"Yo
no puedo tener confianza en alguien que no bebe. Instintivamente
pienso que debe tener una razón oculta para no hacerlo.
Quizá quienes no beben tengan miedo a dejar su verdad descubrirse".
¿Qué personaje de Bogart pronunció esta frase?.
Podría haber sido Sam Spade en El Halcón Maltés,
Rick en Casablanca o el canalla Allnut en La Reina de África.
El personaje bogartiano varía
poco en cada película. El hombre introspectivo, con pasado,
de mirada cínica producto de una vida maltratada por los
desengaños amorosos, y el hombre que bebe porque sabe que
es inútil dejar de beber. En este caso sin embargo, la
frase la pronunció el mismo Humphrey Bogart. En una pirueta
vital que solo parece darse en los tiempos del cine clásico,
personaje real y ficticio se funden en un mismo Bogart. Él
era sus personajes, y los directores que lo entendieron, sacaron
el mayor partido de su talento.
Humphrey Bogart nace un 25 de
diciembre de 1899 en New York. Sus padres le diseñan un
esplendoroso futuro en la medicina, haciendo carrera en Yale,
pero Humphrey se desvía del buen camino cuando es expulsado
de algunas escuelas en las que recala.
En 1918 se enrola en la US Navy, donde se hiere el labio (hay
varias leyendas al respecto. Fue quizás por accidente fortuito,
otros opinan que un preso le propinó un golpe con las cadenas
que lo maniataban...).
Al salir de la US Navy, su amigo William A. Brady le consigue
un puesto como actor teatral en Broadway, gracias a que su hija
le augura buen futuro. Pero las primeras obras en las que participa
no tienen éxito.
La vida amorosa de Bogart empezaba mientras tanto su zigzagueante
recorrido. En 1922 se casa con la actriz de teatro Helen Menken.
Se divorcia. En 1928 contrae nuevo matrimonio con Mary Philips.
Bogart no tarda en hartarse de Broadway, y en 1930 emigra al Oeste,
donde es contratado por la Fox. Su primer film es un fracaso,
El conquistador, luego se lo van pasando la Columbia,
la Universal y finalmente atraca en la Warner.
En los estudios de Jack Warner,
Boggie sigue sin triunfar, y él, consciente de ello, ve
cómo se acerca a los cuarenta y se le pasará el arroz para
interpretar papeles de protagonista.
Bogart
vio a Bacall en las pruebas de casting, dijo: "Nos vamos a divertir juntos".
Su suerte empieza a cambiar con
El bosque petrificado, de 1936, pero es un espejismo,
y los ejecutivos vuelven a relegarle a la serie B, de donde consigue
levantar la cabeza solo en escasas ocasiones, como es el caso
de la magnifica crónica realista de los bajos fondos Callejón
sin salida, de William Wyler. Se divorcia de Mary Philips
y realiza una pésima gestión al casarse con Mayo
Methot, conflictiva mujer con la que Boggie no deja de tener peleas
aderezadas con maratones alcohólicas.
En 1941 el actor George Raft rechaza
un importante papel como gángster ex convicto, porque el
personaje muere al final. Recurren a Boggie, a él no le
importa que le maten. La película es El último
refugio, de Raoul Walsh, maravillosa tragedia que lo
lanza de una vez al estrellato. El mismo año, John Huston
debuta en la dirección con El halcón maltés,
que protagonizará Boggie, encarnando al detective Sam Spade.
A partir de entonces, nos será imposible leer una novela
negra de Dashell Hamett sin identificar al protagonista con el
rostro de Bogart.
La carrera del actor se encarrila
definitivamente, e incluso el público femenino empieza
a sentirse atraído por la sexualidad que emana su eterno
gesto de hermética melancolía.
En 1943 llega Casablanca,
la definición total del héroe bogartiano. Su mujer
Mayo irrumpe a menudo en el plató de rodaje, ardiendo en
celos por las escenas de amor que ruedan Ingrid Bergman y Bogart,
demasiado veraces en su opinión. Bogart está harto
de escenitas con su mujer y en 1944, cuando en el rodaje de Tener
o no tener, conoce a una jovencísima Lauren Bacall,
no duda en dejarse caer en las redes de esa bella promesa, de
rostro tan gélido como felino. Se dice que cuando Bogart
vio a Bacall en las pruebas de casting, dijo: "Nos vamos
a divertir juntos". Al año siguiente, por supuesto,
se divorcia de Mayo y se casa con Bacall.
Lauren y Humphrey serán
pareja en la vida real y también en la gran pantalla, con
éxitos consecutivos como la enrevesada El sueño
eterno (1946), La senda tenebrosa (1947)
y la claustrofóbica y sudorosa Cayo Largo (1948). Después del rodaje de El tesoro de Sierra
Madre (1948), de nuevo con John Huston, Bogart, Bacall
y el mismo Huston viajan a Washington para protestar contra la
Caza de Brujas anticomunista del senador McCarthy. Su compromiso
es digno de admiración. Bogart siempre fue un demócrata
convencido.
Instalado en la cima de Hollywood,
fundará en 1947 su propia productora, la Santana Pictures
Corp. ("Santana" era el nombre de su querido yate),
con la que rueda cuatro películas para la Columbia, entre
ellas En un lugar solitario (1950), excelente
drama dirigido por Nicholas Ray.
En 1949 Bacall y Bogart tienen
su primer hijo, en 1952 el segundo. Ya fuera de la Warner, Bogart
viaja a África en 1952 con John Huston y Katharine Hepburn
para rodar La Reina de África, que le
proporcionará unos cuantos días de alcohol y juerga
con Huston, las broncas de Hepburn y, al fin, su primer Óscar.
En
1955 se le diagnostica cáncer, y a partir de ese
momento su vida se va fundiendo a negro.
La condesa
descalza, de 1955, es quizás su última
obra maestra, pues en 1957 protagoniza Más dura
será la caída,
su último film. Ese año se le diagnostica cáncer,
y a partir de ese momento su vida se va fundiendo a negro. Llegará
a perder peso hasta bajar de los cuarenta kilos, pero nunca dejará
de beber, aunque los médicos se lo tuvieran prohibido.
Cada trago era degustado lentamente, con esfuerzo y dolor. Pero
Bogart siempre fue Bogart, en las películas y en la vida.
El Rick de Casablanca también habría
bebido en su lecho de muerte. Con Bogart te adentrarías
en los más peligrosos ambientes porque te haría
sentir seguro. Sería el padre que te lo enseña todo,
el amigo más fiel, el hermano que no te traiciona. El único
a quien llamas de madrugada cuando estás deprimido,
para quedar en un bar y compartir penas y bourbon hasta el amanecer.