La capa
de ozono es un compuesto gaseoso situado en la estratosfera, entre
25 o 30 kilómetros desde la línea del suelo.
El agujero situado
en el Polo Sur tiende a desplazarse hacia el Norte.
Está constituida
por un gas azulado que protege el planeta de la radiación
de los rayos ultravioleta provenientes del sol. Su grosor, entre
las magnitudes climáticas, no llama la atención;
se dice que si se extendiera de manera uniforme toda la capa de
ozono sobre nuestras cabezas, su espesura alcanzaría escasamente
los 3 milímetros. Se dice que el ozono es más activo
químicamente que el oxígeno ordinario, del que es
una variedad. También se dice que es un buen agente oxidante.
Se da uso al ozono para la purificación del agua, para
esterilizar el aire o como blanqueador.
Se tiene conocimiento público
de la existencia de los daños que estaba sufriendo la capa
de ozono desde el año 1.985. De manera intensa, a partir
de ese momento, se comenzó a indagar sobre las consecuencias
y las causas que conducían a una situación que parecía
alarmante. En nuestros días, se sabe que la capa de ozono
está dañada en varios puntos del planeta. El problema
afecta a los Círculos Polares Antártico y Ártico,
a los dos extremos Norte y Sur del globo, además también
se encuentran dañados, aunque con menos intensidad, las
latitudes medias de ambos hemisferios. El agujero situado en el
Polo Sur tiende a desplazarse hacia el Norte. En el Polo Sur se
encuentra uno de los ecosistemas marinos más importantes
del mundo, las consecuencias de los efectos del agujero de la
capa de ozono comenzarían a notarse allí.
La capa de ozono es quien se encarga
de proteger a los seres vivos de la Tierra de las radiaciones
ultravioletas-B, aquellas radiaciones que pueden causar daños
al provocar la disminución de las defensas de los organismos
vivos y, por ende, también la reducción de la resistencia
humana para combatir enfermedades. El principal enemigo de la
capa de ozono lo constituyen los CFCs o clorofluorocarbonados,
que se usan para la creación de aerosoles (actualmente
prohibidos por la legislación) y la refrigeración
de automóviles y electrodomésticos. No solo la mano
del hombre, con su tecnificación, es responsable de estos
males que rodean la protección de la Tierra, también
lo es la propia naturaleza, aunque con muy distinta virulencia,
por ejemplo, con las emisiones volcánicas de gases sulfurosos.
Problemas
de la capa de ozono a corto plazo o que ya se están produciendo
Se están produciendo en
Argentina y Chile cambios climáticos ya demasiado perceptibles
y directamente relacionados con la cuestión de la capa
de ozono. Los males no son contrapuestos: sequías y epidemias.
En lugares como Tasmania y Nueva Zelanda también se están
viendo afectados. En Australia, el país que presenta los
índices más elevados de cáncer de piel, ha
habido un aumento en el número de casos, aunque nadie se
aventura a sugerir que el agujero de la capa de ozono sea el responsable
directo de esta circunstancia. El crecimiento medio anual del
agujero de la capa de ozono, aunque es variable de año
en año, ronda medidas entorno al 6%, una cifra considerable
dada la extensión del agujero detectado en 1.985; y la
extensión se estima en cerca de 30 millones de kilómetros
cuadrados, lo que sería lo mismo que multiplicar por tres
la extensión de Estados Unidos. Sobre
las estimaciones buscando la solución, se puede decir que
se necesitarían 50 años para que volviera a su estado
de los años 80, cuando el agujero ya existía y su
crecimiento comenzó a descontrolarse. En
agosto de 2003, las autoridades científicas de la División
Antártica Australiana advirtieron de que el avance de temperaturas
frías en la estratosfera estaba ampliando las dimensiones
del agujero de la capa de ozono, y que las previsiones para los
próximos años indicaban que podría alcanzar
la máxima extensión hasta ahora conocida.
Se
debe eliminar el comercio ilícito de clorofluorocarbonos
y del metilbromuro.
La capa de ozono tiene en el día
16 de septiembre su día, decretado por Naciones Unidas,
como el día de su preservación. Es claro que no
necesita solamente la dedicación pública y política,
con su efecto mediático, de un solo día. Kofi Annan,
el Secretario General de Naciones Unidas argumentaba recientemente
la necesidad de que todos los países se impliquen de forma
inmediata, y que se cumplan las enmiendas al Protocolo de Montreal
o la enmienda del protocolo de Copenhague de 1992,
eliminando de manera gradual el empleo de sustancias que agotan
la capa de ozono en los plazos que los acuerdos encomiendan. Se
debe eliminar el comercio ilícito de clorofluorocarbonos
y del metilbromuro, ambos empleados en los sistemas de refrigeración
y cuya fecha de prohibición se extiende al año 2015.
Con regularidad, se celebran cumbres
con el tema de fondo del calentamiento climático y el agujero
de la capa de ozono. En todas esas cumbres (Marrakech, Bonn, Moscú...)
el tema de fondo se remonta al Protocolo de Kyoto, un marco que
pretendía luchar contra el cambio climático mediante
"una acción internacional de reducción de
las emisiones de determinados gases de efecto invernadero responsables
del calentamiento del planeta". El Protocolo de Kioto, aunque
sin firmar por los Estados Unidos, fue ratificado por la Unión
Europea en mayo de 2002. El Protocolo de Kioto se aplica a las
emisiones de seis gases considerados de efecto invernadero, que
son:
Hexafluoruro
de azufre (SF6)
Metano (CH4)
Dióxido de carbono (CO2)
Hidrofluorocarbonos (HFC)
Perfluorocarbonos (PFC)
Óxido nitroso (N2O)
El mayor inconveniente de estas
sustancias es que las desprenden las grandes y, en algunos casos,
vetustas industrias. Países como Rusia y las ex-repúblicas
soviéticas argumentan que de seguir las indicaciones del
Protocolo de Kyoto sobre la emisión de dichos gases, repercutiría
muy negativamente en sus economías.
* El
Protocolo de Montreal es el resultado de la renegociación
del primer intento internacional por poner medidas a la difícil
situación de la capa de ozono. Así, ya en 1985 se
reunieron cuarenta y nueve países con el propósito
de eliminar progresivamente ciertos elementos nocivos antes del
año 2.000 y ofrecer ayuda a los países llamados
en vía de desarrollo para realizar la transición
al uso de sustancias sustitutivas, ya existentes.