La
capital de Rusia, Moscú, fue fundada en 1147 por el príncipe
ruso Yuri Dolgoruki. Antes de esto, el lugar había sido
un poblado pequeño, situado a la orilla del río
Moscova.
Alrededor
de nueve millones de personas constituyen la población
de la ciudad. Número que no es totalmente exacto, debido
a los movimientos migratorios que se dan. La localidad está
ubicada en el centro de la parte europea de Rusia, construida
"encima de las siete montañas".
Una
de las joyas de Moscú es, indudablemente, la Plaza
Roja, que ya existía en la segunda mitad del siglo
XIV.
Para
calar en el espíritu ruso resulta de gran interés
visitar el particular metro de Moscú. Se trata de una auténtica
obra de arte, puesto que la estación de Prazhskaya fue
pintada por los artistas checos, la de Rimskaya por los pintores
italianos y la de Rizhskaya por los maestros letones. La primera
etapa de construcción del metro empezó en 1932 y
acabó en 1935. En el año 1954 la extensión
de las líneas superó los 60 Km. Hoy en día,
dicha extensión es de 260 Km y transporta, cada día,
a unos diez millones de pasajeros.
Una
de las joyas de Moscú es, indudablemente, la Plaza Roja,
que ya existía en la segunda mitad del siglo XIV. En 1434
se la nombra, por primera vez, como plaza "El Comercio".
Posteriormente se la designó como "El Incendio",
debido a la madera que se incendiaba con frecuencia. Sobre el
origen del nombre, hay que decir que "Krásniy"
en ruso antiguo significa rojo o bello. La Plaza Roja era un lugar
de encuentro y en ella se comunicaban diferentes noticias. Sucesos
de todo tipo se daban en este lugar. Así, en el periodo
soviético se realizaban las fiestas de la Revolución
Socialista de octubre y en la Segunda Guerra Mundial los desfiles
militares tenían cita en el lugar. Se construye la Catedral
de San Basilio a mediados del siglo XVI por orden del Zar ruso
Iván el Terrible. Los arquitectos Póstnik y Barma
se encargan de ello. Realizan la Catedral de la Intercesión
(Catedral de San Basilio) para conmemorar el triunfo sobre Kazan.
Pero al acabar las obras, Iván el Terrible cuestionó
a los arquitectos si eran capaces de realizar un edificio más
bello. Cuando responden que sí, el zar los manda a cegar.
El templo tiene nueve iglesias, en ella se encuentra la Iglesia
de la Intercesión. Se construyó un anexo en 1588
sobre la tumba del visionario Basilio, que es la décima
iglesia. A partir de entonces se la llama Catedral de San Basilio.
La Plaza Roja se reconoce como la más bella de la localidad
a mediados del siglo XVII. La plaza se extiende a lo largo del
muro este del Kremlin y ocupa un área de 70.000 metros
cuadrados. En la Plaza Roja hallamos además, los Grandes
Almacenes Estatales: GUM, uno de los centros comerciales más
grandes de Rusia. Se estrenó el 2 de diciembre de 1893
y fue construido por el arquitecto A. Pomerántsev.
En
cuanto a monumentos, señalaremos el del Ciudadano Minin
y el Príncipe Pozharsky. Éste estuvo en el centro
de la Plaza Roja hasta 1930 y hoy está ubicado delante
de la Catedral de San Basilio. El escultor Iván Martos
lo esculpió entre 1804 y 1818. Se creó en honor
a Kuzmá Minin y Dimitri Pozharsky, que en 1612 expulsaron
de la ciudad a los invasores polacos y lituanos. Encontramos,
en el pedestal, la siguiente inscripción: "Al ciudadano
Minin y al príncipe Pozharsky, Rusia agradecida, año
1818". La obra se pudo llevar a cabo gracias a las donaciones
de los ciudadanos rusos.
Uno
de los edificios de Moscú que vale la pena visitar es la
Casa de Pashkov, que fue construida entre 1784 y 1786 para el
general terrateniente P.E Pashkov. El artífice de la obra
fue el arquitecto Bazhenov. El palacio está situado sobre
una colina enfrente del Kremlin. Fue considerado uno de los palacios
más bellos de Moscú en el siglo XIX. El incendio
de 1812 arrasó, pero posteriormente la casa fue reconstruida
por el arquitecto Bove, que conservó el estilo original
de la construcción. La casa pasó a manos del estado,
que la compró para cubrir las necesidades de la universidad
estatal. Desde 1862 en el lugar se acoge el Museo del Conde Rumiantsev
con una gran colección de libros. El interior fue reconstruido
entre 1913 y 1915. En el local principal se realizó una
sala grande para la lectura. La Casa de Pashkov se convirtió,
en 1921, en la Biblioteca Nacional y lleva el nombre de Lenin
desde 1925.
Uno
de los edificios de Moscú que vale la pena visitar
es la Casa de Pashkov, que fue construida entre 1784 y 1786
para el general terrateniente P.E Pashkov.
Otro
de los intereses que ofrece la ciudad es la Tumba del Soldado
Desconocido. La podemos contemplar en el jardín de Alejandro,
al pie de la muralla del Kremlin. Cuando se celebra el 25 aniversario
de la derrota de las tropas fascistas en Moscú, en el Jardín
de Alejandro se enterraron los restos del soldado desconocido,
que se trasladaron de una fosa común, situada en el kilómetro
41 de la carretera de Leningrado. En 1967 fue inaugurada una composición
escultural de bronce. Se trata de una rama de laurel y un casco
de soldado que reposan sobre una bandera. Fue encendida la llama
eterna del fuego traído del Campo de Marte de San Petersburgo.
En la inscripción resplandeciente hallamos el siguiente
mensaje: "Tu nombre es desconocido, tu hazaña es
inmortal".
Finalmente, no podemos abandonar la ciudad, sin haber pasado antes
por el Kremlin. Éste es el barrio central de Moscú,
antigua residencia de los zares y sede del gobierno soviético
desde 1918. El Kremlin es nombrado como núcleo de la localidad
en las crónicas de 1331. Monasterios, iglesias y fincas
ocupaban su territorio. La primitiva fortaleza de los siglos XI/XIV
se convirtió en el "Kremlin italiano". Éste
fue edificado durante el reinado de Iván II por arquitectos
de origen italiano, artífices de la actual muralla de veinte
torres. Éstos también construyeron la Catedral de
la Asunción (siglo XV), de la Anunciación (siglo
XV) y la del Arcángel San Miguel (siglo XVI). Los frescos más antiguos de la Catedral de la Anunciación se
hicieron muy populares. En cuanto a la del Arcángel San
Miguel, en ésta encontramos 46 sepulturas con lápidas
de piedra blanca, que están cubiertas de fundas de cobre.
La más antigua de ellas es la del príncipe Iván
Kalita, que murió en 1340. A estos edificios se añadió
el Campanario de Iván el Grande y el Palacio de las Diversiones,
en los siglos XVI/XVII. En el XVIII el Senado de Catarina II.
Durante el reinado de Nicolás I se construyó el
Gran Palacio (1838), así como el Palacio de las Armaduras
de estilo ruso antiguo. En 1960 un palacio de congresos fue integrado
al conjunto arquitectónico. El Kremlin, al igual que Moscú,
posee rasgos de todas las generaciones, de todos los siglos.