Los antiguos
egipcios no se dedicaron sólo a construir las pirámides,
amantes de las artes en general, la música no fue una excepción.
Gracias a las
numerosas investigaciones arqueológicas han llegado a nuestras
manos documentos y diversas representaciones gráficas que
constatan que la música tuvo un papel importante en esta
civilización fluvial que se desarrolló a lo largo
del río Nilo durante tres mil años. La música
egipcia era de una gran calidad sonora e interpretativa y nos
dejó un buen legado de instrumentos.
El Egipto primitivo fue un país
que por su situación geográfica quedó al
margen de invasiones e influencias, al menos durante las dinastías
de los periodos del Imperio Antiguo y el Medio. Fue en el año
1550 a. de C. que recibieron la visita de tribus nómadas.
Por primera vez, Egipto toma contacto con oriente y esto aportará
nuevos estilos musicales e instrumentos al delta del Nilo. Representará
el inicio del bautizado como Imperio Nuevo.
Aunque Egipto pasó a la
historia por la grandiosidad de sus obras arquitectónicas,
sus habitantes dedicaron gran parte de su tiempo libre a cantar
y bailar, siempre al son de numerosos instrumentos. La música
estuvo siempre presente en ceremonias religiosas de carácter
ritual, así como en las fiestas de la corte del faraón
y en otros eventos más populares donde la música
profana era la reina.
Por otro lado, la voz humana se
consideraba el instrumento más poderoso para llegar a los
dioses durante la celebración de los rituales religiosos.
En estos casos, los sacerdotes, o las sacerdotisas cuando se representaba
a las diosas, eran los encargados de entonar himnos y cantos en
honor a las divinidades, acompañados, en ocasiones, por
instrumentos. Por las pinturas encontradas se puede llegar a deducir
que la figura de los cantores era muy importante, ya que con sus
gestos marcaban la entrada y el ritmo a los instrumentistas.
La música
egipcia era de una gran calidad sonora e interpretativa y
nos dejó un buen legado de instrumentos.
Está claro que en todo
el mundo faraónico de Egipto, la música tuvo un
gran papel. Los músicos de la corte, que ocupaban cargos
privilegiados, cantaban, tocaban instrumentos e incluso bailaban
a petición del faraón que era considerado rey, dios
y dueño de todo lo que había en Egipto y, al que
al parecer, le gustaba tanto disfrutar la fiesta como dar órdenes.
La música en el Egipto
antiguo se transmitía oralmente, hecho que no ha ayudado
a la hora de conocer más sobre sus cantos. Sí que se sabe
que utilizaban ya, una escala de siete sonidos relacionando las
notas musicales con los siete planetas.
Casi siempre, los cantores se
hacían acompañar de algún que otro instrumento.
Existió una gran variedad de ellos que ayudaron a completar
la práctica musical egipcia. Se tiene conocimiento, a través
de los frescos hallados, que los egipcios tocaban el sistro, un
instrumento en forma de U formado por unas barras cruzadas donde
colgaban unas placas metálicas que producían un
sonido que recuerda el de las campanas. El sistro se presencia durante las ceremonias religiosas y en los eventos
de carácter más popular.
En ocasiones, otro instrumento
se unía al sistro durante el recital, era el crótalo.
Éste se considera el antecesor de las actuales castañuelas,
compuesto por dos tablillas alargadas de madera o de marfil unidas
por la base. Junto al sistro y al crótalo, otro instrumento
de percusión fue el tambor. Los primeros tambores llevaban
un parche tensado sobre un marco que solía ser de tierra
cocida.
El instrumento más privilegiado
en el mundo egipcio antiguo fue el arpa, que fue evolucionando
en las distintas etapas que vivió el país del Nilo.
Durante el Imperio Antiguo dominó el arpa arqueada de dimensiones
colosales y provista de seis a ocho cuerdas. Mientras que en el
Imperio Medio el arpa se adorna, incluso a veces, se esculpe la
cabeza del faraón en el mango. Finalmente, en el Imperio
Nuevo, el arpa se ensancha llegando a tener hasta dieciocho cuerdas
hasta que aparece el arpa angular. Otro instrumento de cuerda,
la lira, también dominará en el país de las pirámides. Las primeras eran de madera y datan del 2000
a. de C, un instrumento que también tuvo su evolución.
Se
sabe que utilizaban ya, una escala de siete sonidos relacionando
las notas musicales con los siete planetas.
En el Egipto antiguo existieron
también numerosos y variados instrumentos de viento como
flautas, trompetas y clarinetes que se fueron perfeccionando a
lo largo de los años. Säbit se llamaba la flauta más
antigua de la civilización del Nilo. Solía ser bastante
larga, hasta un metro podía llegar a medir y como la mayoría
de los instrumentos egipcios se tocaba para acompañar los
cantos y las danzas. La existencia de otro instrumento de viento
como es el clarinete se la debemos a los antiguos egipcios. Por
otra parte, las primeras trompetas se construían de bronce
o de plata. Se encontraron ejemplos de ellas en las tumbas del
faraón Tutankamon. Es uno de los instrumentos que tenía
una función más militar.
Los habitantes de Egipto tomaron
influencia oriental tanto de las invasiones nómadas como
de su contacto con Mesopotámia. La música egipcia
quedó influenciada por todos estos pueblos y a partir de
aquí coge un estilo más oriental, más profano.
Todas estas culturas orientales trajeron música, danzas
y nuevos instrumentos, de origen asiático. Uno de los más
destacados fue el oboe doble.
Posteriormente, Egipto recibió
la visita de los griegos y los romanos. Así, el país
del Nilo no sólo recibió influencias sino que también
exportó conocimientos musicales. A través de Creta,
por ejemplo, la cultura egipcia llegó hasta Grecia y también
su manera de hacer música.
Contrariamente a lo que se puede
pensar, el hecho de estar supeditados a un faraón no era
visto para el pueblo egipcio como una explotación. Debemos
tener en cuenta que consideraban que el faraón era como
un dios. Aparte, creían en la vida después de la
muerte y en esto basaban su filosofía. Es por esto quizás
que fue un pueblo que se caracterizó por la armonía
y el saber vivir. En todas estas creencias y su moral ante la
existencia, la música fue su medio de comunicación
con las divinidades y con el faraón. Los egipcios amaban
la tranquilidad y la justicia y quizás por eso utilizaron
el mismo jeroglífico para designar alegría y música
porque, en definitiva, qué es música sino alegría.