Siendo
la capital de España, Madrid se ha convertido en un lugar
repleto de turistas, de culturas y de estilos. Desde lo más
moderno hasta lo más castizo lo podemos encontrar en las
calles madrileñas.
Está repleta de museos y pinacotecas de máxima categoría a nivel mundial
Los
bocadillos de calamares, los Hare Krisnhas en el Rastro, los ejecutivos en la Castellana,
los grandes edificios y un sinfín de cosas buenas más
hacen que todo aquel que vaya a Madrid quiera quedarse y es que la ciudad
posee un patrimonio artístico-histórico de primer orden a nivel mundial.
El
corazón de Madrid es, indudablemente, el kilómetro
0 situado en la ya mítica Puerta del Sol. De este punto
arrancan las carreteras nacionales de España y es uno de los lugares de
más afluencia de gente debido a sus comercios, hoteles y restaurantes.
El origen data del siglo XV que es cuando se construyó
la Puerta. En dicho edificio se encuentra el reloj más famoso de España, datado del siglo XIX, ya que sus campanadas de fin de año son seguidas por millones de españoles desde la misma plaza o a través de diversos canales de televisión. En frente del reloj se encuentra la famosa estatua
del Oso y el Madroño que ya se ha convertido en un típico lugar
de encuentro. Las principales calles de Madrid salen de la Puerta
del sol.
Entre
los múltiples edificios y museos del centro de la ciudad
destacan el Real Monasterio de las Descalzas Reales; el palacio
de Gaviria que es un hermoso edifico del siglo XIX, y la Academia
de Bellas Artes de San Fernando que alberga una enorme colección
de pintura con obras de Zurbarán, El Greco, Sorolla, Velázquez , Rubens y Goya entre otros.
La Plaza Mayor es otro de los lugares
con gran encanto debido a sus colores, sus terrazas, sus músicos,
y sus pintores que la llena de vida. Esta plaza fue construida
en el año 1619 por mandato de Felipe II quien está
representado en la estatua ecuestre en el centro de la plaza.
El constructor fue Juan Gómez de la Mora. En los alrededores
de la plaza se dan cita numerosas personas todos los fines de
semana para disfrutar de un típico y bueno "bocata" de calamares
ya que está zona está repleta de bares y restaurantes.
Entrando de
lleno en la zona de los Austrias surge el Palacio Real y el campo
del Moro. El palacio fue construido sobre las ruinas del Alcázar
que fue destruido en un incendio. Fue realizado entre 1738 y 1764. A la salida del Palacio nos encontramos con la plaza de Oriente
en la que en su centro se sitúa la estatua ecuestre de
Felipe IV y en la que participaron como escultor Pietro Tacca,
con su boceto Velázquez y con sus cálculos Galileo
Galilei. Todo para que la figura mantuviese el equilibrio sobre
las patas traseras del caballo. Otro edificio de gran importancia
de esta zona es el Teatro Real de 1818 y la Catedral de la Almudena.
Al lado de la plaza de Oriente se sitúa el convento de
la Encarnación en el que se guarda la reliquia de la sangre
de San Pantaleón que a modo de curiosidad se licua cada
27 de julio.
Una
de las calles más famosas es la Gran Vía
donde aparece el Madrid de los teatro y los cines, además
de gran cantidad de tiendas y edificios representativos. Según la época del año la Gran Vía se convierte en la calle que más obras musicales presenta por metro cuadrado de toda Europa y, cada vez más, se la conoce como la Broadway europea.
Las zonas
de Chueca y Malasaña destacan por su "marcha"
nocturna, aunque también están plagadas de joyas
arquitectónicas como el Palacio de Longoria de la Sociedad
General de Autores y el Museo Romántico en Chueca. El barrio
de Malasaña es representativo de la movida madrileña
de los 80 con locales como "el Penta" o "la
Vía Láctea".
Madrid
está repleta de museos y pinacotecas de máxima categoría a nivel mundial,
sobre todo, en el Paseo del Prado que fue diseñado por Carlos
III y en él se encuentran el Museo del Prado, el Museo
Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Museo Thyssen-Bornemisza. En el paseo
del Prado y los alrededores se puede disfrutar de edificios como
La Bolsa, la fuente de Neptuno, los hoteles Ritz y Palace, el
Congreso de los Diputados, el Circulo de Bellas Artes y el Banco
de España entre otros.
La zona más
castiza de Madrid se sitúa en los barrios de La Latina
y Lavapiés. En el primero, exactamente en su calle Ribera
de Curtidores hay gran variedad de comercios curiosos además
de ser la arteria principal del Rastro que se instala cada domingo
y en el que se puede encontrar todo tipo de artículos,
antigüedades y artesanías de la tela, el cuero y la plata.
El barrio de Lavapiés está repleto de calles estrechas
y empinadas donde se da cabida a todo tipo de culturas y en donde
se descubren las antiguas corralas de chulapos madrileños.
En
la zona de la plaza España siempre se puede visitar el
precioso Templo de Debod, un auténtico monumento religioso del antiguo Egipto que se encuentran fuera de su país de origen, gracias a la donación del gobierno egipcio a España, con motivo de la colaboración española en el salvamento arqueológico motivado por la construcción del la Presa de Asuán, en Egipto. En los alrededores del Templo de Debod se puede realizar un tranquilo paseo por el parque del Oeste. Mientras,
en el paseo de la Florida nos quedamos con la visita a la ermita
de san Antonio de la Florida de Francisco Fontán en cuya
cúpula Goya pintó unos magníficos frescos en 1919. Aprovechando que nos encontramos en esta zona siempre
está bien hacer una parada en la famosa sidrería
Casa Mingo.
Como pulmones
de Madrid están la Casa de Campo y el Retiro. Este último
es de inspiración francesa; Felipe IV lo utilizaba para
dar fiestas y espectáculos teatrales. Será Isabel
II quien lo convirtió en un lugar público en 1869.
La zona más castiza de Madrid se sitúa en los barrios de La Latina y Lavapiés
Si
lo que queremos es ver Madrid desde las alturas, tendremos que
montarnos en el teleférico de Rosales o bien acercarnos
al faro de Moncloa para observar la capital desde una altura interesante.
Muchos son
los monumentos de la capital como la Casa de la Moneda, la Biblioteca
Nacional, el Museo de Cera, la Plaza de Colón de donde
está cerca el famoso café Gijón, el barrio
Salamanca y su diseño ortogonal, la plaza de Toros de las
Ventas, el paseo de la Castellana, la Torre Picasso, las Torres
Kio etc... pero hay algo que se ha convertido en símbolo
de la ciudad: la fuente de la Cibeles. Este monumento, al que se
asocia a uno de los equipos de fútbol de la ciudad por sus celebraciones de trofeos, representa
a la diosa de la tierra que tiene influencia sobre el amor y la
fertilidad. Fue realizada en 1781 por Francisco Gutiérrez y Roberto
Míchel.
Pero
Madrid no termina aquí, nos quedan las tapas, nos queda
su animada noche y nos queda sus alrededores dignos de conocer como las
calles de Alcalá de Henares, El palacio de Aranjuez, la
bellísima plaza mayor de Chinchón, El Pardo, El monasterio
de San Lorenzo del Escorial... Una provincia que tiene mucha historia
por metro cuadrado. Un lugar que hay que visitar.