El
nacimiento de la ópera, el teatro cantado del barroco
::
Aparece la figura de los "castrati" ::
Si la
música es un arte y el teatro otro existe la posibilidad
que la suma dé como resultado una especie de arte elevado
al cuadrado.
La solución
a este problema matemático la encontraron los italianos
de la transición del Renacimiento al Barroco que sin darse
cuenta desarrollarían un género musical que abriría
una nueva etapa de la historia de la música. Realmente,
y ahora musicalmente hablando, se puede afirmar que existe un
antes y un después con la aparición de la ópera.
Si la música
es un arte y el teatro otro existe la posibilidad que la
suma dé como resultado una especie de arte elevado
al cuadrado.
Ya desde tiempos
antiguos, la música había tenido siempre un hueco
durante las representaciones teatrales. Sin ir más lejos,
durante el Renacimiento, entre los distintos actos de las tragedias
o comedias se intercalaban los llamados intermedios. Se trataba
de puestas en escena pastoriles o mitológicas que de una
forma u otra se convertirían en el antecedente de la ópera.
Es precisamente en Florencia donde
un grupo de amantes del arte que se hacían llamar Camerata
Fiorentina empiezan a interesarse por un documento que habla
de la música griega integramente relacionada con el estilo
teatral. Era lo más parecido a un espectáculo cantado
que serviría de pauta a un género musical, la opera
in musica, acabado de nacer. Nunca una reunión musical
había tenido tanto éxito. Los integrantes de la
Camerata sintieron que había fracasado su plan
de recuperar la música del teatro griego antiguo pero,
sin darse cuenta , cambiaron la forma de ver el teatro o la forma
de escuchar la música depende de la interpretación
de cada uno.
Aunque el género dramático
nace durante el Renacimiento, la ópera llega a su máximo
esplendor en plena época del Barroco que marca la entrada
en el mundo moderno. Todas las artes en general tuvieron un desarrollo
espectacular y en especial, la música. Llegado este momento,
la música se separa de la voz y del texto. Con esto se
consigue también elevar el contenido expresivo de la letra
que provoca a su vez una nueva técnica de canto, un recitado
entonado llamado ópera.
En la Italia del Barroco, Claudio
Monteverdi, considerado el primer gran compositor de óperas,
será uno de los responsables de querer dar ese protagonismo
a la música por encima del texto. Además introduce
el papel de la orquestra. A partir de este momento desaparece
el primitivo estilo de la opera in musica que da lugar
a la ópera lírica, todo un género dramático.
En este nuevo género más dramático el canto
aparcará el ya pasado de moda cantado-hablado.
Cuenta la mitología griega
que Dafne hija del dios río para escapar a la persecusión
de Apolo suplicó a su padre que la metamorfoseara en laurel.
Esta estremecedora historia sirvió de inspiración
a Jacobo Peri compositor de la primera ópera representada
que se estrenó en Florencia en 1597 con el nombre de la
ninfa que personifica el laurel.
La ópera echó rápidamente
raíces en Venecia donde surgió una escuela operística
autóctona. Todo esto coincide con la época de los
castrati. Los italianos se tomaron muy a pecho lo de
su invento operístico y su afán de conseguir voces
angelicales les llevó a castrar a un sin número
de niños para que sus voces no cambiaran y sonaran más
agudas. Aunque cueste de creer estos personajes se hicieron muy
populares. Actuaban en papeles femeninos y por si fuera poco el
público los valoraba más por sus voces de niño
en cuerpo de adulto que por sus dotes escénicos.
Es normal que un género
tan especial y prometedor como la ópera no tardara en cuajar
a otros países europeos. Francia prefirió crear
una ópera propia, la tragedia lírica, y resistirse
a la invasión del estilo italiano. Para conseguirlo lo
hizo de la mejor manera que pudo y fue incorporando la danza a
la escena. Destacar la figura del maestro Jean-Baptiste Lully
autor de óperas tan conocidas como Psyqué y Perseo.
La ópera
es una forma musical compleja compuesta por una obertura
orquestral, arias, dúos, tríos, coros, recitativos
y fragmentos orquestrales, una obra teatral enteramente
musical.
Otra suerte corrió en Inglaterra
donde la ópera llegó tarde y se impuso el género
dramático italiano por encima del inglés. Por otro
lado, muchos músicos italianos viajan a Alemania llevando
consigo su nueva idea de música. El estilo italiano choca
con la Alemania protestante dando lugar a un género propio.
La música escénica
se manifiesta también en España donde se compusieron
algunas óperas. Aunque desgraciadamente la música
de las primeras obras dramáticas no se conserva, sí que
se sabe que los textos pertenecen a escritores de renombre como
Calderón de la Barca y Lope de Vega. La primera ópera
de la que sí nos llegó la música y que pertenece
a los orígenes del teatro cantado en España es "Celos
aún del aire matan" del compositor Juan Hidalgo y
texto, como no, de Calderón de la Barca. Estas obras serán
las precursoras de la zarzuela, una manera de hacer ópera
a la española. Se trataba de unas representaciones donde
se mezclaban partes cantadas con partes habladas. Zarzuela es
un curioso nombre para bautizar a una forma de hacer música
pero que tiene una simple respuesta debido al escenario donde
se realizaban dichas representaciones, la residencia campestre
de Felipe IV, la Zarzuela.
Pero la ópera era demasiado
arte para parar sus pasos en Europa y no lo hizo porque cruzó
el atlántico y en latinoamérica empezaron adaptando
óperas italianas u obras escénicas españolas
pero no tardaron en aparecer las primeras óperas autóctonas.
Introdujeron a este tipo de música elementos folklóricos
hasta que terminaron por decidirse por una de carácter
universal.
La ópera es una forma musical
compleja compuesta por una obertura orquestral, arias, dúos,
tríos, coros, recitativos y fragmentos orquestrales, una
obra teatral enteramente musical. Esta obra dramática que
en los primeros tiempos era considerada una forma literaria en
el que la música no era más que un elemento agregado
no paró de evolucionar hasta convertirse en uno de los
géneros musicales más preciados por su ambigüedad
al unir dos artes tan diferentes y a la vez tan preciados por
el público.
Desde el nacimiento de la ópera
hasta nuestros días ha llovido mucho pero todavía
hoy esta forma musical es capaz de levantar pasiones y no sólo
en los amantes del canto y de la música de orquestra sino
también entre los aficionados al teatro. Seguro que los
artistas del Renacimiento fueron conscientes del "monstruo
musical" que habían creado cuando vieron que durante
el Barroco el género dramático se convertía
en uno de los acontecimientos musicales más adorados. Incluso
en nuestros días la magia de la ópera sigue llenando
los teatros de todo el mundo.