPITAL Dublín
LENGUA
Irlandés (gaélico) e inglés,
ambas oficiales.
RELIGIÓN
Católicos
93% Anglicanos 3%
La
escasa densidad de población, la conservación de
las ancestrales tradiciones agrícolas y una severa legislación
han permitido mantener intacta la naturaleza. De hecho el país
cuenta con numerosos parques nacionales y reservas naturales.
Irlanda
está formada por cuatro provincias: Ulster,
Connaught, Munster y Leinster.
Se trata de límites fronterizos históricos de origen
antiguo que, aunque han formado identidades locales a lo largo
de la historia, no tienen significado administrativo. Cada región
cuenta con un paisaje característico, cada una es diferente
a las demás, pero todas juntas forman un conjunto integral
de la Irlanda moderna y de la antigua.
Por
el momento es una isla dividida, historia y religión engendraron
dos comunidades hostiles diferenciadas, la de Irlanda del Norte
y la del Sur (República de Irlanda). El país ha
soportado innumerables guerras y catástrofes que trajeron
consigo emigración y pobreza. A pesar de esto, los irlandeses
mantienen una actitud positiva ante la vida, impulsada por una
población joven que lucha por obtener un puesto en la actual
Unión Europea.
La
naturaleza de Irlanda y sus variados paisajes ofrecen el escenario
ideal para practicar todo tipo de actividades. De hecho, actualmente,
uno de los grandes atractivos turísticos de la isla es
la gran cantidad de campos de golf con los que cuenta. Con sus
400 campos de golf, dispone de la tercera parte de todos lo campos
del mundo. La construcción de nuevas zonas verdes ha ayudado
a consolidar la reputación del país como el paraíso
de los jugadores de golf en Europa.
En
realidad, cualquier deporte al aire libre encuentra cabida en
la isla. Los amantes de la pesca encuentran en Irlanda un gigantesco
mundo acuático debido la inmensa red de canales, ríos,
lagos y por supuesto al mar. Se puede recorrer a vela todo el
contorno de la isla, hacer surf en multitud de playas espléndidas,
submarinismo, montar a caballo, etc... El senderismo es la actividad
elegida por más de 270.000 visitantes al año. Hay
concurridas rutas de Ulster Way a Wicklow
Way, marchas guiadas, recorridos de interés especial
y caminos panóramicos.
Pero
la isla también cuenta con varias ciudades y regiones que
cuentan con gran atractivo turístico. Dublín,
la capital del país, acoge numerosos visitantes, principalmente
gente joven que acude a realizar cursos de inglés. En la
ciudad se advierten dos zonas diferenciadas: por un lado está
la ciudad georgiana que se corresponde con el actual centro urbano.
Aquí se encuentran agrupados, en un distrito elegante y
despejado, el Parlamento, la Universidad,
los principales museos y los mejores comercios. Es muy variado
el conjunto de la arquitectura urbana del siglo XVIII situado
en el centro de Dublín, por lo cual este
barrio ha podido conservar un encanto anticuado, mezcla de elegancia,
gracia y sobriedad. En esta zona no podemos dejar de visitar el
Trinity College, la universidad más prestigiosa
de la capital, el Bank of Ireland, la National
Gallery, el parque de St. Stephen’s Green con un impresionante lago en su interior y por último Grafton
Street. Ésta, es una calle peatonal bordeada por
los más bellos almacenes de Dublín,
una de las más animadas donde suelen haber músicos
y malabaristas. La zona de marcha se localiza en el barrio de Temple Bar, una famosa zona nocturna con multitud
de restaurantes, pubs y discotecas. En la ciudad medieval, por
su parte, encontramos también grandes monumentos de obligada
visita: la catedral, San Patricio que llama inmediatamente la atención fue construida en
el siglo XII fuera de la muralla de la ciudad. La Christ
Church, a sólo 400 m de St Patrick’s,
que es famosa catedral anglicana, data del siglo XI aunque fue
reconstruida en el siglo XII. El Dublin Castle,
visitado por muchos turistas, es famoso por las excavaciones vikingas que hay en su interior. Por último destacar la Guinnes
Hop Store donde se fabrica la famosa cerveza negra y
aunque está un poco a las afueras merece la pena ir a ver.
Si
dejamos a un lado la capital, existen otra partes de la isla mencionables.
Killkenny, en el condado del mismo nombre, es
una ciudad medieval de las más pintorescas de Irlanda y
su castillo el Kilkenny Castle es de extraordinaria
belleza. La ciudad cuenta con un famoso pub el Kiteler’s
Inn donde supuestamente vivió una bruja. Killkenny tiene una cerveza típica llamada Smithwick’s fabricada
desde 1710 que todos los visitantes se animan a probar.
En Waterford, a pocos kms de Killkenny,
se encuentra una famosa fábrica de cristal donde se pueden
hacer visitas guiadas. En
el Oeste del país se encuentra Galway,
una animada ciudad Universitaria e importante refugio de la cultura
irlandesa. Muy cerca se pueden ver los famosos acantilados de
Moher. Tienen una altura de 200 m y una extensión
de 8 Km. En esta zona existe un terreno rocoso y agrietado de
piedra caliza formado por la erosión del viento y la lluvia
conocido con el nombre de The Burren. Aquí
está el Dolmen de Poulnabrone y los visitantes
pueden hacer un pequeño dolmen para conmemorar su paso
por allí.
Por último nos detendremos en Cork y sus alrededores.
Se puede visitar: el Blarney Castle que a pesar
de estar semidestruido tiene encanto. Allí se encuentra
una piedra, y que la tradición dice que quien la besa consigue
la elocuencia, la Jameson Heritage Centre donde
se fabrica el whisky y en el que al final de la visita los más
atrevidos pueden catar diferentes tipos de whiskys. Los amantes
de la naturaleza no pueden irse sin acercarse a ver las preciosas
vistas de los lagos de la zona. Se pueden ver tres: el Upper
Lake, Muchross Lake y el Lough
Leane.