Peter
Paul Rubens nació el 28 de junio de 1577, en Siegen, cerca
de Colonia. Inició sus estudios en la Escuela Católica
de los jesuitas de Colonia y acudió a la Escuela Latina
de Rombant Verdonk, donde se educó en la cultura clásica
griega y romana, pero pronto abandonaría su formación
académica para comenzar a ganarse la vida por él
mismo, puesto que su familia sufría escasez económica.
El
joven Paul encontró un trabajo como paje de la condesa
Margarita de la Ligne d'Aremberg, experiencia que le aportaría
el conocimiento del protocolo cortesano, de gran utilidad en su
posteriores viajes por Europa. Se desconocen las razones por las
que Rubens decide convertirse en pintor, pero su educación
artística surge en 1591, de la mano del maestro, pintor
de paisajes Tobias Veraecht. Al año siguiente se trasladó
al taller de Adam van Noort y posteriormente al de Otto van Veen,
uno de los más prestigiosos maestros de Amberes, que influyó
de forma decisiva en el estilo del joven pintor.
En 1602 realiza un viaje a España por encargo de la corte de Mantua
A
la edad de 21 años, Rubens concluye sus estudios,
superando el examen de maestro ante la corporación
de la Guilda de San Lucas de Amberes, a la que se agrega
como pintor autónomo. El 9 de mayo de 1600, Peter
Paul viaja a Italia con la finalidad de culminar su educación
artística mediante el estudio de las obras del
Renacimiento
y la escultura clásica. Se instalará en
Venecia, al servicio de la corte de Mantua en asuntos
artísticos y diplomáticos, durante casi
nueve años. Durante el verano de 1601 visita a
su hermano en Roma y aprovecha la ocasión para
conocer la pintura de Caravaggio,
las pinturas de Miguel Ángel de la capilla Sixtina
y las Stanzias de Rafael, que le conmueven profundamente.
Rubens, considerado italiano por su estilo, cosechará
un gran éxito al realizar la decoración
de la capilla de la iglesia de Santa Croce en Gerusalemme
de Roma.
En
1602 realiza un viaje a España
por encargo de la corte de Mantua, con la misión
de entregar varias obras renacentistas. En Valladolid,
el artista realizará un espectacular retrato "El duque de Lerma a caballo", que le otorgará gran fama en
la corte española. En 1605 visita de nuevo Roma
para encargarse de una importante obra para la iglesia
de San Felipe Neri, a la vez que viajará varias
veces a Génova para realizar un gran número
de retratos para los nobles. El primer encargo importante
por parte del duque de Mantua sucederá en 1604,
teniendo por objeto la decoración de la iglesia
de la Trinidad de Mantua. La repentina enfermedad de su
madre, obliga a Rubens a regresar urgentemente a Flandes,
donde recibe una interesante oferta de trabajo por parte
de los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia, gobernantes
de los Países Bajos, como nuevo pintor de la casa.
En
1609 Rubens se instala en Amberes y se casa con Isabella
Brandt, hija de un alto funcionario, que le concedería
tres hijos. Poco después realizaría sus
primeras obras importantes, "La Adoración de los Magos"
y dos hermosos trípticos que ocuparían las
iglesias de Amberes, con los temas de La elevación
y el descendimiento de la cruz. Sus obras de la década
de 1610 guardan una estrecha relación con la tradición
flamenca, pero introducen a la vez el estilo aprendido
en Italia,
como se revela en la series pintadas para los Jesuitas
de Amberes, donde se puede apreciar la influencia de los
palacios venecianos de Tiziano, Veronés y Tintoretto.
La fama del pintor traspasa las fronteras de los Países
Bajos, recibiendo encargos de diferentes países
de Europa, como los ciclos de pinturas para el Palacio
de Luxemburgo en París o los tapices de "El triunfo de la Eucaristía", por parte de la archiduquesa
de los Países Bajos.
En 1626, Rubens
abandona junto a su familia Amberes a causa de una epidemia de
peste, instalándose en Laeken, donde Isabella deja viudo
al pintor con sus dos hijos. Para mitigar el gran dolor que le
causó la perdida de su esposa, se decidió a participar
en labores diplomáticas, que le conducirían a Inglaterra
y España.
Toma como musa a su esposa en los numerosos retratos
Cuando
Rubens llegó a Madrid fue nombrado Secretario del
Consejo de Flandes, y durante su estancia tuvo la oportunidad
de copiar todos los cuadros de Tiziano existentes en la
casa real hispánica. Esta coincidencia con el arte
de Venecia marcará un punto de inflexión
en la obra de Rubens, que renuncia a las figuras escultóricas
para dedicarse primordialmente a la luz y el color en
sus cuadros. Tras una corta estancia en Londres, donde
recibió diversos honores y visitó las exposiciones
de arte, regresa a Amberes para casarse con Hélène
Fourment, una joven de dieciséis años, que
supondrá una inyección de energía
para el maduro pintor y con quien tendrá cinco
hijos. Los cuadros de esta etapa, como "El Jardín del
amor" conocido tambien como "El jardín de las Gracias", reflejan la felicidad del pintor, que toma como
musa a su esposa en los numerosos retratos, y las venus
de sus cuadros. "Tríptico con San Ildefonso" para
la iglesia de Santiago de Coudenberg, en Bruselas
será el último trabajo que el pintor
realiza para la gobernadora Isabel Clara Eugenia. Para
el nuevo gobernador pintó un impresionante retrato
ecuestre, y sus últimos trabajos para las monarquías
europeas fueron distribuidos por la Península Ibérica
y las Islas Británicas.
La
enfermedad de gota que padecía el artista empeoraba,
cuando decidió comprar el castillo Het Steen aislado
de la corte, cercano a la ciudad de Amberes, donde se
traslada con su familia en busca de paz, para pintar paisajes
en su propio deleite. Paradójicamente a esta etapa
de serenidad pertenecen sus más violentas obras
de asunto religioso como "El Martirio de San Livino". La
muerte le sorprendió a la cercana edad de 63 años,
en su residencia de Amberes
el 30 de mayo de 1640, dejando sin terminar el lienzo
Andrómeda y Perseo.