Después
de una larga carrera musical se ha consagrado como autor gracias
al gran éxito del tema "Niña, piensa en
ti" interpretado por Los Caños en el 2001.
DeMaría
no sólo ha demostrado sus dotes de compositor sino que con sus últimos trabajos ha dejado bien claro que tiene un
duende muy especial en su voz y en sus temas cargados de romanticismo
y aderezados por sus raíces flamencas.
David
Jiménez Pinteño es el verdadero nombre del artista
David DeMaría que nació en Jerez de la Frontera
en Cádiz el 20 de agosto de 1976. Siendo niño y
como no le gustaba estudiar obtuvo el título de auxiliar
de electricidad y desde muy pronto descubrió que la música
y la poesía le gustaban demasiado.
Con
tan solo 14 años formaba parte de un grupo llamado Kelliam
71 del que era el cantante. En esta formación estuvo seis
años tocando versiones de sus ídolos y grupos favoritos
como eran The Beatles y el Último de la Fila. Kelliam 71
incluso grabó un disco, pero nunca llegaron a publicarlo.
En esta temporada con su primer grupo musical, David DeMaría
aprendió a tocar la guitarra y perdió el miedo a
los escenarios en actuaciones que hacían en su instituto.
Además empezó a componer sus propios temas tanto
la letra como la música.
A
los 19 años es cuando empieza el despegue en solitario
de David DeMaría.
David
no dejó de lado su formación musical por eso en
la época de adolescente estuvo ahorrando durante dos años
para poder pagarse las clases de guitarra. Con Kelliam 71 empezaron
las primeras giras por la costa levantina y Andalucía e
incluso llegaron a tocar en las discotecas Joy Eslava, Siroco
y Silikona de Madrid. Tras este largo período con el grupo,
decidió emprender su camino en solitario y probar suerte
en un nuevo ámbito.
A
los 19 años es cuando empieza el despegue en solitario
de David DeMaría. Su primer trabajo será titulado
con su nombre y saldrá al mercado en 1997. Pero tras el
intenso trabajo de David el disco no tuvo el éxito que
se esperaba. Temas como "Aprendiendo a vivir"
y "Amor multiplicado por dos" pertenecían
al que fue su primer trabajo que se grabó en estudios italianos
y americanos y que contó con grandes músicos y productores.
Poco
más tarde vuelve a publicar otros dos trabajos que tampoco
obtienen muchas ventas. "Soñar despierto"
lo editó en 1998. Este segundo álbum fue grabado
en los estudios Kirios de Madrid y fue producido por Pablo Pinilla
y Antonio Santos. Ya en el 2001 edita otro disco titulado "El
color del destino" que incluye doce canciones grabadas
entre Madrid y Roma. En este momento parecía que la carrera
musical de David DeMaria no terminaba de despegar, pero fue el
mismo año en el que editó su tercer trabajo cuando
obtuvo un reconocimiento sonado por ser el autor de la canción
de Los Caños "Niña, piensa en ti"
que obtuvo el disco de Platino. DeMaría
siguió componiendo para otros cantantes y creó para
el siguiente álbum de Los Caños los temas: "Sin
decirnos nada" y "Agua de Luna",
canción que da título al segundo disco de los gaditanos.
Las
composiciones de David siguieron aumentado, ya que para ese entonces
compone también el tema "Lucharé hasta
el fin", single del álbum de la tan seguida Operación
Triunfo.
David
DeMaría se siente con múltiples capacidades para
continuar componiendo por lo que decide dedicarse a esa faceta
y explotarla al máximo. En el 2002 el gaditano trabaja
en el tema "Magia del corazón" que será
interpretado por David Bustamente. En esa misma época también
compone el tema "Lluvia del corazón"
para Alejandro Parreño e incluso varios temas para el musical
de Peter Pan.
"Sin
miedo a perder" es el título de su trabajo
que le llenó de éxitos y glorias después
de tres discos anteriores que no le había producido
grandes alegrías.
Llegamos
al 2003 y DeMaría sigue metido de lleno en la composición
creando temas para el trabajo de Chonchi Heredia, que cantará
"Amor de veneno". También compone
"Tú" y "Enamorada"
para la cantante Malú; y "La huella de tu adiós"
para el tercer trabajo de la sevillana Tamara que será
su tema de presentación del disco.
Pero
David DeMaría tiene un estaca clavada ya que él
quiere hacerse un hueco como cantante y en el 2003 vuelve a intentarlo
consiguiendo vender unas 90.000 copias de su trabajo y llevándose
el disco de oro. "Sin miedo a perder" es
el título de su trabajo que le llenó de éxitos
y glorias después de tres discos anteriores que no le había
producido grandes alegrías. El trabajo compuesto por 12
temas cuenta con la colaboración de los músicos
que siempre han acompañado a David que son Clemente Ferrari
y David Santiesteban. Además de contar con la producción
de Pablo Pinilla. Entre los temas destacados del disco están
"Cada vez que estoy sin ti", "Sin
miedo a perder" y "Aviones plateados",
canción perteneciente al Último de la Fila y que
DeMaría canta con Antonio Orozco.
Tras
estar consolidado en el mercado musical como cantante y como compositor,
David DeMaría vuelve a sorprendernos con: "Barcos
de Papel". El disco fue grabado entre Roma
y Madrid y producido por su productor de siempre, Pablo Pinilla.
12 son los temas que componen este trabajo y que fueron creados
mientras David estaba de gira con su anterior y exitoso álbum.
Este último disco de David DeMaría está cargado
de tintes románticos en sus baladas, de notas pop y de
aire flamenco que lo lleva en la sangre. "Barcos de
papel", "He dejado de creer" o
"Precisamente ahora" son algunos de los temas
que componen este espectacular trabajo. Además el disco
se ha editado en dos versiones, una sencilla en CD y otra que
es de lujo con el CD y un DVD que incluye más de una hora
y media de imágenes con el videoclip de su primer single
y el cómo se hizo el disco, además de un documental
para conocer mejor la trayectoria profesional y personal del cantante.
David
DeMaría, un artista que le ha costado mucho trabajo llegar
a lo más alto, pero que después de varios intentos,
al fin el público ha sabido valorar el arte de este gaditano.
Este cantante tiene muchas virtudes, la más notable es
su capacidad para componer ya que son muchos los artistas que
quieren que David les componga las letras de las canciones. Un
éxito que tras tanto sudor derramado, David DeMaría
se lo tiene muy merecido.