Brujas
es una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa,
de ahí que sea el destino turístico más popular
de Bélgica, siendo la época estival cuando más
visitantes acoge.
Pero éste
no es su único atractivo, ya que sus museos albergan algunas
de las mejores obras del arte flamenco y la belleza arquitectónica
de toda la ciudad en general impresiona al turista más
exigente.
La estación
de tren está al sur de la ciudad a veinte minutos del centro
y la oficina de turismo está en el mismo centro ( Burg
11), donde también se puede cambiar moneda.
Para comenzar la visita a Brujas se recomienda tomar como punto
de partida el Markt (plaza del mercado), que
ha sido durante siglos el centro de la vida comercial de la ciudad.
Tres de los cuatro lados de la plaza están formados por
fachadas en gablete y ocupan un amplio espacio abierto.
El centro
de la plaza está decorada con la estatua de los héroes
medievales, Jan Breydel y Pieter de Coninck, líderes de
los comuneros de Flandes cuando derrotaron a los aristócratas
de Francia.
En la parte sur de alza el Belfort (campanario)
octogonal, construido en el siglo XIII, época de máximo
apogeo de la ciudad y que se eleva sobre los edificios alcanzando
una altura de 82 metros. En el interior hay una sala donde se
guardan bajo llave las cartas estatuarias de la ciudad. La linterna
octogonal que corona la torre, se añadió en el siglo
XV y tiene las 47 campanas del carillón de Brujas.
Al pie del campanario está el Halle (Salón
de los tejidos). Es un edificio del siglo XIII, muy restaurado
y que en su época estaba ocupado por estanterías
con paños de llamativos colores.
En los lados
norte y oeste de la plaza se encuentran antiguos edificios gremiales
que actualmente están ocupados por restaurantes de mala
calidad; en el lado este está la sede del gobierno provincial
y la oficina de correos.
La
calle Breidelstraat desemboca en Burg, una plaza
encantadora cuya mitad sur está decorada con algunos de
los edificios más bellos de la ciudad. Su nombre se debe
a la fortaleza que hace siglos construyó allí Balduino
Brazo de Hierro. Uno de los mejores edificios es la Heilig
Bloed Basiliek (Basílica de la Sagrada Sangre),
llamada así porque en su interior se guarda desde 1150
la santa reliquia de la sangre de Cristo.
La capilla
se divide en dos: la Capilla Baja, que conserva su austero carácter románico del siglo XII y cuya escena bautismal es original;
y la Capilla Alta, a la que se accede gracias a un hermosa escalera
gótica y donde se conserva la Santa Sangre, guardada en
un hermoso tabernáculo de plata y que es sacada en procesión
el día de la Ascensión. En el diminuto Tesoro se
puede ver el impresionante relicario en que se lleva la Santa
Sangre durante la procesión.
Al lado de la Basílica está el Stadhuis (Ayuntamiento), con una hermosa fachada de arenisca adornada de
torreones. Se construyó en el siglo XIV, y sus recias líneas
verticales han servido de modelo a ayuntamientos de muchas otras
ciudades flamencas. La sala más importante es la conocida
con el nombre de salón gótico, cuyo techo con doble
bóveda de madera está adornado con frescos del siglo
XIX con representaciones del Nuevo Testamento e ilustraciones
de la historia de la ciudad; en la sala contigua se puede ver
una colección de monedas y sellos.
El Ayuntamiento
está unido por un puente al Oude Griffie (archivo). Es
un edificio construido con una mezcla de elementos góticos
y del Renacimiento flamenco y coronado por una imagen de la Justicia
acompañada de Moisés y Aarón.
También
en la plaza está el Bruges Vrije Museum (museo del Consejo del Condado de Brujas). Su principal tesoro
es la sala norte que cuenta con una enorme chimenea tallada en
roble oscuro y mármol negro. Es un magnífico ejemplo
de escultura del Renacimiento que se construyó para celebrar
la derrota de los franceses en Pavia.
Otros museos
importantes de la ciudad son:
El Groeninge Museum (en Djiver 12) que contiene
una excelente muestra de la pintura flamenca desde el siglo XIV
hasta el XX; el Grurthuse Museum (en Dijver 17)
que alberga una variada colección de arte y de artes aplicadas;
al lado (Dijver 16) está el Branwyn Museum
que contiene cientos de dibujos y pinturas de Frank Brangwyn;
y el Membling Museum (en Mariaastraat 38), emplazado
en el medieval hospital de San Juan. Aunque sólo tiene
6 obras, son de altísima calidad, especialmente las pinturas
en miniatura que adornan el Relicario de Santa Úrsula.
La
catedral de la ciudad (Kathedraal Sint Salvator,
en Streenstraat) es un impresionante edificio gótico en
el que destacan las capillas que irradian del coro. Cuenta con
un museo en el que hay obras de Dirk Bouts, Lancelo Blondeel y
Pieter Pourbus.
Otro de los edificios religiosos más importantes de la
ciudad es la Onzwe-Lieve-Vrouwekerk (iglesia
de Nuestra Señora, en Gruuthusestraat), construida en estilo
gótico temprano y cuyo tesoro es la pequeña Virgen
con el niño, labrada en mármol, una obra de juventud
de Miguel Ángel que fue traída de Toscana por un
comerciante flamenco. También se pueden ver dos mausoleos:
el de Carlos el Temerario y el de su hija María de Borgoña,
bellos ejemplos de escultura renacentista.
En
el extremo sur del centro urbano está el Minnewater (el puerto interior) que se creó en el siglo XIII para
ampliar la capacidad comercial de la ciudad. En el extremo norte
del puerto está el Begijnhof (monasterio),
un tranquilo recinto de casas alrededor de un jardín de hierba. La mayoría de los edificios que se pueden ver son
de los siglos XVI o XVII, pero han mantenido el estilo arquitectónico
de los que los precedieron.