Como
todo el mundo sabe, el clima es el conjunto de condiciones atmosféricas
que caracterizan una determinada región. El clima, por
extensión y en cualquier caso, es aquello que condiciona
de forma determinante la forma en que se entiende la vida en cada
área territorial de este planeta.
Cada
región de la Tierra posee unas características
meteorológicas propias.
El
clima, así, se presenta como el marco dentro del cual se
desarrollan los procesos biológicos y fisiológicos
que permiten a los seres vivos continuar su carrera vital. Desde
este ángulo determinante, el clima, ha sido objeto de estudio
no solo por la Meteorología, sino también desde
la investigación de la Ciencia Política, desarrollándose
de esta manera ciertas teorías que indicaban la influencia
del clima desde la disposición del carácter de las
personas hasta la conformación de los distintos sistemas
políticos que los rigen. El
clima somete al hombre a vivir en un marco de condiciones, pero
en muchas ocasiones es el hombre quien, de forma deliberada o
inconsciente, puede hacer variar el curso de las estaciones, haciendo
que las temperaturas asciendan o disminuyan y alterando así
los paisajes. La forma común de clasificar los climas parte,
básicamente, de la combinación de temperaturas y
precipitaciones dadas en un área geográfica concreta.
Tipología
de los climas terrestres: cada región de la Tierra
posee unas características meteorológicas propias,
el tipo de clima de cada región se determina en función
de la distancia de la región estudiada respecto del ecuador
y del mar.
Regiones
Polares y Tundra:en estas regiones el
agua se encuentra en forma de hielo. La superficie del mar está
congelada. A pesar de ello, bajo la capa de hielo, se pueden encontrar
formas variadas de vida. La zona que bordea el casquete de hielo
es la Tundra. No existe vegetación y las temperaturas alcanzan
y sobrepasan el punto de congelación 0º C.
Taiga:
Taiga es una palabra de origen ruso que significa "bosque
frío". Este clima es propio del Norte de Canadá,
Escandinavia y la Federación Rusa. Su vegetación
está compuesta de amplios bosques de plantas coníferas
(árboles y arbustos ramificados). Durante casi seis meses,
por la noche, la temperatura baja por debajo de los 0º C.
Desiertos:
son los climas más cálidos y secos que se pueden
encontrar en la Tierra. Las precipitaciones no llegan a alcanzar
los 250 litros por metro cuadrado al año. Están
situados lejos de las líneas costeras y, dadas las condiciones,
la vegetación existente es muy escasa. Este tipo de clima
es el que se encuentra en mayores extensiones continentales de
nuestro planeta. Un desierto se forma por la erosión de
los vientos y las grandes variaciones de temperatura entre el
día y la noche.
Estepa:
se sitúa en el interior de los continentes, donde las temperaturas
son extremas (muy altas temperaturas en verano y muy bajas en
invierno); las lluvias son poco abundantes, por lo que carece
de vegetación arbórea. Este paisaje se puede encontrar
tanto en la Federación Rusa, en el interior de Estados
Unidos, en las Pampas de América Latina o en Suráfrica.
Regiones
montañosas:
el clima de montaña varía en función de la
latitud, en general, existen diferentes tipos de vegetación
propiciadas por el clima en función de la altura. En las
cordilleras, las temperaturas descienden en función del
ascenso de alturas sobre la línea del mar. En las cumbres,
con temperaturas muy elevadas, apenas existe vida vegetal.
Bosque
tropical:
en este caso nos encontramos, durante buena parte del año,
con una humedad elevada y con temperaturas calurosas, que oscilan
entre los 27º y 28º C, presenciando precipitaciones
casi a diario. De tal forma que la vegetación es tan abundante
que se dice en los bosques tropicales se encuentra casi el 50%
de las especies vegetales y animales del mundo, siendo además
el tipo climático que en menor extensión se presenta
en los continentes de la Tierra.
Bosque
templado:
las temperaturas suelen permanecer estables y rara vez se presentan
diferencias extremas, alcanzando valores medios durante el año
de 10º C. Siendo las temperaturas más bajas de 5º
C. La vegetación suele ser muy variada y predomina la de
hoja caduca. Esta forma climática se extiende por todo
el planeta, representando más de la mitad de la superficie
forestal de la Tierra.
Mediterráneo:
es el clima típico no sólo de los países
cuyas costas son bañadas por el mar mediterráneo,
también se localiza en otras latitudes como por ejemplo
en California, Estados Unidos. Presenta unos veranos cálidos
y sin precipitaciones, mientras que los inviernos son templados
y húmedos. La vegetación, como es el caso de los
olivos, a lo largo del tiempo se ha aclimatado a las condiciones
especiales de los veranos secos.
Praderas
tropicales:
el ejemplo de este tipo de clima lo podemos encontrar en la sabana
africana. Se encuentra entre los bosques ecuatoriales y los desiertos secos y calurosos. Las temperaturas suelen ser siempre cálidas,
aunque durante el año se producen dos estaciones: una seca
y otra húmeda. La vegetación, muy dispersa, también
puede ser muy frondosa, llegando a alcanzar los 2 metros de altura
en la estación de mayores precipitaciones.
Se
habla de microclimas cuando se hace referencia a ciertas zonas
del planeta.
Las
regiones climáticas que se encuentran en el planeta Tierra
muestran variaciones según la estación del año
por la que transiten, es decir, según la inclinación
de las zonas del planeta respecto al Sol en los distintos meses
del año. Cuanto más alejadas se encuentren del ecuador,
mayores serán las variaciones. El clima de cualquier región
del mundo se encuentra condicionado con la presencia de montañas
y océanos.
Se
habla de microclimas cuando se hace referencia a ciertas zonas
del planeta Tierra que cuentan con un clima propio que se distingue
de lo que acontece a su alrededor. Así, las grandes urbes
cuentan con microclimas, pues han generado unas condiciones climáticas
con grandes diferencias respecto a su entorno, en algunos casos
con temperaturas superiores a más de 6º C.