Grandes Campeones

Ayrton Senna

Tamburello se llevó a Senna y éste, quizás, a muchos aficionados del automovilismo. El 1 de mayo de 1994 es un día que muchos aficionados del automovilismo recordarán con dolor, aunque también haya otros a los que esta fecha no les diga nada.

Ayrton Senna

Precisamente, para estos últimos va el siguiente apunte: ese día murió Ayrton Senna en el circuito de Imola, cuando disputaba el Gran Premio de San Marino. Nadie podía imaginar, entonces, que sería allí donde el corredor brasileño daría las últimas vueltas de su vida .

Nació en San Pablo, Brasil, el 21 de marzo de 1960 y, a sus 34 años, había conseguido hacer vibrar a medio mundo corriendo en su monoplaza y despertar, en muchos, una pasión por el automovilismo similar a la que origina el fútbol en su país de origen, Brasil.

De un total de 162 carreras, en 65 de ellas ocupó la primera posición.

Una semana antes de la celebración del Gran Premio de San Marino, Senna tuvo el presentimiento que algo le ocurriría, aunque no podía hacer nada para evitarlo. Tal predicción se la comentó a un periodista después de comprobar, durante algunos entrenamientos, que la superficie del circuito no estaba en las mejores condiciones. Su monoplaza reaccionó de manera distinta y notó, además, dificultades en la suspensión. Cabe recordar que en 1994 se dictaron nuevas normas para la Fórmula Uno: a partir de ese año se exigió el retiro de los sistemas de control de tracción y las suspensiones activas de los bólidos para que los pilotos dominaran más los monoplaza. Senna sabía que las nuevas reglas hacían a los coches F1 más difíciles de manejar.

Una vez empezada la carrera, un accidente entre los coches de Pedro Lamy y J.J. Lehto obligó a correr las seis primeras vueltas bajo la bandera amarilla de precaución. Los monoplaza restablecieron la velocidad al inicio de la séptima vuelta y Ayrton Senna iba en primera posición al acercarse a la curva llamada Tamburello.

Un joven llamado Michael Shumacher – actualmente hexacampeón mundial de Fórmula Uno- iba detrás del brasileño y explica que se le veía muy nervioso desde el inicio de la carrera. Incluso una vuelta antes del fatal accidente, el alemán, siguiendo los pasos de Senna, pudo contemplar que en la misma Tamburello su coche se pegaba demasiado al muro de cemento.

Su muerte fue un referente impactante para todos y, actualmente, la seguridad en la fórmula Uno es excepcional.

Una vuelta después sucedió lo peor: el monoplaza de Senna salió disparado del circuito y se estrelló en el muro de contención de Tamburello. Un impacto a 300 kilómetros por hora, demasiado rápido para poder reaccionar a tiempo. Después de unos segundos titubeantes, los comisarios y trabajadores del circuito se movilizaron para intentar evitar algo casi imposible. Sacaron del Williams-Renault el cuerpo inmóvil de Senna e inmediatamente fue trasladado a un hospital en Bolonia. Mientrastanto, el llanto y la incertidumbre reinaban en el circuito, donde periodistas, aficionados, amigos, etc. no podían creerse lo sucedido. Y, casi cinco horas después del accidente, la esperanza se volvió tragedia cuando el neurocirujano Alvaro Andreoli salió de la unidad de emergencia del hospital para explicar que Ayrton Senna había muerto y que no podían hacer nada por su vida. Tras 10 años en la fórmula Uno, Senna nos dejaba con 41 victorias en Grandes Premios y 3 Campeonatos del Mundo. El único récord que aún conserva es el de Pole Positions. De un total de 162 carreras, en 65 de ellas ocupó la primera posición. Michael Shumacher es el único que puede superarlo si sigue corriendo un par de años con el mismo nivel.

Con el brasileño se perdió parte de la apetencia de enchufar el televisor para ver sus duelos con el francés Alain Prost. Eso ya es historia. Tras largos años de investigaciones, se supo que su muerte no fue por error de Ayrton Senna, sinó por la rotura de la barra de dirección de su Williams FWI6, que no le permitió afrontar el impacto de manera lateral en la curva de Tamburello. Senna tuvo un entierro multitudinario, simplemente genial. Así lo definió Alain Prost, su gran rival, el mismo día de su adiós para siempre.

Su muerte fue un referente impactante para todos y, actualmente, la seguridad en la fórmula Uno es excepcional. Sin ir más lejos, el circuito de Imola se modificó y se crearon dos chicanes en donde antes se encontraban las curvas del Tamburello y la Gilles Villeneuve. De todas formas, siempre viene a ser lo mismo: no nos acordamos de Santa Bárbara, hasta que truena.

...por Alex Porras

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