Unión
de Myanmar - Birmania
:: Todavía
una joya por descubrir ::
Birmania
es un país muy poco contaminado por el turismo, que conserva
viejas tradiciones y costumbres. Posee gran riqueza artística
y en la antigüedad era conocida como la Tierra del Oro por
su abundancia de recursos naturales.
SUPERFICIE 676.552
km²
POBLACIÓN 42.238.224 habitantes
DENSIDAD
62 hab/km²
CAPITAL Yangon
LENGUA
Birmano; + lenguas étnicas minoritarias
RELIGIÓN
Budistas
89% Musulmanes 4% Baptistas 3%
Su
extensión es de 676.552 km²
y limita con China, India, Tailandia y Laos. El país goza
de numerosas montañas y valles, y en la zonas de Pagan y Mandalay hay fabulosos arrozales. Las junglas
birmanas, por su parte, albergan faisanes, loros, búfalos
salvajes y gacelas. También son abundantes los elefantes,
los tigres y los leopardos. Entre su población aproximada
de 40 millones de habitantes se entremezclan birmanos, mons, chinos,
indios, como también gentes de las montañas con
sus peculiaridades, formando diferentes grupos como los shan,
chin, karen, etc...
El desarrollo industrial es prácticamente inexistente.
Aparte de unos pocos hoteles nuevos de lujo en la capital, las
cosas son tranquilas y tradicionales. Es un país donde
gran parte de la actividad vital tiene lugar en pueblos y aldeas.
Existen tribus diversas, con costumbres ancestrales, algunas muy
llamativas como la de las mujeres jirafa.
La religión de la mayoría de la población
(80%) es el budismo therevada, el más antiguo y puro. Pero
también se practica el hinduismo, el islamismo y el cristianismo,
así como hay un número no despreciable de animistas
entre las gentes de las montañas. Los animistas creen en
una serie de espíritus, los nat, que se clasifican en benefactores
y destructores.
La
capital del país es Yangon, también
denominada Rangún. Aunque no se puede
decir que sea hermosa, es extremadamente curiosa. Es una ciudad
pacífica en la que se puede pasear a cualquier hora con
libertad. Las gentes son agradables y hospitalarias. La ciudad
cuenta con áreas muy apacibles y algunos edificios coloniales.
Las calles de Rangún, invitan a pasear
y a contemplar la diversidad de población que vive en ella
y la proximidad del centro, del Lago Real, le
proporciona una atmósfera de quietud al atardecer. El edificio
más importante de la ciudad es la Pagoda
de Shwedagon, considerada por muchos como una
de las mejores y más espléndidas del mundo. La pagoda,
inmensa y colosal, tiene varios accesos que son recomendables
visitar ya que cada uno cuenta con interesantes motivos e imágenes
religiosas, pinturas y finas esculturas búdicas. Cada acceso
alcanza la stupa que está en una pequeña
colina. El visitante debe dejarse seducir también por el
ambiente que rodea al monumento marcado por una multitud de personas
de todas las edades y condiciones sumidas en profunda meditación.
Existen multitud de pabellones, imágenes, salas para la
meditación y el recogimiento, relieves, esculturas, etc...
Aunque toda ella es espectacular se debe prestar especial atención
a la Pagoda de Naungdawgyi, la de Mahobodhi,
el Pabellón de los Arakinais y el Pabellón
Chino. La stupa tiene una circunferencia
de 450 metros y está circunvalada por decenas de stupas
de diferentes dimensiones.
Además de esta gran joya arquitectónica,
en la capital existen también otras pagodas de gran belleza
como la Pagoda de Botataung que según
la tradición conserva un caballo de Buda, la de
Sule que cuenta también con importantes reliquias
y tiene una antigüedad de más de 2000 años
y la Pagoda de Kaba Aye que guarda un relieve
de Buda impresionante y, aunque está a 11 kms de la ciudad
merece la pena visitar. Es recomendable pasear por Strand
Road, Theinhyu Street, Lewis
Street, Phayre Street y todas las calles
adyacentes, como también lo es observar el atardecer junto
al gran río de Rangún.
Otro
centro de interés de la ciudad son los distintos mercados de la ciudad. Destacan: el de Bogyoke Ze,
donde se trabaja la laca, la plata y la artesanía en general;
el Mercado de Especies Theingyi Ze, el Nuevo
Mercado ( de productos alimenticios) y el mercado
nocturno Bya Ze.
En la capital hay excelentes lacas, adornos de plata y madreperla,
rubíes, zafiros, piedras semipreciosas, bandejas y tapices
en relieves espectaculares. Es recomendable regatear para obtener
precios más ajustados.
La
segunda ciudad más importantes es Mandalay,
rica en cultura y salpicada por decenas de pagodas que son su
marca distintiva. Junto a ellas se respira una paz extraordinaria.
Es recomendable asistir a algún acto cultural en honor
del Buda para poder comprobar la gran religiosidad del pueblo
birmano. Monumentalmente la ciudad destaca por sus monasterios
y pagodas. En relación a los primeros el más importante
es el de Shwe Nandaw, conocido con el nombre
del Palacio Dorado que cuenta con una
impresionante
decoración interior e impresionantes esculturas. Las pagodas,
por su parte son obras maestras; aunque hay dos realmente sorprendentes:
la de Kuthodaw construida con 729 monolitos de
mármol blanco y la de Mahamuni, cuya escultura
de Buda es cubierta de laminillas de oro por los devotos para
rendirle culto.
A
Pagan, otra de las ciudades destacables del país,
se la conoce como la ciudad de los 4 millones de pagodas. Es el
enclave arqueológico más destacado del Sudeste Asiático
y describir todos los monumentos con los que cuenta es prácticamente
imposible. Multitud de pagodas (stupas) y templos, unas 2217,
se extienden sobre una extensa estepa cuyos amaneceres y atardeceres
son realmente deslumbrantes. Las vistas que se obtienen desde
la parte alta de algunos templos es maravillosa, por lo que es
interesante subir.
Hay dos templos que destacan sobre los demás y son: el
de Ananda, el más venerado por los budistas
birmanos, de 55 metros y con impresionantes imágenes de
Buda; y el templo de Thatbyinnyu, el monumento
más alto del recinto que cuenta con una colosal imagen
del Buda sentado. La Pagoda Shwezigon, al más
puro estilo birmano y la de Buyapa, son las más
importantes del enclave.