El
escritor francés Victor Hugo (1802-1885) era hijo de Sophie-Françoise
Trebuchet y Leopold- Ssigisvert Hugo, un militar del ejército
francés.
Este
matrimonio tenía fuertes crisis, debido sobretodo a las
reiteradas infidelidades por parte de los dos cónyugues.
Sophie era infiel a su marido con el general Victor Lahorie. Mientras
que Leopold mantenía relaciones íntimas con la enfermera
Catherine Thomas. Victor Hugo Pasó su infancia en Besançon.
Estuvo dos años en Madrid (1811-1812) porque su padre fue
nombrado comandante general. Pronto se despertó su vocación
literaria. Así, en 1816 a través de un cuaderno
escolar afirmaba: "quiero ser Chateaubriand o nada".
Tuvo éxito, en 1819, en los Juegos Florales de Toulouse.
Fundó el Conservateur litéraire, con sus hermanos
Abel y Eugène.
"La
melancolía es la felicidad de estar triste"
En
1822 se casa con Adele Foucher. La pareja tendrá cinco
hijos. Precisamente en 1822, Hugo entró ya de pleno en
el mundo de las letras. De este modo, creó la obra poética:
Odas y poesías diversas. Escribió el fabuloso drama
Cromwell en 1827. En el prefacio de la obra se declaraba a favor
de la libertad en el arte y plasmó además, la lucha
humana entre lo espiritual y el "encarcelamiento"
que produce lo carnal. Fue considerado como uno de los líderes
del Romanticismo. En 1829 realiza Las orientales, que tuvo una
gran aceptación por parte del público, debido sobretodo
por el exotismo oriental, tan de moda en aquellos tiempos.
Con
la obra Marion Delorme primero no tuvo suerte y ésta fue
censurada. Por ello no se estrenó en el teatro hasta que
la obra Hernani estuvo lista, en 1830. Ésta última
fue considerada magníficamente, ya entonces, y fue un éxito
desbordante de la Comédie Française. El año
1830 fue muy bueno para el autor. Además, fue un año
de gran producción literaria. De este periodo, pues, cabe
señalar varias poesías, así como su primera
y genial novela: Nuestra Señora de París. También
escribió, en esta época, el drama Ruy Blas. Entró
en la Academia Francesa, en el año 1841. No obstante el
avance que suponía esto en su carrera, le afectó
mucho el fracaso que tuvo con Los burgraves. Así, dejó
el teatro en el año 1843. Comenzó, pues, una mala
época para Hugo, ya que pronto su hija Léopoldine
fallecería mientras el escritor se encontraba viajando.
Otro desengaño se sumó a éstos. Y es que
su mujer le fue infiel con uno de sus mejores amigos: Sainte-Beuve.
Se trataba de una traición doble, ya que le falló
tanto su esposa como su amigo del alma. Así, Victor Hugo
pasó una fuerte crisis y su carácter cambió
un poco.
Pero aún y con las decepciones sufridas, el escritor francés
no se encerró en casa, sino que se centró en la
política. Y es que para Victor Hugo, que añoraba
su feliz pasado, afirmaba: "la melancolía es
la felicidad de estar triste". Luchador nato, intentaba
siempre mirar el lado positivo de las cosas. Aunque, como todo
ser humano, alguna vez, no lo conseguía. Lo nombraron par
de Francia en el año 1845. En 1848 se presentó a
las elecciones, apoyando la candidatura de Luis Napoleón
Bonaparte. Sus opiniones acerca de la miseria y la ley Falloux
provocaron la enemistad de Hugo con los conservadores. Osó
denunciar públicamente, en 1851, las actitudes y las ideas
dictatoriales de Napoleón. Y es que Hugo se atrevía
a decir siempre lo que pensaba, ya que según su ideología:
"las que conducen y arrastran al mundo no son las máquinas,
sino las ideas". Además, también declaró:
"imputar la revolución a los hombres es imputar
la marea a las olas".
Como
pronto se dio el famoso golpe de estado, entonces decidió
irse a Bélgica. De 1843 a 1851 no se publicó ninguna
obra de Hugo. Sin embargo escribió la fabulosa novela Los
miserables, que critica duramente las injusticias a las que estaban
sometidas los pobres. Ésta fue y ha sido un gran éxito,
incluso en la actualidad, sobretodo a través de la gran
pantalla. Y es que las grandes obras no pasan nunca de moda.
Victor
Hugo fue un hombre con una personalidad fuerte y carismática.
Escribió
varios poemas que se publicaron más tarde. En 1852 se va
a vivir con su familia al Reino Unido, concretamente a Jersey.
En 1856 se trasladó a Guernesey y estuvo allí hasta
1870. Era un republicano de pura cepa y no se cansó de
criticar los conservadores franceses. Rechazó, en 1859,
la amnistía que le ofreció Napoleón III.
Fue un largo exilio que duró nada más y nada menos
que veinte años, que dieron para mucho. Así, durante
éste realizó los poemas satíricos que llevan
por título Los castigos y la trilogía El fin de
Satán, Dios y La leyenda de los siglos. Se trata de una
gran obra de literatura filosófica, plasmada a través
de magníficos poemas. La religión siempre interesó
al autor francés. Así, algunas de sus frases célebres
sobre este tema son: "Dios es la evidencia invisible",
"el ojo ve bien a Dios solamente a través de
las lágrimas" y "la conciencia es
la presencia de Dios en el hombre". Aunque también
opinaba que: "la tolerancia es la mejor religión".
Regresó
a París después del derrumbamiento político
de Napoleón III, en el año 1870. Fue recibido con
todos los honores y reconocimientos, como genio que era. Pronto
fue nombrado diputado. No obstante, fue vencido en los comicios
que se llevaron a cabo. Sin embargo, en 1876 tuvo el escaño
de senador de París. Entonces, defendió fervientemente
la amnistía de los partidarios de la Comuna. Al fin, se
cansó de la política, la cual le había decepcionado
y volvió otra vez al Reino Unido, donde estuvo desde 1872
hasta 1873. Dejó de tener una producción literaria
tan fructífera como antes. Aún así, su fama
aumentaba cada día más y con un gran banquete se
celebró el quincuagésimo aniversario de su obra
Hernani. Su cumpleaños se festejó de forma oficial.
De este modo, absolutamente todos los senadores se pusieron de
pie, en 1881, en honor al célebre escritor.
Victor
Hugo fue un hombre con una personalidad fuerte y carismática.
Defendió con pasión la república y la libertad.
Llegó a practicar el espiritismo y sobretodo, puso las
bases de las ideas esenciales del Romanticismo. Esto último
queda muy bien reflejado en el prefacio del drama histórico
Cromwell. De esta forma, consiguió romper definitivamente
con la literatura clásica. El día en que Hugo falleció,
el gobierno de Francia declaró el luto nacional. Sus restos
se trasladaron al Panteón. Y es que fue, sin duda, uno
de los mejores. Sin él, grandes autores que recibieron
su influencia, como Rimbaud, Baudelaire y Mallarmé no hubieran
realizado lo mismo.