Motos y Coches Míticos

SEAT 600

La historia de este clásico coche empieza en el año 1957 en España, aunque el invento hay que concedérselo a un ingeniero italiano llamado Dante Giacossa, que por aquel entonces trabajaba en la Fiat.

El antecedente de este vehículo tan famoso era el Fiat 600 que había sido presentado al público dos años antes en la ciudad suiza de Ginebra.

El conductor español consideraba su 600 como un componente más de la familia y lo trataba como tal.  

En esa época estaba a un precio demasiado elevado para la mayoría de la población, que no se podía permitir muchos desembolsos, pero sí estaba al alcance de la clase social media-alta, ya que tampoco era un coche de lujo. Lo más curioso era que una vez que se realizaba la compra el cliente tenía que esperar unos meses o incluso años hasta que le diesen el vehículo; por supuesto el pago se tenía que depositar al principio y en la sucursal bancaria que indicaba SEAT, además también previamente había que pagar una fianza de unas 20.000 pesetas que después eran devueltas al cliente. El precio inicial rondaba las 70.000 pesetas y a partir de los años sesenta se rebajó un poco el precio hasta las 60.000 pesetas. Al principio el "boom" produjo esperas de cuatro años y ya por 1960 se redujeron a un tan solo.

El primer coche de este tipo fue entregado al hijo del general Muñoz Grandes, y posteriormente durante ese mismo año 1957 se realizaron hasta 2.585 compras más. La demanda empezó a ser importante y la factoría tuvo que hacer verdaderos milagros para atender todas las peticiones, en muy poco tiempo se pasó de construir 150 unidades al día a 300.
Entre las características técnicas generales del 600 destaca el motor de 633 c.c, la existencia de tres fusibles y que llevaba gasolina. El mayor problema que encontraban los especialistas era la refrigeración. El mismo inventor del coche sugirió algunas soluciones para solventarlo, como mantener bien tensada la correa del ventilador y evitar las incrustaciones en la parte del radiador. Un año después de su aparición experimentó nuevos cambios como las palancas de luces y los intermitentes. En 1963 sale al mercado el modelo 600 D y posteriormente el 800 o cuatro puertas, el 600 D Formichetta, el 600 E y el modelo 600 L, que todavía se ven en ocasiones por nuestras carreteras.

El fervor por este coche no había hecho más que comenzar. En 1958 ya se había creado el primer "Club 600" que reunía a todos los seguidores de este vehículo, algo realmente meritorio en una España muy individualista que intentaba salir del pozo en que estaba metida desde hacía años. Los modelos anteriores, los denominados minicoches desaparecieron completamente del mapa peninsular, incluso sus fábricas tuvieron que cerrar por el monopolio consumista que estaba logrando el 600.
El conductor español consideraba su 600 como un componente más de la familia y lo trataba como tal, con mucho cariño y dedicación, más de lo normal. Incluso se extendió la costumbre de pintarlos de otros colores e incluso combinar algunos de ellos en el mismo coche; por lo que era muy frecuente encontrar ejemplares de tres o cuatro colores, con dibujos y mensajes etc.

Cuando la economía de algunos españoles comenzó a crecer, el 600 se convirtió en el segundo coche de la familia. Si el padre tenía suficiente dinero para comprar otro mejor, sin lugar a dudas había muchos coches más potentes, no tenía ningún problema en prestárselo a otro componente de la familia. De esta forma el 600 fue el primer coche de muchos jóvenes, que aprendieron a conducir y a desenvolverse por la carretera con este modelo tan peculiar. También era el turno de la mujer, en muchas ocasiones la esposa dejaba de ser la típica ama de casa que sólo se ocupaba de las tareas domésticas y apenas se movía de su casa, y ahora podía salir a cualquier sitio con la posibilidad que le otorgaba este vehículo. Por lo tanto el 600 tuvo un papel integrador de la mujer en la sociedad española.

 
Casi suena raro llamar por la misma palabra "coche" a un 600.

El 600 también provocó una afición por las carreras que antes no existía. Los conductores, en su mayoría jóvenes, organizaron competiciones en circuitos y en rallies, sin demasiado peligro ya que la velocidad que alcanzaban estos vehículos no era muy elevada. Incluso hoy día sigue habiendo concentraciones de SEAT 600 por las calles españolas, exhibiendo ese modelo que fue llevado por muchos ciudadanos, y que algunos todavía conservan como una reliquia. En el año 1973 se construyó el último 600. Atrás quedaban casi dos décadas de éxitos continuados que se tradujeron en 797.349 unidades entre todas las versiones que aparecieron en el mercado. Esta noticia no sentó demasiado bien en parte de la población porque el encanto de estos coches se mantenía y todavía continuaba teniendo una gran demanda. Por otro lado estaba ya bastante desfasado, si lo comparamos con otros modelos y marcas era muy inferior en todos los sentidos, en equipamiento, rapidez etc. Por esas fechas los éxitos recaían en modelos como el SEAT 127, de la misma marca pero más moderno, el Renault 5, que hoy día está casi extinguido y algunos otros más.

Durante sus años de vida el SEAT 600 fue una auténtica revolución y más de treinta años después se sigue recordando como el primer día, incluso se le da un valor mayor al que tenía en ese momento. Los años transcurridos y sobre todo los modernos vehículos que ahora se realizan se alejan todavía más de los tiempos de los 600, pero es por esta misma razón que hoy día tiene más fama, un recuerdo cada vez mayor y una gran añoranza. Ahora todo es distinto a la época del 600, casi suena raro llamar por la misma palabra "coche" a un 600 y a un Audi A6, casi lo único que tienen en común es las cuatro ruedas, el volante y poco más.

El 600 fue el coche de muchas generaciones, un componente más en la vida de los españoles y un vehículo que integró a la mujer en la sociedad activa y fomentó los viajes, excursiones y por supuesto el vínculo familiar que se producía en estos desplazamientos. Quizá, hasta la fecha, no haya un coche más famoso en España y que despierte tanto aprecio entre los conductores que alguna vez lo condujeron. Fue un auténtico boom de ventas que llegó incluso a Estados Unidos, en la ciudad de Filadelfia fue el vehículo más vendido durante tres años consecutivos.

...por Sergio Yuguero

CONOCE MÁS MOTOS Y COCHES MÍTICOS EN MUNDOMOTORMANÍA