El
soul, al igual que el rythm and blues, es la música por
excelencia de los años cincuenta en Estados Unidos. En
esa época los negros norteamericanos apoyan plenamente
a los líderes que luchan contra el racismo.
El
término peyorativo de "Música de Raza"
por fin es considerado como tal.
Lo
hacen siempre con el soul y la música negra, en general,
de fondo. Es su manera de sentir y también su forma de
reafirmarse en su identidad racial. Pero el soul, como veremos,
tendrá tal éxito que será aceptado y gozado
por todo el planeta. Y es que la música no entiende de
barreras ni de prejuicios. Su lenguaje universal puede llegar
a cualquier persona que simplemente esté dispuesta a escucharla.
Los
primeros orígenes del soul los hallamos en el blues, el
gospel y el rag-time del siglo XIX. Luego, en los años
20, la gente va a disfrutar con la música jazz de los clubs
nocturnos. En la década siguiente los gustos de la gente
de color están todavía más ligados a sus
auténticas raíces. La música para estas fiestas
se llamará "race music" (música de raza)
y se edita en los "race records" (discos de raza).
Éstos salen prácticamente al mismo tiempo que los
"normales". En los años 40 las "Big band"
y el swing pierden protagonismo. Pronto se integrará la
"race music" en el comercio regular. El término
peyorativo de "Música de Raza" por fin es considerado
como tal. Este nombre que ahora resulta inapropiado se empieza
a cambiar por "rythm and blues" o "funk",
según el estilo.
Con
la Segunda Guerra Mundial y la posguerra llega una época
de mucha escasez. Sobretodo para las capas bajas de la sociedad.
Empieza a haber migraciones al norte y al oeste. En este contexto
histórico comienza a cuajar el r&b en el público
blanco, que ya había asimilado el jazz anteriormente. Los
negros, poco a poco se van haciendo un lugar. Actores de color
como Sidney Poitier y Harry Belafonte adquieren gran fama. Dorothy
Dandridge es nominada a los Oscar. El r&b evoluciona y crece
rápidamente. Tanto los elementos jazzísticos como
latinos van influenciando el r&b de los años 50. Así
lo van enriqueciendo y también lo apagan, en cierto modo.
El gospel cobra importancia y se introduce en el mundo artístico,
debido a varios cantantes de iglesia, como son: Ray Charles y
Sam Cooke. Empieza así la "era soul" .
Ray
Charles, del cual se ha realizado recientemente una película
de éxito, titulada "Ray", es uno de los líderes
indiscutibles del soul. Y es que Charles plasmó su genial
talento a través de una mezcla de gospel y blues de forma
tan genuina, que el estilo que se derivaba de sus melodías
fue bautizado como soul. En la década de los cincuenta,
cuando grababa en Atlantic Records este cantante que también
era un pianista sin igual, consiguió unir de forma única
la música secular con la religiosa. Esa música que
escuchaba en la iglesia, cuando todavía era un crío,
encontró un lugar en su estilo, de mayor. Según
él logró: "mezclar la música gospel
y los patrones rítmicos del blues". Pero Ray
fue progresando. De este modo, después de un tiempo también
introdujo rasgos del country y del big band en su música.
Se trata, sin duda, de uno de los genios musicales más
completos del siglo XX. Tenía el poder de cantar con la
profundidad del blues o con la suavidad del pop. Se servía
de esos registros según la ocasión. Señalaba,
así, los contrastes emocionales que había en sus
canciones. Ya en sus comienzos, sus melodías sonaban como
las de un sabio, que conoce perfectamente los altos y bajos de
la persona. Otra de sus virtudes es que siempre luchó por
ser simplemente Ray Charles. Según éste: "Cuando
empecé en esto, traté de imitar a Nat "King"
Cole porque realmente lo amaba... Pero una mañana cuando
me desperté dije: "gente, díganme cada vez
que suene como Nat Cole, pero esperen un minuto, ni siquiera saben
mi nombre". Asustado como estaba, porque tenía
trabajos que sonaban como él, dije: "bien, tengo
que cambiar porque nadie sabe quien soy". Mi madre me enseñó
una cosa: "sé tu mismo muchacho". "Y
esa es la premisa que he seguido". El cantante de "Georgia
on my mind" realizó más de 60 discos y su
influencia la hallamos en diferentes generaciones de músicos
tanto de soul como de rock.
James
Brown o "Mr.Dinamita" es otro de los grandes del soul.
En 1953 entró a formar parte de un grupo de gospel: "Starlighters".
Desde su llegada, el grupo fue cambiando del estilo gospel al
rythm and blues, sin abandonar el primer estilo. El grupo se pasó
a llamar "Famous Flames". Como vemos, al igual que
Ray Charles, James Brown también mezcló música
espiritual y blues, produciendo el mágico sonido del soul.
El cantante nos ha regalado míticas canciones como "I
feel good" o "Sex machine", entre muchas otras.
Los
70 son, pues, imprescindibles para la consolidación
del soul.
La
de los 70 es otra década relevante para la música
soul. En este periodo la industria del disco crece en gran manera.
De este modo, también avanza la industria negra del espectáculo,
a pasos agigantados. Los hombres de negocios de color invierten
en los artistas de su raza. Los actores y modelos negros salen
en anuncios publicitarios, así como en el cine. La música
negra progresa de forma considerable. Se ha consolidado una nueva
burguesía de raza negra en Estados Unidos. Las empresas,
pues, realizan productos para esta capa social. Nuevos grupos
musicales como O’jays o Spinners consiguen un éxito
de ventas enorme. El Black Message lo domina todo, hasta los Hits
Parades. Es un periodo de búsqueda de identidad y de amor
a las raíces más profundas de la persona. Se indaga
en el pasado africano. También se dan numerosas conversiones
al islam, que ha ganado poder político. Ejemplo de ello
son los Black Muslims. Aparece el sofistisoul que en sus inicios
es un tanto sicodélico. Pero este soul va a evolucionar
hacia otras campos artísticos. Sobretodo, en el momento
en que la industria del disco abre paso a los jóvenes músicos,
que tienen una formación de conservatorio.
Con
las nuevas tecnologías nacen también innovadores
estilos musicales. Los grandes de esta época serán
Stevie Wonder y Herbie Hancock, entre otros. Llega el renacer
de la música negra más bailable. Y es que con la
primera crisis del petróleo surge una gran necesidad de
pasarlo bien y distraerse. Ello crea un mercado gigantesco para
las producciones del soul más discotequero. Ello resulta
ser un auténtico boom mundial y es un avance importante
en la integración de la música negra en el mercado
comercial. Los 70 son, pues, imprescindibles para la consolidación
del soul, que surgió en los 50 y maduró, adquiriendo
éxito mundial.