Oslo,
capital de Noruega, cuenta con unos 500.000 habitantes aproximadamente
y es la ciudad con el puerto más importante de Noruega.
Esta
capital está situada al fondo de un fiordo y se caracteriza
por sus mil y una caras ya que a pesar del frío es un lugar
con mucho ambiente y mucha vida.
La
calle más importante de Oslo va desde el Palacio Real
hasta la estación de trenes.
Oslo
fue fundada en 1049 por Harald Hardrade, quien fue el Rey de Noruega hasta 1066. En esta época la ciudad prosperó notablemente
ya que era considerada un gran centro comercial debido a su famoso
puerto. Fue en 1299 cuando Oslo se convirtió en capital
de Noruega construyéndose en sus tierras la gran fortaleza
de Akershus de Noruega. Ya en 1624 un gran incendio destrozó
la ciudad y al ser reconstruida fue cambiada de nombre adoptando
la nomenclatura de Christiania en conmemoración a Cristián
IV, el que fue rey de Noruega y de Dinamarca. Fue en el año
1925 cuando volvió a adoptar su antiguo nombre: Oslo.
Una
de las partes con más encanto de esta ciudad es el centro
donde se hallan el Palacio Real, el Ayuntamiento, el Teatro Nacional...
La calle más importante de Oslo va desde el Palacio Real
hasta la estación de trenes y es aquí donde entre
bellos edificios se encuentran los mejores cafés de la
ciudad.
En esta zona se sitúa el Palacio real que se construyó
entre 1825 y 1848. Esta residencia destaca por ser una de las
menos lujosas del mundo en cuanto a residencias reales se refiere.
Muy
cerca de aquí se localiza el Teatro Nacional que es de
estilo neoclásico y fue construido en 1899.Curiosas y elegantes
son las estatuas de la entrada que representan a los dramaturgos
Henrik Ibsen y Bjornstjerne.
Otro de los edificios emblemáticos de Oslo es la Universidad
compuesta por dos construcciones del siglo XIX en las cuales se
encuentran la Galería Nacional y el Museo Histórico
y Etnográfico. En la Galería Nacional se puede visitar
una colección de arte de pintores noruegos y de artistas
a nivel internacional. La obra que más miradas atrae es
"El grito" de Munch.
En el Museo Histórico destaca las muestras de armas, joyas
y artesanía vikinga que ha sido reconocida por muchos como
un auténtico tesoro.
En la parte
del puerto nos encontramos con el Ayuntamiento de la ciudad que
fue construido en conmemoración del 900º aniversario
de Oslo y que para ser edificado se necesitaron veinte años.
En esta zona también se sitúa la Fortaleza de Akershus
que es uno de los edificios más antiguos de la ciudad que
se hizo bajo el mandato de Hakon V en 1299 para que sirviera de
residencia real y castillo medieval hasta el siglo XVI.
Si nos desplazamos
hasta la península de Bygdoy además de encontrarnos
varias playitas también podemos visitar un buen número
de museos.
El Museo de los Barcos Vikingos posee tres naves marítimas
pertenecientes a estos pobladores que se conservan en muy buen
estado debido a que se encontraron enterradas y no en el fondo
del mar. Se cree que los tres barcos cumplieron la función
de tumbas mortuorias ya que en las naves metían al fallecido
para que se dirigiese así a la eternidad.
También en esta península se visitan el Museo de
los Pueblos, el del Kon tiki, el Fram y el Marítimo. En
el de los Pueblos lo más llamativo es la parte del museo
que está al aire libre y en el que hay un total de 150
casas tradicionales pertenecientes a todos los lugares de este
país.
El Kon – tiki está dedicado a la vida de Thor Heyerlad
y en este espacio se puede encontrar la nave que Heyerdahl realizó
según técnicas de los indígenas de Perú.
Esta barca medía 10 metros y con ellas atravesó
el Atlántico en 101 días.
En el Museo Fram nos encontramos con el barco ártico que
más viajes ha realizado y en el Museo Marítimo descubrimos
la historia de la navegación noruega .
Oslo,
la ciudad en la que cada año se elige al ganador
del Premio Nobel de la Paz, está rodeada de verdes
montañas, de cultura, y de ambiente.
Si
estamos en Oslo no podemos dejar de visitar el Trampolín
de Saltos de Esquí Holmenkollen que se ve desde cualquier
punto de la ciudad y que donde cada año se celebran competiciones
internacionales de este deporte. Aquí se puede experimentar
la sensación de los esquiadores al efectuar el salto gracias
a un simulador.
Ya a las afueras
de la ciudad se sitúa el parque Vigeland donde se recogen
alrededor de doscientos trabajos del escultor noruego con más
renombre, Gustav Vigeland. El material con el que están
construidas estas figuras es granito y bronce.
Si todavía
queremos seguir disfrutando de la oferta de museos deberemos pasar
por el Museo Munch donde se albergan alrededor de 500 lienzos
y dibujos de este artista noruego que plasmó los traumas
de su infancia en sus obras debido a la enfermedad y muerte de
su hermana.
Otros museos son el de la Resistencia, el Nacional de Arte Contemporáneo,
el de Artes Decorativas, el del Correos, o el de Ibsen que está
dedicado a este dramaturgo noruego que se hizo famosos con su
obra "Casa de Muñecas" en la que la historia
que nos cuenta narra la vida de una mujer que se revela ante su
marido ya no quiere ser sometida a él ni que se la trate
como un simple juguete a manos de un hombre.
En
Oslo también podemos recorrer sus calles en la noche, ya
que es en este momento cuando la ciudad cambia de traje para acoger
al visitante y mostrarle el buen ambiente que existe en sus locales.
Uno de los barrios con más afluencia de gente debido a
su "buen rollo" es Gronland; un lugar en el
que se mezclan todo tipo de personas de diferentes culturas y
razas y que está repleto de restaurantes y cafés
ambientados por la buena música.
Oslo,
la ciudad en la que cada año se elige al ganador del Premio
Nobel de la Paz, está rodeada de verdes montañas,
de cultura, y de ambiente. Esta ciudad repleta de bellas casas
del más puro estilo escandinavo sorprende a todo aquel
que la visita debido a su belleza natural que se respira en sus
hermosas calles.