Tras la
caída del Imperio Romano, en Europa reina la incultura
general e Italia no es una excepción. Ello, sin embargo,
no será un impedimento para la música sino más
bien al contrario. Y es que sólo sabían escribir
en los monasterios y ello facilita que se transmita la información
a través de la música.
De este modo, existían una
serie de cantores, recitadores y músicos llamados juglares,
que iban de pueblo en pueblo recitando versos y cantándolos.
Algunas de estas tradiciones orales se han conservado por escrito.
Se trata de los cantares de gesta.
En el Trecento italiano la música
tiene un papel relevante. Aunque en toda Europa el siglo XIV se
caracteriza por la inestabilidad a todos los niveles (político,
social y económico) en Italia surgió un movimiento
literario muy importante denominado Dolce Stil Nuovo. Se trata
de una nueva expresión lírica liderada por Boccaccio,
Dante y Petrarca.
En el Trecento
italiano la música tiene un papel relevante. Aunque
en toda Europa el siglo XIV se caracteriza por...
Pero en el plano musical, los italianos
del siglo XIV tampoco se quedan cortos, ya que desarrollan también
un dulce estilo nuevo de composición. Éste, más
tarde, será conocido como Ars Nova italiano. El término
proviene de la música que se hacía en Francia en
ese mismo periodo. Pero, al contrario que en la música
francesa, en la italiana la polifonía profana surge repentinamente
en el Trecento o siglo XIV. Por este motivo algunos expertos opinan
que una música que ha florecido independientemente a la
francesa no se la debería denominar igual. Y es que esta
música italiana se diferencia claramente del Ars Nova francés.
No se apoyó en ello, sino en las teorías musicales
de Marcheto de Padova. En el siglo XIV el panorama musical se
concentra en el norte de Italia. Los repertorios se conservan
en los populares Codex Rossi. Señalaremos autores importantes
como Jacopo da Bologna o Giovanni da Firenze.
Los madrigales son la primera manifestación
del Ars Nova en Italia. La polifanía profana italiana busca
satisfacer el refinado gusto de los aristócratas y de una
burguesía creciente. Así cuida especialmente el
texto poético, la línea melódica, la vocalización
y al contrario que la música francesa, se desprende de
complicaciones rítmicas.
El madrigal del siglo XVI tiene algunas
diferencias que el citado anteriormente. Sus autores serán
Monteverdi, Gesualdo y Marenzio, entre otros. Pero ambos son una
forma poética- musical bastante libre, normalmente de temática
amorosa o pastoril. Se dice que el término proviene de
"mandriale" que significa rebaño. Por otro
lado, también en el siglo XVI, se empleó por primera
vez el término "concerto" en Italia. Pero eso
sí, no se hizo habitual hasta el año 1600, en los
inicios del barroco. Al principio las palabras "concerto"
y "concertato" se referían a una mezcla de
colores tonales instrumentales, vocales o mixtos. Se podían
aplicar a distintas piezas, tanto sagradas como profanas, que
empleaban un grupo mixto de instrumentos, cantantes o ambos.
Los
artistas italianos de más éxito en estos momentos
son: Tiziano Ferro, Zucchero, Neck, Eros Ramazzotti y Laura
Pausini, entre otros.
La palabra sonata aparecía cada vez
más en los títulos de las composiciones instrumentales
de los siglos XVI y XVII. Tal calificación se refería
al hecho de ser una pieza sonora instrumental. De este modo, tales
composiciones musicales se diferenciaban de las que simplemente
eran vocales. En aquel entonces tal término no implicaba
una forma o estilo de composición en concreto. Simplemente
era música sin voz. Pero la forma y el estilo de la sonata
se empezaron a desarrollar en Italia entre finales del siglo XVI
y comienzos del XVII, al cultivarse por primera vez la música
instrumental a gran escala. La forma tenía diferentes secciones
delineadas en tiempos y texturas contrastantes.
A mediados del siglo XVIII el término
sonata empezó a utilizarse sólo cuando había
un instrumento de teclado solista o algún otro instrumento
sólo, acompañado por un teclado. La sonata fue importante
y decisiva en ese periodo. Y es que influenció toda la música:
las sinfonías, los conciertos, los cuartetos de cuerda,
etc.
Aunque el teatro de ópera nace en
Venecia en 1637, los compositores italianos más espléndidos
serán los del siglo XIX. De este modo, los nombres más
importantes son los de Rossini, Donizetti, Bellini, Puccini y
Verdi. Éstos supieron plasmar a la perfección, tanto
el pensamiento como la sensibilidad de toda una época.
La ópera era el medio más adecuado para manifestar,
por ejemplo, la desilusión que sufrieron los italianos
después de la Unidad. Ello fue reflejado de forma magistral
en "Don Carlos" de Verdi. La ópera te permite
expresar todo. Unas veces es sátira y otras muchas exageraciones.
Así, si por ejemplo un personaje es asesinado a veces hasta
sigue cantando. Además, la ópera lírica tiene
una riqueza tal que hasta ha sido definida como un género
literario. Por otro lado, es en la ópera donde el papel
de la mujer, tan rebajado en la época, se eleva y cobra
importancia. Así, en este contexto musical el sexo femenino
es esencial y brilla por sí mismo en la ópera. Una
de estas mujeres, espléndidas y dramáticas, que
serán recordadas para siempre es Lucia de Lamermoor, del
gran maestro Donizetti.
La música clásica italiana
sigue vigente hoy en día. Así un monstruo de esta
música es el tenor Luciano Pavarotti, que triunfó
en el siglo XX a través de sus magníficos cantos.
Y todavía lo sigue haciendo, aunque muy pronto ya no en
público, ya que según noticias recientes el cantante
de ópera se retirará de los escenarios dentro de
poco tiempo.
Pero los siglos XX/XXI también hacen
referencia a una época llena de música moderna.
Así, los artistas italianos de más éxito
en estos momentos son: Tiziano Ferro, Zucchero, Neck, Eros Ramazzotti
y Laura Pausini, entre otros. Ramazzotti y Pausini nos deleitan
con suaves y dulces melodías italianas. Laura Pausini es
la reina indiscutible de la balada italiana en la actualidad,
mientras que de los mencionados es probablemente Eros Ramazzotti
del que se puede decir que tiene la carrera artística más
consolidada. Y es que el genial cantante italiano ha cosechado
éxitos durante muchos años. Además tanto
él como los otros cantantes mencionados gozan de un gran
éxito en nuestro país, ya que el público
español sabe apreciar la calidad y la autenticidad de su
música. El más rompedor y con una carrera más
corta, por haber irrumpido recientemente en los escenarios, es
Ferro. Un artista con gran proyección.