La biografía
de Felix Mendelssohn-Bartholdy arranca un 3 de febrero de 1809.
Encasillado por el gran público como el creador de la "marcha
nupcial", se consolidó como uno de los mayores representantes
del romanticismo europeo.
Nació en
la cuna de una familia judía adinerada de Hamburgo, Alemania.
Su biografía tiene todos los ingredientes para esculpir
el genio en el que se convirtió. Un abuelo filósofo
de renombre, Moses Mendelssohn, empapó la atmósfera
familiar de una cultura privilegiada. Un padre, dedicado a las
finanzas que ejercía de banquero, con una posición
social que facilitó que la familia se codeara con los más
selectos círculos europeos de la cultura y las artes de
la época. Pero la verdadera artífice del milagro
fue su madre, pianista seducida por la literatura y la música
que proyectó a sus dos hijos como prodigios de la música
desde su más tierna infancia y que en el caso de Felix
el objetivo se cumplió con creces. Se codeó desde
niño con las más altas esferas de la cultura europea.
Su relación personal con Goethe que nació siendo
Mendelssohn un niño se tradujo en una admiración
mutua que duró toda la vida. Fue de su madre de quien recibió
sus primeras clases de piano. Mendelssohn y su hermana Fanny se
sentaron al piano apenas tuvieron edad. Unido a su hermana familiar
y musicalmente, este vínculo especial la providencia se
encargó de que fuera vitalicio ya que ni la muerte pudo
separarlos y apenas dos meses de intervalo separan la desaparición
de los dos hermanos.
En 1818 con nueve años
ofrece su primera actuación pública. Es su
debut al frente de un piano, en solitario y donde cosechó
un gran éxito.
Pronto empezó
su educación formal rodeado de selectos educadores que
encauzaron la carrera como artista indiscutible de Mendelssohn.
El elenco de instructores musicales pasó por el piano de
Carl Zelter en Berlín, Marie Bigot en París o la
maestría de Ludwing Berger. La educación se completó
con clases de piano a cargo de Carl W. Hennig y del pianista checo
Ignaz Moscheles. Una educación de lujo que supo rentabilizar
bien temprano.
Cuando contaba tres años de edad la familia trasladó
su residencia a Berlín. En Berlín comenzó
impartiendo clases de piano y composición destacando rápidamente
como niño precoz y prodigio de la música. En 1818
con nueve años ofrece su primera actuación pública.
Es su debut al frente de un piano, en solitario y donde cosechó
un gran éxito. Con apenas quince años tenía
ya en su haber varias composiciones para canto. Los diecisiete
marcan un hito en su carrera, abandona su lacra de niño
prodigio y empieza a ser considerado genio de la música
y valorado como el sobresaliente compositor en el que se convertía
con su primera gran composición. En este año regalaba
al mundo su primera gran obra de juventud convertida hoy ya en
un clásico de calidad musical indiscutible, la obertura
"El sueño de una noche de verano" a
la que pertenece la famosa pieza "la marcha nupcial".
Ávido estudioso se centró en todas las artes y aspectos
musicales pero sin descuidar nunca su formación humanista
y culta.
1827 supuso el
año de su única ópera"Las bodas
de Camacho" ya que encaminó prioritariamente
sus logros hacia la composición instrumental en la cual
alcanzó niveles de maestría incuestionable. Sus
viajes por el continente europeo perfilan gran parte de su obra.
Es en esta época cuando comienzan sus traslados a Londres y Escocia. Estancias en el extranjero que inspirarían muchos
de sus trabajos como "La sinfonía escocesa"
y "Las hébridas". Las giras por Inglaterra
como pianista predilecto de la corte fueron avaladas por la reina
Victoria y el príncipe Alberto que fueron sus mayores valedores
y admiradores. Otro de los viajes que marcó su obra fue
el realizado a Italia en 1830. Desde niño la cultura musical
italiana le seducía profundamente y ésta fue una oportunidad
única para estudiarla con detenimiento. Tras regresar de
Italia llegaron de nuevo Londres, Paris y de regreso a Berlín
en 1832.
Las
giras por Inglaterra como pianista predilecto de la corte
fueron avaladas por la reina Victoria y el príncipe
Alberto que fueron sus mayores valedores y admiradores.
Los inicios en la escena musical
de Mendelssohn están marcados por su afán por revindicar
y sacar del olvido la obra de Johann Sebastián Bach. Su
vocación musical se materializaba apoyando la música
de otros. Paralelo a su prolífica creación, están
sus esfuerzos por ubicar en primera línea del interés
del público las partituras del genio de la música
barroca. Esta admiración por el compositor barroco se tradujo
en llevar a escena en 1829 "La pasión según
san Mateo" que supuso una vuelta a escena de la obra
de Bach que ya no volvería a caer en el olvido. Esta actividad
no menguó en absoluto la carrera de Mendelssohn que seguía
forjándose. Innovador musical nato toma el relevo de la
música romántica alemana y se empapa de influencias
dispares sobre todo provenientes de la obra de Mozart. La crítica
a pesar de tratarlo injustamente en muchas ocasiones se rinde
ante su capacidad melódica, su matizado lenguaje orquestal
y su lirismo y elegancia armónica.
Sus obras más destacadas son la obertura "La leyenda
de la bella Melusina" y "Ruy Blas", "Las Romanzas
sin palabras" y los conciertos para piano en "sol
menor y en re menor." Pero su obra calificada por la
crítica como su obra cumbre es "concierto para
violín y orquesta en mi menor", este concierto
es el cuadro angular, la espina dorsal de la realidad de Mendelssohn.
Hombre polivalente, destinó el grueso de su arte y tiempo
a la docencia. Trabajó como director musical en Düsseldorf,
Alemania. Como promotor de la música es suya la iniciativa
de crear el conservatorio de Berlín. Llegan los reconocimientos
fuera y dentro de su país natal. Honoris causa por la Universidad
de Leipzig, director de orquesta de la corte del rey de Sajonia
y director general de música del rey Federico Guillermo
IV de Prusia. Los cargos se suceden en paralelo a sus éxitos
como creador.
En el ámbito privado, contrajo matrimonio con Cecilia Jeanrenaud
a la que dejó viuda en poco tiempo ya que la muerte sobrevino
a Mendelssohn un cuatro de noviembre de 1847, en la plenitud de
su vida y en la cima de su carrera como compositor. Triunfó
de la misma manera como pianista, docente y compositor y ese día
desapareció un extraordinario e irrepetible artista romántico.